El plan de dos divorciados creará un conflicto cómico

| 12 de Septiembre de 2017 - 00:00
Stanley Cevallos (sentado) y Gabriel Gallardo le dan vida a los personajes Óscar y Félix, amigos divorciados que deciden convivir para compartir gastos.
FOTO: Foto: José Morán / El Telégrafo

Cuando Félix y Óscar deciden convivir para dividir sus gastos, sus diferencias saldrán a flote en un cómico diálogo que revelará detalles de sus vidas junto con sus exesposas.

Gabriel Gallardo y Stanley Cevallos le dan vida a estos amigos en Pareja dispareja, una obra dirigida por Jaime Tamariz, que se presentará todo septiembre, de miércoles a sábados, a partir de las 19:00, en  Microteatro, ubicado en el  Malecón del Salado.

La historia se basa en la experiencia del director y guionista estadounidense Mel Brooks, cuando compartió piso con un amigo después de su divorcio.

Una anécdota  llevada al cine, en 1968, bajo la dirección de Gene Saks en la cinta La extraña pareja.

La versión ecuatoriana fue adaptada por Adelaida Jaramillo, directora de Palabralab.

“El humor gira en torno a la relación, en ese enfrentamiento y no en los personajes”, cuenta Gallardo, de 32 años, quien inició esta actividad, hace 17 años y la desarrolló en La Casa de la Cultura, junto al recordado José Martínez Queirolo (+).

Para  entrar en el papel de Félix, un obsesionado del orden y la limpieza, tuvo que “enclaustrarse” en su departamento, donde sintió una tensión que lo llevó a ordenar, arreglar y limpiar cada rincón de su hogar hasta entrar en el rol.

Mientras que para Cevallos, de 31 años, quien es actor profesional desde el 2012, titulado en el ITV, fue un desafío. “Para mí ha significado un reto brutal, con mucha presión porque fue difícil construir mi personaje, ya que no soy así, soy muy risueño, no me enojo fácilmente, me saca de mi zona de confort. Mientras Félix es muy saltón,  loco y siempre está arriba, Óscar es más parsimonioso, tiene mucha actitud y controla la situación, es parco”.

En escena, destaca la calidad de la dirección y el desenvolvimiento actoral. Mas la adaptación tiene un vacío en lo referente al transcurso del tiempo de la historia, cubierto por el cambio de aspecto de los personajes. Un detalle que al final entibia un argumento lleno de emociones. (I)