Domingo, 24 Septiembre 2017 00:00 Sociedad

El corazón requiere cuidados sencillos y necesita de buenos hábitos en la vida diaria

El corazón requiere cuidados sencillos y necesita de buenos hábitos en la vida diaria

Las enfermedades cardiovasculares suelen ser silenciosas y letales. Prevenirlas y detectarlas no es complicado.

Redacción Séptimo Día

Las enfermedades cardíacas no son tan conocidas en comparación con otras afecciones, como  el cáncer, el cual tiene programas completos de prevención. Lo irónico es que sumando todas las personas que tienen cáncer en Ecuador no llegan ni a la tercera parte de la cantidad de enfermos que mueren por afecciones cardíacas al año.

Así lo asegura el cardiólogo Bolívar Sáenz y agrega que en los últimos dos años, el infarto fue la primera causa de muerte en Ecuador.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las patologías cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo. Se calcula que en el 2012 fallecieron por esta causa 17,5 millones de personas, lo que representa el 31% de todas las muertes registradas en el mundo. De estos fallecimientos, 7,4 millones fueron por cardiopatía coronaria y 6,7 millones debido a accidentes cerebro vasculares (ACV).

Los efectos de los factores de riesgo por malos hábitos se manifiestan en forma de hipertensión arterial, hiperglucemia, hiperlipidemia y sobrepeso u obesidad. Foto: www.semana.com

La cardiopatía coronaria es cuando hay un estrechamiento de los pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre y oxígeno al corazón debido al cúmulo de material graso y otras sustancias.

Mientras que los accidentes cerebrovasculares, también conocidos como ataques cerebrales, ocurren cuando el flujo de sangre que va a una parte del cerebro se detiene y deja de enviar nutrientes y oxígeno. Las causas son diversas.

Desde el 2000, cada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón y la discusión sobre el creciente número de pacientes con este tipo de enfermedades vuelve a la mesa.

Según Érick Rosas, presidente de la Sociedad Mexicana de Cardiología, se estima que para el año 2030, las muertes por esta causa subirán a 23 millones por año.

Las enfermedades cardiovasculares son todos los males relacionados con el corazón y el sistema de vasos sanguíneos. Algunas de estas son crónicas otras son potencialmente mortales.

Según Sáenz, las más comunes en Ecuador son las enfermedades coronarias como la insuficiencia cardíaca, arritmias y la fibrilación auricular.

La insuficiencia cardíaca es cuando el corazón deja de funcionar de forma adecuada y al no dar suficiente oxígeno y nutrientes, hace que la persona se canse constantemente causándole una  mala calidad de vida. 

Las arritmias son trastornos en las frecuencias cardíacas: los latidos van demasiado rápidos, o demasiado lentos o de forma irregular.

La fibrilación auricular es cuando el corazón hace un movimiento fibrilar generando coágulos de sangre que pueden salirse a cualquier parte del cuerpo y taponar algún conducto.    

 La hipertensión arterial enca beza esta lista. Alrededor de dos millones de ecuatorianos la padecen.

La mayoría de enfermedades cardíacas están relacionadas con los malos hábitos de las personas. Fumar, consumir bebidas alcohólicas, ser sedentario y vivir con estrés son factores de riesgo. A estos se les agrega elementos hereditarios.

“En Ecuador han aumentado  los casos de estos males. Hace cinco o seis años las causas de muerte siempre las lideraron los accidentes de tránsito, la diabetes y las enfermedades neumológicas, pero ya por dos años consecutivos los infartos son la primera causa de muerte”, dice Sáenz.

El problema de las enfermedades cardíacas es que son letales. Pero también pueden ser enfermedades crónicas en las que los pacientes viven por años con a la afección.

De acuerdo con una investigación realizada por Deloitte, Novartis y varios especialistas, Ecuador ha gastado $615 millones en atención a cuadros cardíacos. Además, esta patología afectó a 1,4 millones de personas durante 2015, lo que representa el 14% de la población adulta de Ecuador. Según este estudio, las enfermedades cardíacas más comunes en Ecuador son la insuficiencia cardíaca, infarto al miocardio, fibrilación auricular e hipertensión.

Según la Federación Mundial del Corazón, existen 17.5 millones de muertes anuales por algún tipo de enfermedad cardiovascular, 1 de cada 10, de entre 30 y 70 años, fallece por esta causa y el 31% de todas las muertes en el mundo están relacionadas con estas afecciones.

La prevención depende de cada uno

Muchas de las enfermedades cardiovasculares no tienen síntomas al principio o simplemente son letales. 

“A la hipertensión arterial se la llama la asesina silenciosa, nunca da un síntoma y se la detecta, en el mejor de los casos, por algún control de otra especialidad, sino que el paciente se entera cuando se le reventó una arteria en el cerebro, por ejemplo”, comenta Sáenz.

Pero detectar el riesgo de padecer alguna de estas afecciones no es tan complicado como parece. Se la puede identificar haciendo un screening de riesgo cardiovascular: medir la presión arterial, un electrocardiograma, exámenes de laboratorio para ver cómo están los niveles del colesterol y los triglicéricos, controlarse el peso y ver que la circunferencia abdominal sea menor a 100 centímetros en hombres y menor a 90 centímetros en mujeres. 

Si ya le diagnosticaron una afección de este tipo es importante que la persona haga lo posible por frenar el avance de la misma. Hay algunas dolencias de este tipo que sí son detectadas a tiempo y pueden ser revertidas.

Los buenos hábitos alimentarios y hacer ejercicios son dos acciones que previenen la aparición de enfermedades cardíacas o evitan su evolución.

“No hay alimento malo, el problema es el exceso en las porciones”, dice la nutrióloga Ana Lucía Enríquez.

Evitar fritos y apanados, comer las porciones adecuadas de carbohidratos, vegetales y proteínas, tomar agua, cocinar con poca sal, cumplir los horarios de comida y comer cinco veces al día son algunas de las recomendaciones de Enríquez. 

Salir del sedentarismo tampoco es tan difícil. Según el deportólogo Francisco Ibarra empezar a hacer actividades cotidianas como salir al jardín a cortar el césped, son un primer paso para abandonar el sillón.

Recomienda realizar a la semana 150 minutos de actividad física de moderada intensidad (no causa agitación), la persona decidirá cómo distribuye ese tiempo cada día. (I)

Comer saludable, nutritivo y sabroso es sencillo

La nutrióloga Ana Lucía Enríquez recomienda comer en el desayuno un carbohidrato que puede ser una tajada de pan o unas galletas bajas en sodio, una porción de queso, un huevo pasando un día y un vaso de jugo o una taza con fruta picada.

A media mañana y media tarde se puede consumir un tercio de taza con frutos secos, chochos, tostado con poca sal, una taza con canguil, yogur descremado o una avena baja en azúcar con leche descremada.

En el almuerzo se debe consumir media taza de carbohidrato, como arroz, fideo o papas, más una taza o taza y media de ensalada, y una porción de proteína del tamaño de la palma de la mano del comensal, esta debe ser preparada al vapor, a la plancha o al horno. 

En la cena se puede comer el mismo plato fuerte del almuerzo pero en menor cantidad. 

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