Entrevista / frank bonilla / actor venezolano de teatro, televisión y cine

"La risa es una forma de terapia, solo toca reírse de uno mismo"

- 26 de agosto de 2017 - 00:00
Foto: Mario Egas / El Telégrafo

El intérprete debuta este fin de semana con su primer Stand Up Comedy ‘Sí... y qué’ en la Casa Toledo de Quito. Las funciones serán de jueves a domingo hasta el 3 de septiembre.

Llegó a Ecuador en 2003, motivado por su espíritu aventurero y de superación. Sin mucho dinero, pero sí con un claro objetivo: “trabajar y trabajar”. Y así, se ganó la vida como bartender, luego modelo, hasta que de manera inesperada le llegó la oportunidad de actuar en telenovelas nacionales hasta hoy.  

Es la vida del actor venezolano Frank Bonilla, de 43 años, conocido por su participación en producciones como ‘Yo vendo unos ojos negros’, ‘El secreto de Toño Palomino’, ‘La niñera’ y recientemente en el personaje de Luis Ernesto Plaza en la teleserie ‘Tres familias’.

Bonilla no está quieto, por eso ahora sorprende al público al presentar su primer Stand Up Comedy ‘Sí... y qué?’, en el Centro Cultural Casa Toledo, ubicado en La Floresta, en Quito. 

En la obra aborda temas personales y de la cotidianidad de cosas que le han sucedido, pero luego de pasar todo eso, simplemente expresa: “La risa es una terapia, solo toca reírse de uno mismo”. 

¿Cómo así decidió incursionar en el género de Stand Up Comedy, es su debut?

La verdad sí, y yo mismo lo escribí hace tres meses, basado en algunas experiencias personales. Claro, también tomé algunos textos prestados. Y lo he ido puliendo. 

¿Y por qué ese nombre ‘Sí... y qué?

Precisamente por eso, porque cuando anuncio que voy a preparar un Stand Up Comedy, mucha gente se sorprendió, y dijo: “¿Cómo así?”, porque me ubican más como actor, pero no como standupero. Es que para hablar de lo que te sucede, solo necesitas boca, lengua y, definitivamente, mucho humor (risas).  

¿Siempre fue su objetivo hacer comedia?

Sí, y aunque la verdad no me considero muy chistoso. Pero en esta profesión hay que explorar de todo y también armarte de las herramientas. 

Venezuela también tiene tradición en comediantes, ¿a quiénes admiraba?

A Emilio Lovera, un comediante muy bueno, y a Laureano Márquez, ellos hasta el día de hoy son referentes. Crecí escuchándolos, pero su comedia es más agresiva, casi como ‘La Vecina’ (risas). Busco un estilo de comedia fina y de chistes sencillos.

Y ahora que incursiona en otros terrenos,  ¿prefiere el drama o la comedia?  

Me considero un actor dramático, pero también me apasiona la comedia. Lo hago porque no me gusta encasillarme en los roles.  

Cuando llegó a Ecuador en 2003, ¿tenía experiencia en la televisión?

Vine a probar suerte, era modelo y hacía shows de bartender. Un día me llamaron para un casting en Ecuavisa de la telenovela ‘Yo vendo unos ojos negros’ y me aceptaron. Pero no sabía de actuación, solo animar eventos. Entonces me dije: “Me daré esta oportunidad”. Y aquí estoy.  

¿Había soñado en ser actor?

No, pero con el tiempo sabía que tenía que prepararme. Y busqué el mejor lugar para estudiar actuación, entonces me fui a Sao Paulo, Brasil. Allá viví dos años y me gradué en la escuela del profesor Beto Silveira. Hice algunas cosas para TV Globo. Justo estaba esperando para actuar en una película de época, cuando me llamaron de Ecuador para trabajar en una novela con Erika Vélez. Y regresé.

¿Cómo ve el desarrollo de la industria televisiva local?

Ha crecido mucho en la producción de dramatizados. Sin embargo, a veces no se le presta mucha atención al talento humano. Por eso hay actores que no se sienten valorados en lo económico o por su trayectoria.  

Ahora se encuentra en el rodaje de la cinta Dos papás en Navidad, ¿Cómo llegó al proyecto?

Me llamaron, y acepté porque es una historia que me tocó el corazón. Interpreto a un padre que abandona a su hija por muchos años, y la niña queda sola con su padrastro. Pero al regresar comienza el choque entre los dos papás, es una comedia con algo de drama. Tiene un mensaje familiar, con temas de inclusión porque Marcela Sampedro, que interpreta a Belén (mi hija en la cinta), es la primera actriz con síndrome de Down que protagoniza un filme.

También participó en la serie web Kiquirimiau de CNT Play

Sí, mi personaje de Roberto Grimaldi es de un estafador, asesino que no le importa nada. Es algo totalmente diferente.

¿Cómo evalúa su papel en ‘Tres familias’?  

Ha sido un crecimiento como actor. Justo en el rango de la comedia situacional y el drama.

¿Qué significa Ecuador para Frank Bonilla?

Mi casa, es donde me he desarrollado, tengo mi familia, mis amigos. He vivido en Quito, Cuenca, Manta, pero mayormente en Guayaquil hasta hoy.

¿Y Venezuela?

Es una pregunta dura. Siempre estoy pendiente. Está en una situación de destrucción moral, yo conocí una Venezuela distinta, por eso hay migración. Pero Ecuador ha sido una cuna para recibirnos. (I)

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