Punto de vista

Esos errores individuales que cuestan caro

- 11 de noviembre de 2016 - 00:00

Dos errores individuales evitaron que Ecuador lograra un mejor premio tras su rendimiento en el césped del estadio Centenario de Montevideo, donde demostró desde el primer minuto que afrontaría el partido de igual a igual. La Tricolor mereció un resultado positivo por su rendimiento, por cómo superó con el paso de los minutos la presión de los rivales y los hinchas uruguayos. Hasta el último segundo el equipo guiado por Gustavo Quinteros dio la esperanza de lograr el empate, con cada intervención de Marcos o Felipe Caicedo, Juan Cazares o Renato Ibarra, que ayer acaparó los elogios y la confianza de los ecuatorianos, sin embargo esas dos jugadas en las que los zagueros pecaron de ingenuos terminaron costando los tres puntos. Achilier y Erazo fueron empujados y amedrentados por Godín y Stuani, cuando son los zagueros los llamados a utilizar esas mañas, especialmente en el área, donde hay que ser vivo y canchero, sin dejar de ser cauto, para salir airoso. Coates, también atento y con hambre, le ganó la posición a Noboa y no necesitó saltar ni meter la cabeza para poner a sufrir a la ‘Tri’, aunque Uruguay no era brillante en la cancha. El mismo ‘Maestro’ Tabárez dio a entender al final del juego que el cuadro visitante fue superior, y que si se retiró con las manos vacías, se dio, además de las fallas, por la falta de eficiencia para cerrar los ataques. ¿Faltó Mina? Sí. El zaguero de River Plate aporta justamente ese ingrediente que faltó ayer y que anhelábamos cuando no era parte del proceso o no estaba lo suficiente maduro para ser titular. Con él, normalmente, la pelota no atraviesa el área sin ser cabeceada y las pocas veces en que pierde la posición utiliza los brazos y todo su tren superior para sacar de la acción al rival. En el segundo tanto, el que cortó el festejo o la emoción por el golazo que confeccionaron Ibarra, con una corrida de crack en diagonal, y Felipao, acomodando su cuerpo y la pelota para enviarla lejos de las manos de Muslera, otra vez faltó concentración y locura para atacar esa pelota que envió Carlos Sánchez para que la toque el más atrevido. Y ese no fue ningún ecuatoriano, sino Rolán. La derrota duele más porque se jugó bien, se generó más que el rival y por los errores cometidos, sin embargo dejó la sensación de que manteniendo el nivel se podrá levantar contra Venezuela el martes próximo. La jornada no fue tan negativa porque los resultados de los otros partidos fueron favorables para la ‘Tri’. Las derrotas por goleada de Argentina y Paraguay y el empate entre Colombia y Chile permiten que el combinado nacional se mantenga en zona de clasificación directa. La Tricolor es cuarta con 17 puntos y más tres de gol  diferencia. Eso sí, ganar en la próxima fecha es una obligación, con o sin merecimientos. (I)  

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