Sábado, 05 Noviembre 2016 00:00 Tele Mix

Mel Gibson pone a prueba la fe en su regreso al cine

El filme de Gibson tuvo su preestreno en la pasada edición del Festival de Venecia con críticas positivas. Él grabó con un presupuesto de $ 40 millones.
El filme de Gibson tuvo su preestreno en la pasada edición del Festival de Venecia con críticas positivas. Él grabó con un presupuesto de $ 40 millones. Foto: zimbio.com
Redacción Telemix

El actor Mel Gibson está de vuelta en la industria del entretenimiento. Luego de 10 años de ostracismo (aislamiento voluntario) y escándalos, el protagonista de filmes como Arma Mortal, Eternamente joven y de tantos otros éxitos cinematográficos regresa a la pantalla como director de la película Hacksaw Ridge, la primera que comanda en una década.

Y aunque su regreso ha sido anunciado casi con bombos y platillos, el temor al rechazo continúa para este actor de 60 años. Gibson cree que el público podría darle nuevamente la espalda y revivir su arresto en California, cuando en 2006 fue detenido por conducir su automóvil en estado de ebriedad e insultar al agente que lo detuvo con expresiones antisemitas.

En ese momento, el actor se puso molesto con el agente que lo  detuvo y dijo que “todos los judíos son los culpables de las guerras que han existido en el mundo”, declaraciones que fueron filtradas y divulgadas, lo que le generó el rechazo de la comunidad judía del cine.

A esto se sumó el malestar entre colectivos GLBTI que acusaron a Gibson de homofóbico, tras emitir cuestionamientos sobre las prácticas sexuales gais en una entrevista con el diario El País de España.

“Pasó mucho tiempo de aquello. Me disculpé. Hice mi parte. Lo superé, pero creo que la gente me volverá a preguntar por lo ocurrido diez años después”, expresó el actor y director en una entrevista reciente con USA Today. “Trabajé mucho en mí. Soy una persona diferente a la que era, espero me entiendan”.

Cree además que las acusaciones que pesan sobre él sobre su antisemitismo son injustas. “No es verdad. Ninguna de mis acciones llevan a ese tipo de reputación, antes o después. Es una lástima que después de 10 años de hacer algo seas juzgado por una noche. Pero es mi falta por permitir esa percepción, yo cargué el arma con la bala”.

Desde aquellos episodios, el actor apenas ha conseguido un puñado de papeles en películas rebuscadas o con mala recaudación, en las antípodas de la adulación de la que disfrutó gracias a la primera versión de Mad Max y Arma mortal, en las décadas del 70 y 80.

En 2011 coprotagonizó junto a Jodie Foster The Beaver (Mi otro yo en Hispanoamérica), considerado uno de los fracasos más significativos de la industria.

La película fue anunciada como el esperado reencuentro de estos actores desde Maverick en 1994, pero para entonces seguía el malestar en Hollywood. El filme fue proyectado en salas pocos comerciales y de los $ 20 millones que se invirtieron en el filme, apenas se recaudaron $ 898.492.

El actor estadounidense, que se crió en Australia y que se consagró como estrella internacional por el filme Braveheart (1995), con el que ganó los Oscar a Mejor película y director, prefirió guardar silencio.

Ayer se estrenó en Estados Unidos Hacksaw Ridge y no será hasta el lunes que se obtengan las primeras cifras de recaudación de esta película con la que Gibson espera conseguir el perdón de sus seguidores o al menos el olvido.

“Espero que el público olvide y acuda al cine. Yo no soy eso que dicen porque de otra forma estaría en otro lugar, haciendo otra cosa. Me siento afortunado de tener la oportunidad de hacer lo que amo. Tengo esta compulsión de hacer esto, de contar historias”, manifestó en otra entrevista con la prensa británica.

Esta película, que transcurre durante la Segunda Guerra Mundial, con la religión como hilo conductor, narra la verdadera historia de Desmond Doss -interpretado por Andrew Garfield-, que se alistó en el ejército dispuesto a salvar vidas en el frente como médico y con mensajes religiosos, pero que se negó a empuñar un arma por convicción.

“Es necesario contar historias como la de Desmond Doss para inspirar a la gente. Hay que hacerles recordar de lo que es capaz el espíritu humano y, tal vez, aprender de ello”, apuntó el cineasta en una conferencia de prensa.

Su siguiente proyecto será La Resurrección, secuela de La pasión de Cristo, que actualmente se encuentra en preproducción con la revisión de libretos. “Quiero que todo tenga sentido y sea el factor sorpresa. Quiero estar iluminado para recrear lo que quiero contar sobre Dios”.

A la par filma The Professor and the Madman, en la que compartirá protagonismo con Sean Penn, pero que mantendrá -según dijo- los elementos necesarios para que “el hombre se cuestione si hace o no el bien”.  Gibson confesó ser un católico ultraconservador, cuyas doctrinas ha transmitido a sus ocho hijos, tal como lo hará con el próximo que tendrá con su novia Rosalind Ross, de 26 años. (I)  

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