Miércoles, 05 Octubre 2016 00:00 Justicia

Los asaltos de 'sacapintas' aumentan a final de año

Los sacapintas, generalmente, transitan por sitios donde se encuentran entidades bancarias de Quito.
Los sacapintas, generalmente, transitan por sitios donde se encuentran entidades bancarias de Quito. Fotos: Álvaro Pérez / El Telégrafo

Este delito se redujo en el 15%. La ciudadanía tiene a su alcance un servicio de custodia policial para los retiros.

Redacción Justicia

Edith vivió una pesadilla de la que aún no sale por completo. Ella acudió a una agencia bancaria de la avenida Seis de Diciembre, en el norte de Quito, para retirar un préstamo de $ 12.000, a fin de adquirir una prótesis para su progenitora.

Según la víctima, era septiembre cuando se acercó a la ventanilla y la funcionaria del banco le hizo varias preguntas. “Me pidió los nombres de mis hermanos, teléfonos y dirección exacta de mi domicilio” Después de más de 20 minutos le dieron el dinero.

Ella habita a dos cuadras de  la sucursal bancaria, por lo que regresó caminando con el dinero guardado en una cartera. Cuando se hallaba a unos 20 metros del edificio, donde vive, se percató de que un hombre la seguía.

Como la mujer no logró ingresar en el edificio porque la puerta estaba bloqueada, se ocultó en una esquina. El delincuente la siguió hasta el sitio y la interceptó. Ella se enfrentó con el fin de no entregarle con facilidad el dinero, pero el individuo la golpeó y le arrebató los $ 12.000.

Inmediatamente, el delincuente corrió hacia una motocicleta que lo esperaba, en la que huyó del lugar. La mujer puso la denuncia con la esperanza de que la policía los atrape, porque ella sospecha que la mujer del banco tuvo alguna conexión con el ladrón.

Edith no es la única víctima de los delincuentes que trabajan como sacapintas, también lo fue Paty (nombre ficticio), que vive en Quito. Ella retiró una suma de dinero de una entidad bancaria y al salir unas mujeres se le acercaron para ofrecerle el servicio de taxi.

Dentro del carro se acercaban otros hombres y abordaban a sus víctimas para quitarles el dinero. Ella reconoció a uno de ellos y puso la denuncia. La Policía aprehendió a Cristian A.Q., María P.M. y Teresa F.T., presuntos integrantes de una banda delictiva dedicada al robo de personas en los exteriores de entidades bancarias bajo la modalidad de sacapintas.

En los últimos 270 días de este año, en Pichincha se registraron 60 casos de sacapintas, que constan dentro de la lista de robos que registra el Ministerio del Interior. En 2015 se contabilizaron 21.644 robos a personas, pero esta cifra bajó en lo que va de 2016, se anotaron 18.563 casos de este tipo.

De enero a septiembre, seis organizaciones de sacapintas fueron desarticuladas por agentes de la Subdirección de Investigación de Delitos Contra la Propiedad (Sidpro-BAC).

Como resultado de las acciones policiales, 30 personas están detenidas. Marcelo Ortega, jefe de la Sidpro-BAC, señaló que este delito se redujo en el 15%, y que Quito y Guayaquil son las ciudades que tienen la mayor incidencia a este tipo de robo, debido a su actividad económica y comercial.

La unidad especializada capturó a una banda de sacapintas, en el norte de Quito. En el operativo se detuvo a 6 personas que en una semana perpetraron 4 robos estilo sacapintas en los sectores de la Villaflora, Kennedy, San Carlos y Quito Tenis. Según investigaciones de la Policía, los presuntos miembros de la banda tenían 10 días de ingreso en el país, y ya se habían apoderado de $ 30.000. Solo se recuperó $ 4.000.

“Los sacapintas son bandas donde cada integrante cumple una función. Existe un componente humano, logístico y de inteligencia. Los tres últimos meses del año son de mayor incidencia de este delito”, mencionó Ortega.

De acuerdo con las indagaciones   policiales, estas organizaciones delictivas tienen un líder que envía a  uno de sus integrantes al interior de las entidades bancarias, para divisar las transacciones que superen montos de más de $ 1.000, y así escoger a sus víctimas. Luego, con una llamada o señales manuales avisan a sus cómplices las características de la persona que lleva el dinero y la siguen.

En tanto, en el exterior del banco, un vehículo con dos ocupantes esperan a sus compañeros. Cuando la víctima aborda el taxi o su auto es sometida y los delincuentes se llevan el dinero.

El coronel Carlos Alulema, director Nacional de la Policía Judicial, indicó que la ciudadanía puede solicitar el servicio de traslado de valores en las Unidades de Policía Comunitaria (UPC) del sector, con el fin de evitar este tipo de atracos.

Santiago Rodríguez, presidente del Comité Ecuatoriano de Seguridad Bancaria de la Asociación de Bancos Privados, señaló que cuentan con sistemas de video vigilancia, de alarma, equipo de inhibición, los cajeros no pueden utilizar celulares y se realiza evaluaciones de contabilidad.

Agregó que la seguridad bancaria reconoce a posibles sospechosos a través de perfiles de los delincuentes. Además, del trabajo compartido con la Policía, los bancos proporcionan información para el trabajo de inteligencia de los agentes.  (I)

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