Miércoles, 28 Diciembre 2016 00:00 Justicia

La pólvora ilegal ingresa a Ecuador por Perú o es fabricada en la Sierra

Cuatro quintales de pólvora serían los que habrían explotado en el centro de Babahoyo, que dejó muerte y destrucción en un radio de 200 metros a la redonda.
Cuatro quintales de pólvora serían los que habrían explotado en el centro de Babahoyo, que dejó muerte y destrucción en un radio de 200 metros a la redonda. Foto: Miguel Castro / El Telégrafo

En algunos sitios del país también se elabora pirotecnia en las casas. Allí los moradores, desde niños hasta adultos, hacen petardos artesanales.

Redacción Justicia

“La mayoría de pólvora usada en el país para la fabricación de juegos pirotécnicos artesanales ingresa por la frontera sur (Perú) y proviene de China, país que es el mayor fabricante mundial”, sostiene Carlos (nombre ficticio). Este ciudadano manabita residente en Guayaquil se dedica a este oficio, calificado por las autoridades y por la propia ciudadanía como muy peligroso.

Este mismo hombre, quien dice que produce camaretas y tumbacasas por necesidad, revela también que muchas veces, para abaratar costos, compran pólvora nacional que es fabricada mezclando nitrato de potasio, carbón molido y azufre, materiales que pueden adquirirse fácilmente en ferreterías pequeñas y en mercados ilegales. “Es evidente esto. Incluso los periodistas han mostrado el hallazgo de nitrato de potasio y azufre durante los allanamientos realizados en el suburbio guayaquileño”.

La fiscal de la Unidad de Servicio de Atención Integral (SAI) de la provincia de Los Ríos, Dina Murillo, corrobora lo señalado por el anónimo fabricante artesanal de camaretas y sostiene que la pólvora mayoritariamente ingresa por la frontera sur. “Hay información preliminar que aún no ha sido contrastada, pero que sin embargo, nos hace presumir que esta sustancia (pólvora) ingresa por el Perú”.

Lima lleva adelante las indagaciones iniciadas tras el estallido del polvorín en el centro de Babahoyo este lunes 19 de diciembre, el cual deja hasta el momento un muerto y nueve heridos, entre ellos seis niños y tres adultos, uno de los cuales se debate entre la vida y la muerte en la Unidad de Quemados del hospital Luis Vernaza de Guayaquil.

La fabricación casera de pólvora está creciendo en el país. La intendenta de Policía de Los Ríos, Mari Lima Bravo, sostiene que las investigaciones preliminares tras la explosión en Babahoyo también revelaron que la pólvora que provocó la tragedia tenía procedencia nacional.

“Extraoficialmente sabemos que (la pólvora) es de la Sierra, viene por el sector de Bolívar”, mencionó la autoridad de control, quien reconoce que generalmente las camaretas que se usan en la quema de monigotes ya vienen elaboradas.

FF.AA. coordina con locales

La Ley de Armas, Municiones, Explosivos y Accesorios en su artículo 24-A menciona que “la producción y almacenamiento de armas de guerra, así como de pólvora, bombas, explosivos y afines, deben efectuarse en locales previamente definidos por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas en coordinación con el Municipio y el Cuerpo de Bomberos de la jurisdicción, autorizados por el Ministerio de Defensa”.

Además, dispone que los locales para la fabricación o el almacenamiento de armas y explosivos sean del sector público o privado, no deberán estar ubicados en centros poblados ni en propiedad comunitaria o de posesión ancestral de los pueblos indígenas, y, en ellos deberán permanecer solo personal especializado de las Fuerzas Armadas o de la empresa autorizada destinado al cuidado y mantenimiento de los mismos y bajo estrictas medidas de seguridad”.

Este mismo marco legal en el artículos 31 sostiene: “Los que con violación a las normas de esta Ley, fabricaren, suministraren, adquirieren, sustrajeren, arrojaren, usaren, transportaren o tuvieren en su poder armas de fuego, municiones, explosivos, accesorios o materias destinadas a su fabricación serán reprimidos con reclusión menor de 3 a 6 años y con multa de un mil a cinco mil dólares de los Estados Unidos de América, sin perjuicio del decomiso de las armas de fuego, municiones, explosivos, accesorios, materias primas que constituyan la infracción”.

Para el ministro fiscal de Los Ríos, Jaime Guerrón, la prohibición de fabricar camaretas u otro tipo de explosivo casero tiene que ser revisada y generar un reglamento que permita una elaboración técnica artesanal que evite desgracias como la ocurrida en las calles 10 de Agosto y 6 de Octubre en Babahoyo. En tanto, los operativos de control de la Policía, Bomberos, Intendencia y Fiscalía continuarán para el decomiso de material explosivo peligroso. (I)

En emergencia permanece el sector donde hubo explosión de camaretas

En un estado de nerviosismo constante  están los habitantes de las casas situadas en las calles 10 de Agosto y 18 de Mayo del cantón Babahoyo, provincia de Los Ríos.

En el sitio, frente a las bodegas de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), la semana pasada estalló un polvorín clandestino donde se fabricaban camaretas para la quema de monigotes este fin de año.

Los integrantes de las familias Burgos-Vargas, Aguirre-Colcha, Jácome Colcha, Medina-Vite, Chocho Manjarrez, Álvarez-Sánchez y Laina-Romero, aseguran que no pueden dormir tranquilos, porque según coinciden en manifestar la mayoría de ellos, las casas que habitan quedaron afectadas por la explosión ocurrida en la vivienda No. 105 ocupada por la familia Vargas.

Marcia Vargas, habitante de la vivienda de construcción mixta, deslindó responsabilidad de sus parientes en el estallido. “La explosión ocurrió en un terreno abandonado que servía de motel”, manifestó la mujer.

Otra moradora de la zona adujo que nunca sospechó que en ese sitio se elaboraban camaretas. “Como todo negocio clandestino, las actividades eran en la noche”, comentó el hombre de unos 67 años.

Sin embargo, Rossana Sánchez, cuya cocina y baño de su inmueble resultaron afectados por la explosión, culpó de la tragedia que cobró la vida de Carlos Daniel Martillo Pacheco, de 22 años de edad, al propietario de un almacén de bisuterías, ubicado en las calles 10 de Agosto y Calderón, a 4 cuadras del sitio de la emergencia.

“Es un secreto a voces que ese señor se dedica a vender camaretas desde hace muchos años”, indicó.

Esta versión fue corroborada por los familiares de la víctima, quienes durante el velorio reconocieron que este trabaja eventualmente para el comerciante de bisuterías y quien el día de la explosión le había encomendado a Martillo cargar unos sacos de pólvora que había comprado justamente para la fabricación de petardos. Los deudos denunciaron que el dueño de la mercadería ilegal y responsable directo del estallido había mandado emisarios para llegar a un acuerdo. “Nosotros rechazamos todo esto, pero hemos decidido dejarlo todo en las manos de Dios”, expresó José Reyes, padrastro del occiso.

Este diario tomó contacto con los parientes del supuesto responsable del estallido, pero ellos negaron todo.

La fiscal Dina Murillo, quien lleva adelante la indagación previa, sostuvo que barajan nombres sobre los supuestos dueños de la pólvora, pero por el sigilo de la etapa de investigación aún no reveló sus identidades.

Cabe señalar que a dos casas donde explotó el polvorín clandestino, funciona una bodega de químicos, la cual no fue alcanzada por la onda expansiva. “De lo contrario estaríamos hablando de cosas mayores”, dijo Óscar Álvarez, quien producto de la explosión cayó por la ventana de su casa. (I)

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