Miércoles, 04 Octubre 2017 00:00 Sociedad

La Asamblea aprobó nueva normativa

Acoso laboral en el país se refleja en 347 denuncias

Acoso laboral en el país se refleja en 347 denuncias

El Ministerio de Trabajo registra esta cifra desde 2015.

Redacción Sociedad

El Ministerio del Trabajo recibió 347 denuncias por acoso laboral entre 2015 y lo que va de 2017. El hostigamiento, cambio de funciones y los malos tratos son las principales causas que llevan a los empleados a acercarse a las inspectorías y quejarse.

En el presente año la cartera de Estado registró acusaciones contra 7 entidades: 6 empresas, entre públicas y privadas, y una institución estatal.

El 24 de agosto la Asamblea Nacional aprobó el proyecto de Ley Orgánica Reformatoria a la Ley Orgánica del Servicio Público y al Código del Trabajo para Prevenir el Acoso Laboral.

Los 133 asambleístas presentes se pronunciaron a favor de esta norma y fue enviada al Ejecutivo (hizo objeción parcial de forma).

El legislador Raúl Auquilla explicó que en la normativa se definió como acoso todo tipo de hostigamiento que se realiza a un empleado por parte del patrono o de sus compañeros. Se da de forma física, moral, social y con el objetivo de que abandone el espacio que ocupa.   

“Antes se lo juzgaba cuando se presentaban agresiones físicas, pero eso no es acoso, sino agresión. En el Código Laboral habían menciones generalizadas que no conducían  a prevenirlo”.

El Código del Trabajo, respecto de la violencia y el acoso laboral, establece en el numeral 13 del artículo 42 que es una obligación del empleado tratar a los trabajadores con debida consideración, no infiriéndoles maltratos de palabra o de obra.

El legislador añadió que la propuesta crea la posibilidad de que el trabajador acosado demande con visto bueno a su empleador o a su compañero. “De ganarle, además de las liquidaciones que deberá recibir, el patrono tendrá que entregarle un año entero de remuneraciones”.

Para la abogada Claudia Acevedo la ley ayudará a que se respeten los derechos y empiece a sembrarse una cultura. “Es difícil demostrar el acoso y se solicita una prueba testimonial, es decir, el jefe o la persona de recursos humanos declara. Si mienten se da un delito de perjurio ante la autoridad”.

Ella espera que sirva como un método para comprobar esa falta. “Toda reforma es un experimento social y es utilizada para saber si se adecua a nosotros y que no sea ley muerta”.  

El Ministerio del ramo calificó a la legislación como una herramienta positiva para combatir esas situaciones.

La reforma -comunicó la institución- garantizará que los ecuatorianos desarrollen sus actividades en un ambiente adecuado, saludable, íntegro, seguro, higiénico y bueno.

Para Lida Cavagnaro, del departamento de recursos humanos de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), el documento debe ser equitativo. “Estoy a favor de que se beneficie al empleador, pero también que se proteja a las organizaciones”.

Ella agregó que si la ley no es clara los patronos van a tener problemas. “Hay dos escenarios: el acoso, como se lo maneja ahora, o es posible confundirlo con situaciones habituales de la relación laboral porque hay trabajos que se pueden prestar para un conflicto, pero propio de la actividad. Todavía no estamos preparados para distinguir lo uno de lo otro”.

Cavagnaro cree que el asunto es claro: se da cuando se presiona y acorrala a alguien para que esté en un ambiente tenso. “Puede darse por persecución, maltrato verbal o físico, discriminación de raza, género, religión o política”.

La tendencia

Según el Ministerio, este año se han reportado 13 casos por discriminación y 7 por acoso. Asimismo, informó, se reciben más denuncias de hombres (69%) que de mujeres (31%).

El psicólogo clínico Jorge Escobar explica que el conflicto surge por un modelo de ejercicios de poder y de naturalización de la violencia.  

Por ejemplo, hay anuncios en  los que se solicita trabajadores que actúen bajo presión o trabajadores a tiempo completo. “El acoso se oculta”.

Asimismo, aseguró que genera disminución de productividad y altos niveles de estrés, promovidos por quien tiene el poder. “Tanto los empleados como la organización se ven afectados. Cuando existe un ambiente de paz el trabajador produce más”.

Escobar asegura que el acosador es una persona que no es propositiva, ni activa, sino destructiva con su entorno.     

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al acoso o mobbing como el comportamiento agresivo y amenazador de uno o más miembros de un grupo, el acosador, hacia un individuo.

Según un estudio realizado por la Universidad de Guadalajara (México) sobre el mobbing, Chile, en el contexto latinoamericano, es considerado el segundo país con más prácticas de este tipo, solo superado por Costa Rica.   

En Europa, las naciones con políticas que consideran medidas de clima laboral, como Italia o Portugal, tienen los índices más bajos en este tipo de enfrentamientos.

Ecuador está próximo a sumarse a los países con políticas para prevenirlo. El asambleísta Auquilla adelanta que en la nueva legislación se establece que un perito de la inspectoría o juzgado de trabajo determinará si la persona es víctima.

“Si un albañil coloca 500 ladrillos y su jefe le exige que ponga 1.000 por encima de lo que puede, se deberá pedir un inspector”.

También argumenta que si un trabajador es objeto de persecución y ha acumulado pruebas, en cuanto entre en vigencia la normativa podrá usarla. (I)

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