Miércoles, 05 Octubre 2016 00:00 Tele Mix

Escuela Berklee de Boston apunta a músicos latinos e incluye a estudiantes ecuatorianos

El bajista peruano Óscar Stagnaro, director académico del proyecto Berklee Latino, impartió clases a los alumnos ecuatorianos durante la semana pasada.
El bajista peruano Óscar Stagnaro, director académico del proyecto Berklee Latino, impartió clases a los alumnos ecuatorianos durante la semana pasada. Fotos: John Guevara / El Telégrafo

La semana pasada 111 alumnos de Guayaquil, Loja, Cuenca, Ambato y de la capital acudieron a un taller de esta institución privada estadounidense en la Universidad San Francisco de Quito.

Redacción Quito

Desde hace 71 años el Berklee College of Music es la escuela privada de música más importante del mundo porque de sus aulas en Boston han egresado músicos reconocidos, que han recibido premios como Grammy, Billboard y otros reconocimientos.

Entre sus egresados notables consta Quincy Jones, quien registra 25 premios Grammy de 79 a los que ha sido nominado desde 1951. A este músico destacado se unen otros como Alan Silvestri, compositor de las bandas sonoras de Volver al futuro y Forrest Gump; Brad Whitford y Joey Krammer, guitarrista y baterista de Aerosmith; la cantante Melissa Etheridge y el guitarrista John Mayer. Entre los latinos destaca el merenguero dominicano Juan Luis Guerra, ganador de dos Grammy norteamericanos y 18 latinos.

Esta escuela tiene el programa itinerante Berklee on the road, que empezó hace 30 años en Italia. Según Óscar Stagnaro, director académico de Berklee Latino, se implementó un proyecto en la región porque de los 4.500 alumnos que estudian en Boston, el 14% son músicos latinoamericanos y considera que tienen mucho potencial.

Por esa razón el programa itinerante llegó a Ecuador, la semana pasada, a través de la Universidad de San Francisco de Quito (USFQ), con la que existe un convenio desde hace 15 años por medio de la red BIN (Berklee International Network).  

Durante una semana 111 alumnos  recibieron talleres, dirigidos por el bajista peruano Stagnaro, quien es docente de la Berklee desde 1987, y otros profesores.

Berklee College of Music atrae a los músicos ecuatorianos desde la década del ochenta. El primero en llegar a la escuela de Boston fue el mantense Ricardo Perotti, entre 1984 y 1988. El número se incrementó desde que existe el vínculo entre la USFQ y Berklee.

Según Teresa Brauer, coordinadora de la carrera de Producción Musical y Sonido de la USFQ, 50 alumnos de la universidad capitalina han ido a Boston y otros 20 fueron para maestrías a Berklee de Valencia, que abrió sus puertas en 2005.

Entre los alumnos ecuatorianos que han pasado por los salones de Boston constan: Sara Ontaneda, Cecilia Jurado (conocida artísticamente como Ceci Juno), Miguel Gallardo (ex grupo Maddera), los jazzistas Matías Alvear, Paúl Sánchez y otros. Un caso aparte es Jenny Villafuerte, quien en mayo pasado presentó su disco ‘Dañino’. Ella estudió en la extensión de la Berklee en Lousiville, Kentucky.

Según el docente puertorriqueño Luis Santiago Sierra, director asistente de Iniciativas Globales de Berklee, “el perfil del estudiante no solo se concentra en el dominio de instrumentos, sino en también conocer todo lo relacionado con la industria musical para que sea un emprendedor. Nos preocupamos de que además conozca sobre temas legales como derechos de autor, cómo cerrar contratos, giras, mercadeo e incluso contabilidad para los músicos”.

Stagnaro, quien ganó un Grammy en 2001 por un trabajo con el jazzista cubano Paquito D’Rivera, coincide con el criterio de Sierra y “añade que el aspirante a Berklee requiere de capacidad de improvisación en canto y ejecución de instrumentos.

Sostiene que el alumno necesita mucha amplitud musical en cuanto a géneros y que la metodología de Berklee es la enseñanza de música contemporánea y no clásica.

“En este programa tuvimos a estudiantes variados en los niveles, primero a los que venían de una formación tradicional y clásica. Les pide improvisaciones de jazz,  y a quienes ya tenían experiencia en lo popular, se los perfeccionó”, dice Sierra, quien además de profesor es percusionista.

Sierra afirma que las carreras para estudiar van desde la composición, escritura de canciones, terapia musical, jazz, música para películas, entre otras, que duran entre 2 y 4 años.

Eso es lo que le atrajo a Sara Ontaneda, nacida en Estados Unidos, pero de padres guayaquileños. Sus inicios fueron más clásicos que contemporáneos en la Rimski Korsakov y su idea era cursar carreras que vinculen tecnología.

Brauer explica que los estudiantes ecuatorianos tienen un programa de validación de materias. Eso les permite cursar dos años en la USFQ para aplicar con audición en vivo y entrevistas a la Berklee y completar la carrera. Una de las alumnas que siguió ese sistema es la guayaquileña Cecilia Jurado, quien estudió primero en la USFQ y de ahí fue a Boston.

La coordinadora de la carrera de Producción Musical y Sonido de esta universidad quiteña señala que en sus aulas admiten a estudiantes extranjeros.

Sobre el programa de Berklee Latino Quito, Brauer revela que fue abierto a músicos desde los últimos  años de secundaria en adelante y recibieron a alumnos de  Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato, y Loja.

Sofía Rei, docente vocal de Berklee y cantante argentina, asegura que la metodología se basa más en la práctica.  “Se enseñó con diferentes estilos de música latinoamericana, de jazz y pop, más los ensayos para los ensambles. Lo hacemos así, porque Berklee  fue  una de las primeras universidades que desarrolló el acercamiento a la música popular y otros géneros”.

Entre los talleristas  estuvieron estudiantes de música, cantantes, profesionales de otras carreras y profesores. Uno de ellos, Beto Catuta, cantautor ambateño, quien el año pasado lanzó su disco ‘Princesa Fantasma’.

Opina que es importante que en el país vengan profesores de alto nivel para pulir a los talentos locales en la música. “Sería bueno que regresen, con un programa más prolongado para continuar creciendo”.

El estudiante de la Universidad de las Artes, Gustavo Arregui, expresa que ahora tiene una nueva visión acerca de la música.  

“Yo toco guitarra clásica y voy a aplicar de muchas maneras, en los arreglos, composición,  y el nexo con la música contemporánea”.

Los estudiantes ensayaron ensambles de improvisación vocal e instrumental, con arreglos de los docentes.

Durante el último día del programa, improvisaron con clásicos del jazz de los fallecidos Duke Ellington, Eddie Harris, pasando por música más contemporánea desde la década del 70 en canciones como ‘Ojalá’, del cubano Silvio Rodríguez, o del actual milenio como ‘Mirrors’, del estadounidense Justin Timberlake. (I)

ENLACE CORTO

Twitter

Twitter

Banner