El carnaval más largo del mundo comienza en Uruguay

| 20 de Enero de 2017 - 00:00

Los uruguayos vivirán durante un mes y medio su carnaval, el más largo del mundo, lleno de espectáculos de teatro callejero a partir del desfile inaugural que tuvo lugar ayer en Montevideo.

La preparación de este evento  congrega a miles de personas. Dura todo el año y se prolonga por 40 noches, en una tradición marcada por dos desfiles: el de apertura y el de ‘llamadas’.

Ayer comenzó el recorrido por la principal avenida montevideana, 18 de julio y todos los conjuntos que luego se presentarán en escenarios barriales y en un concurso de Carnaval, mostrarán los temas escogidos para la edición 2017.

Esos conjuntos o troupes se subdividen en categorías en función del espectáculo: están los “parodistas” que presentan una obra clásica del teatro o la literatura en clave de humor; los humoristas; las revistas, que proponen espectáculos de danza; y las tradicionales ‘murgas’, que hacen reír o dramatizan con un trasfondo de crítica social.

Las agrupaciones de lubolos participan además en el segundo desfile, el de ‘llamadas’, el más turístico, con el fondo de tambores tronando en recuerdo de la herencia africana de los primeros afrodescendientes que llegaron a Uruguay.

Según la Intendencia de Montevideo, este festejo data de tiempos de la Colonia. “Junto con sus dioses los conquistadores trajeron leyendas, festejos cristianos y paganos”.
La primera ‘murga’ uruguaya de la que existe registro fue la ‘Gaditana’ en 1908 y se inspiró en grupos de teatro popular españoles, según la asociación de Directores de Espectáculos Carnavalescos Populares del Uruguay (Daecpu).

“La murga es el portavoz del pueblo. Dice lo que el pueblo quiere decir. Lleva en sí principalmente crítica”, explica Daniel Carluccio, director responsable de la murga ‘Curtidores de Hongos’, que cumple 105 años en 2017 y propietario de un ‘tablado’, un escenario barrial, suerte de teatro donde se presentan las agrupaciones.

Carluccio recuerda que el origen de esta tradición era la crítica social hacia las autoridades, a través de cánticos que se producían delante de las moradas de los dirigentes, en la voz de habitantes disfrazados.

El carnaval ahora es un espectáculo tradicional, cultural y comercial, con auspicios que permiten a las ‘troupes’ costear parte de su colorida indumentaria y noches de ensayos durante el año. (I)