Viernes, 08 Septiembre 2017 00:00 Justicia

Las tobilleras de vigilancia monitorizan ubicación, mas no la conducta

Los dispositivos que permiten movilizarse por el país son los más instalados por el Ministerio de Justicia.
Los dispositivos que permiten movilizarse por el país son los más instalados por el Ministerio de Justicia. Foto: Archivo / El Telégrafo

Los jueces disponen si el procesado queda con arresto domiciliario o puede moverse libremente por el país. En ambos casos el control es diferente.

Redacción Justicia

Ángel Miguel V.L. regresó a la cárcel. El joven estaba con libertad condicional y era monitoreado a través de un dispositivo de vigilancia electrónica instalado en su tobillo y que le permitía moverse libremente por Guayaquil.

Sin embargo, no aprovechó la oportunidad de terminar de pagar una condena sin estar tras las rejas y un agente del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM) de la Policía Nacional lo detuvo tras encontrarlo en un parque, en el centro de la ciudad, con más de 50 gramos de marihuana en el bolsillo derecho de su pantalón.

Ángel quedó con prisión preventiva en la audiencia de flagrancia y formulación de cargos y fue trasladado al Centro de Rehabilitación Social (CRS) de Varones, conocido como Penitenciaría del Litoral. El 15 de septiembre, a las 10:30, será sometido a una nueva audiencia de procedimiento directo donde se conocerá su condena por el delito de tráfico ilícito de sustancias estupefacientes sujetas a fiscalización, en mediana escala. Esta es sancionada con privación de libertad de tres a cinco años.

“Cuando el procesado incumple con la medida sustitutiva de llevar el dispositivo electrónico tiene que volver a prisión conforme a lo establecido en el artículo 536 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), precisó el abogado Steven Reyes. Explicó que el ciudadano debe cumplir la condena anterior y purgar la nueva sanción.

Liliana Guzmán, viceministra de Atención a Personas Privadas de Libertad del Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos, enfatizó que los dispositivos no son para controlar la conducta de las personas, sino para ubicarlas. “Eso hay que tenerlo claro. Y sí hemos tenido inconvenientes con las personas a las que se les sustituyó la prisión preventiva, tiene arresto domiciliario o está cambiando régimen para tener libertad condicionada”.

La funcionaria aclaró que el uso de la tobillera siempre es con disposición judicial. “Se han reportado otros casos también. Por ejemplo, de personas que han intentado quitarse el dispositivo y como emite una alerta al ECU-911 se los puede recapturar. Apenas se pierde señal, batería o cobertura emite una alarma”. Hasta la fecha 450 ciudadanos son monitorizados, la mayoría tiene libre movilidad. Ese es un tipo de sistema, también hay uno para arresto domiciliario y para protección de víctimas (estos aún no han sido empleados).

¿Cómo es el control?

En un mapa interactivo en las oficinas del ECU-911 en Guayaquil, Quito y Cuenca hay técnicos atendiendo los movimientos y alertas. En el mapa ven cientos de puntos, cada uno con un código que representa a quienes llevan los dispositivos electrónicos.

Si uno de esos puntos cambia a  color rojo, los técnicos utilizan el mouse de la computadora para acceder a la información: nombre, ubicación e inconveniente. Hasta julio de 2017, según un comunicado del Ministerio de Justicia, la mayoría de problemas era por la carga de la batería.

A través del dispositivo, el técnico se comunica con la persona y le solicita que lo conecte, pero si es por otra razón se pide apoyo de la Policía para verificar el uso del dispositivo.

Tipos de dispositivo

Cuando la disposición del juez es que el procesado quede bajo arresto domiciliario, la persona -aparte de la tobillera- usa una radio base y una tablet para reconocimiento facial. Este equipo permite vigilar que se cumpla la disposición jurídica de restringir la movilización.

En cambio, si puede movilizarse por el territorio nacional solo lleva la tobillera. A través de la sala de monitoreo se ubica el dispositivo electrónico en cualquier lugar del país.

Para la protección de víctimas y testigos, el kit es diferente. El agresor lleva una tobillera y la víctima una especie de beeper. Cuando ambos o uno de los dos se acercan se activa una alerta. (I)

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