Los casilleros judiciales físicos pasan a la historia

- 03 de Septiembre de 2017 - 00:00

Tras 40 años de existencia están siendo reemplazados por los electrónicos.

Con la expedición de la Constitución de Cúcuta, en 1821, antes del nacimiento de nuestra República, fue creado el Poder Judicial, consolidado el 12 de octubre del mismo año con la vigencia de la Ley sobre la Organización de los Tribunales y Juzgados, donde se determina la existencia de una Corte Superior de Justicia en Quito.

Este es considerado como el nacimiento de la función o sistema de la justicia ecuatoriana.

Las citaciones, demandas, notificaciones, providencias, fallos y otras diligencias procesales las realizaban los secretarios de cada Judicatura. Esta actividad era cumplida sin ninguna contemplación y sin consideración a la distancia, ni a la inclemencia del tiempo, en el domicilio de los demandados o en los despachos de los abogados patrocinantes, dentro del perímetro urbano.

Este mecanismo se aplicó hasta 1978, cuando el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Gonzalo Karolis, apoyado por la última dictadura militar, al reformar el Código de procedimiento Civil y la Ley Orgánica de la Función Judicial, instituyó y creó el servicio de los casilleros judiciales en las principales ciudades del país.

Se trataba de espacios ubicados en las dependencias de justicia, en donde los abogados recibían  las notificaciones a cambio de un valor mínimo de arriendo, que inició con 1.500 sucres anuales, previa la firma del contrato de arrendamiento.

La iniciativa de crear los casilleros judiciales fue aplaudida porque este servicio proporcionó mayor seguridad y agilidad en la sustentación y trámite de los juicios. La población había crecido inconteniblemente y los secretarios de los juzgados ya no podían trasladarse de un lugar a otro, recorriendo largas distancias para notificar.

Pero los cambios, la modernización y tecnología, se han impuesto y los casilleros judiciales físicos están condenados a desaparecer cuando cumplan 40 años, en el 2018

El nuevo sistema

El 1 de octubre de 2012, Paulo Rodríguez, presidente del Consejo de la Judicatura de Transición, oficializó el proyecto para la sustitución de los casilleros físicos, por electrónicos.

A través del nuevo mecanismo, los profesionales del derecho, fiscales y defensores públicos recibirán vía e-mail personal, en cualquier parte del país o el extranjero, la información sobre el estado de los procesos a su cargo y poder revisarlo a cualquier hora del día.

Para acceder al nuevo sistema, la Judicatura dispuso que los abogados que tengan casillero físico actualicen su información y entreguen un correo electrónico personal para recibir el nombre de usuario y clave.

67.526 abogados inscritos

Han pasado cuatro años y 11 meses desde el anuncio e implementación del moderno sistema y pese a que aún no hay fecha, las autoridades del Consejo de la Judicatura (CJ) consideran que es el momento de aplicarlo en su totalidad, con lo que los casilleros judiciales físicos quedarían para la historia.

El director general del CJ Tomás Alvear, sobre la base del informe del Sistema Automático de Trámites Judiciales (Satje), reveló que de los aproximadamente 80.000 abogados que existirían en el país, hasta el 16 de junio pasado 67.526 ya cuentan con casilleros electrónicos activos y además existen 532 instituciones que también han obtenido sus respectivos casilleros.

De agosto de 2014 al 16 de junio de este año, reveló que se han realizado 32’177.413 notificaciones a través de los casilleros electrónicos.

Tras señalar que en cumplimiento a lo que dispone el Código Orgánico General de Procesos el CJ tiene una planificación sobre el tema, a partir de la semana que  inicia, para implementar mesas de ayuda en las unidades judiciales del país, donde se atenderá a los abogados que aún no se han registrado a fin de ayudarlos a que lo hagan y así puedan contar con su casillero electrónico.

Explicó que los profesionales graduados a partir del 9 de marzo de 2009, directamente son registrados en el Foro de Abogados y automáticamente se les otorga un casillero electrónico, pero los graduados antes de esa fecha tienen que acudir con su título a notificar su registro y obtener el casillero.

Para Alvear la divisiones físicas han cumplido su ciclo y dijo que hasta fin de año se tomará una decisión de si se eliminan o no en su totalidad, aunque en muchas ciudades ya no son utilizadas, pero admitió que en el 2018 dejarán de operar.

El director del CJ de Pichincha, Santiago Páez,  dijo que los cubículos físicos habilitados, que en el caso de esta provincia son 6.480, seguirán activos hasta diciembre, porque hasta ese mes rigen los contratos de arriendo. En cuanto a casilleros electrónicos, dijo que ya están activados 18.808, con corte al 2 de agosto pasado.

Páez destacó los beneficios del sistema, entre ellos: garantiza celeridad, eficiencia y calidad en el servicio judicial; notificación inmediata; eliminación del uso de papel; garantiza la autenticidad de las providencias; transparencia en la notificación. Se envían también los archivos adjuntos de las providencias; y se los puede usar en 24 horas luego de presentar el formulario de registro.

Galo Chaquinga, abogado en el libre ejercicio desde hace 43 años, admitió que para los ‘antiguos’ la informática los complica, pero que es necesario actualizarse por lo que ya se ha registrado. (I)

Datos

El 1 de octubre de 2012, el Consejo de la Judicatura de Transición oficializa el proyecto para reemplazar los casilleros físicos por los electrónicos.

Desde la próxima semana se instalarán mesas de ayuda en las dependencias judiciales del país para facilitar el registro de los abogados que aún no lo hacen.

Los nuevos profesionales del derecho, al ser inscritos en el Foro de Abogados, automáticamente reciben el usuario y número de clave de su casillero electrónico.(I)