Martes, 20 Septiembre 2016 00:00 Sociedad

Alzhéimer se reduce en países desarrollados

Los especialistas advierten que la progresión de la diabetes, la obesidad y la vida sedentaria pueden aumentar la tendencia del alzhéimer.
Los especialistas advierten que la progresión de la diabetes, la obesidad y la vida sedentaria pueden aumentar la tendencia del alzhéimer. Foto: AFP

El mejoramiento de la calidad de vida, la educación y la reducción de riesgos cardiovasculares están asociados a la estabilización de demencias. Aún no existe una cura para la enfermedad.

Redaccion Sociedad

La estabilización en países desarrollados de los casos de alzhéimer y otras demencias seniles aporta una luz de esperanza de cara a esta devastadora patología que sigue siendo incurable.

Entre los países incluidos en un nuevo estudio, Gran Bretaña registró una baja del 20% del índice global de incidencia de la demencia en más de dos décadas.

Según el informe publicado en abril pasado en el diario Nature Communications, este país tenía 209.000 casos nuevos en 2015, es decir, menos que los 251.000 contabilizados en 1991.

Un siglo después de la identificación de la enfermedad de Alzheimer, sigue sin existir un tratamiento que permita curarla o frenar su evolución. Las causas, que implican la aparición de proteínas anormales en el cerebro, siguen siendo objeto de debate. Recientemente algunos estudios evocaron la contaminación.

Entre las hipótesis que pueden explicar la estabilización de la cantidad de demencias figura una mejora de la calidad de vida, de la educación y una reducción de los riesgos cardiovasculares, incluyendo una mejor atención a la hipertensión y al exceso de colesterol.

De acuerdo con Philippe Amouyel, epidemiólogo del Instituto Pasteur-CHRU, todo aquello que contribuye a reducir el riesgo cardiovascular parece ser beneficioso.  “Así como el ejercicio físico, una alimentación sana de tipo mediterráneo y dejar de fumar”.

De acuerdo a otros análisis, los estudios superiores, palabras cruzadas o el sudoku, la lectura o la jardinería, trabajos manuales y no quedarse aislado contribuyen a reducir el riesgo de demencia.

La baja de la incidencia del alzhéimer y de tipos afines de demencias en mayores de 65 años -agrega Amouyel- es “una tendencia marcada”.

Sin embargo, los casos aumentarán a causa de la cantidad -cada vez mayor- de gente que vive más tiempo (gracias al mejoramiento de la esperanza de vida).

El costo económico y social de las demencias no está cerca de disminuir. A nivel mundial, alcanza $ 818.000 millones, según el informe 2015 de los expertos de la federación Alzheimer Disease International (ADI).

Vinculado a la ancianidad, el mal de Alzheimer sería responsable de entre 60% y 70% de los casos de demencia senil; y vascular, la segunda causa.  

La enfermedad conduce a un deterioro de la memoria y otras facultades intelectuales y, progresivamente, a una pérdida de la autonomía.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay 47,5 millones de personas con demencias en el mundo y 7,7 millones de casos nuevos cada año. (I)

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