Sábado, 12 Noviembre 2016 00:00 Punto de vista

Punto de vista

Quienes toman las decisiones no conocen los datos de las investigaciones

Wilma B. Freire PhD en nutrición y epidemiología. Profesora investigadora. Universidad San Francisco de Quito

Wilma B. Freire, PhD en nutrición y epidemiología. Profesora investigadora. Universidad San Francisco de Quito

Debe haber un explícito reconocimiento de que Ecuador está en pleno proceso de envejecimiento. La población vive más tiempo y los nacimientos son menos. Un reconocimiento de esa realidad obliga a las autoridades a diseñar políticas integrales para garantizar un envejecimiento saludable que implique no solo la atención en salud, sino un paquete de atención de prevención y control.

Además, requiere la adopción de leyes que garanticen toda clase de servicios y que eduquen a la población sobre las necesidades específicas de este grupo de población, servicios ambulatorios, servicios de transporte, características de la vivienda, entre otros.

La academia y todo su potencial de investigación ofrecen datos sobre la dimensión y las características de la población en proceso de envejecimiento. Genera espacios de discusión y asegura que la información esté sustentada en la evidencia científica. La necesidad de actualizar los datos de la Encuesta de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) 2010 es imperiosa, pero solo se justifica si los datos que se recolectan y se procesan sirven para el diseño de políticas y programa. En esa perspectiva, la encuesta SABE ha sido poco utilizada e incluso desconocida por las autoridades de turno.

Esta encuesta ofrece información de las condiciones de salud y bienestar de la población ecuatoriana, con desgloses a nivel regional, pero es claro que quienes tienen que tomar acción sobre este creciente grupo de población ni siquiera conocen los datos. Los recambios constantes de autoridades y responsables evidencian que no conocen de la existencia de ese estudio que se hizo a nivel nacional.

Las necesidades de las personas adultas mayores deben ser cubiertas por servicios de atención médica, de prevención, control y de promoción en la población.  

Los países europeos nos pueden dar excelentes ejemplos que debemos estudiarlos y ver la posibilidad de aplicarlos en nuestro país, pero lo que es necesario es contar con equipos capacitados en este tema que puedan interpretar la información disponible en Ecuador y fuera para construir una política integral de atención a las personas adultas mayores. (O)

ENLACE CORTO
Lectura estimada:
Contiene: palabras

Google Adsense

Google Adsense