Miércoles, 16 Noviembre 2016 17:01 Punto de vista

Punto de vista

Quinteros sale airoso por cuarto año consecutivo

Elías Vinueza Rojas

Por segundo año al hilo la ‘Tri’ termina en zona de clasificación directa al Mundial de Rusia 2018. Y por cuarta temporada, Gustavo Quinteros destaca al frente de
un equipo desde que llegó al fútbol ecuatoriano. Aún así hay voces que lo señalan como no apto, ni experimentado, pese a su destacada trayectoria dentro y fuera del país, para dirigir al combinado nacional. El argentino-boliviano mostró su impronta el mismo año (2012) que llegó a Emelec y, si bien no alcanzó el título, el segundo lugar obtenido daba luces de un futuro exitoso no muy lejano. Y Nassib Neme, acertado en la mayor parte de sus decisiones desde que volvió a la dirigencia del Bombillo, fue clave para que Quinteros no se haya ido tras el ‘fracaso’  -término trillado y utilizado con facilidad cuando un equipo no levanta la copa-. Los siguientes capítulos de la historia del ahora seleccionador nacional confirmaron su gran valía como estratega: campeón en 2013 y 2014 con el cuadro azul, puntero con la Tricolor en 2015 y tercero en 2016. Por cuarto año consecutivo -digamos que en 2012 perdió- ha ganado la batalla frente a sus críticos que lo cuestionaron en su etapa azul porque su escuadra no daba la talla a nivel internacional y a quienes lo señalan en el presente como antibarcelonista -por no alinear jugadores amarillos, aunque 7 han sido parte del proceso- o trinquero, por llamar a elementos que le dieron un bicampeonato o los que están en el fútbol extranjero. Con su guía la Tricolor es tercera con 20 puntos y más 6 de gol diferencia, por encima de Chile, Argentina y Colombia; si gana los tres partidos que le quedan en casa acudirá a su cuarto mundial, una vez más dirigida por un DT foráneo sin que ninguno se haya salvado de la voraz crítica por no convocar a este y a este otro y llamar a los que supuestamente no deberían estar pero que, increíblemente, han aportado en el éxito del equipo. Quinteros mantuvo su confianza en los jugadores que le dieron buenos resultados en Emelec y en los primeros cuatro juegos de las eliminatorias, pero llegó un momento en que debió hacer unos cuantos ajustes (tres) en las formaciones. Dreer, Luis Caicedo y Orejuela encajaron perfectamente, sin embargo su gran mérito fue seguir creyendo en las individualidades que no atravesaban su mejor momento y después lograron despegar. Énner, Antonio, Felipe, Paredes y Miler levantaron y Renato reventó. Y aquellos que pensaban que ‘esos trinqueros interesados solo por el dinero’, que justamente brillaron ante Venezuela, ya no debían seguir en la selección se han quedado sin tema para generar polémica, la mejor forma para atraer seguidores. Perder contra la ‘Vinotinto’ hubiese sido la razón ideal para decir que el entrenador no vale y que los jugadores no ‘arreglaron los premios’. (I)        

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