Hordas de consumidores de drogas ‘invaden’ otro sector de Guayaquil

| 20 de Agosto de 2017 - 00:00

La Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas mantiene 480 centros de atención ambulatoria y 12 de internamiento para personas con problemas de adicciones. Además, la Policía este año realizó 1.669 operativos y detuvo a 1.914 sospechosos, solo en la Zona 8.

De contextura delgada, tez amarillenta, mal vestir y caminar sin rumbo. Así son identificados  los integrantes de las hordas de consumidores de drogas que ‘invaden’ los alrededores del puente Patria, en el suroeste de Guayaquil.

Los moradores de la zona denunciaron a este diario la constante zozobra en que viven, cuyo  punto más peligroso está en la barriada de las calles 37 y Brasil, zona a quienes sus moradores han denominado ‘Cuchillo’ por su alta peligrosidad derivada de la venta al menudeo y consumo de sustancias ilícitas como clorhidrato de cocaína, marihuana y la denominada ‘h’, compuesta por heroína, metanfetaminas, solución y veneno para ratas.

Un equipo periodístico de EL TELÉGRAFO recorrió la zona de este a oeste desde la calle 32 hasta el puente mencionado y de sur a norte desde Maldonado hasta Medardo Ángel Silva, pudiendo evidenciar que las quejas de los habitantes son reales.

“Una de mis sobrinas tuvo que irse a vivir a otro sector de la ciudad porque había sido asaltada varias veces al llegar del trabajo en la noche”, comentó Carmen (nombre protegido), una vecina de las calles Gómez Rendón entre la 33 y la 34.

Marcia, una dependiente de una tienda del sector, sostuvo que la ‘actividad’ de los adictos empieza desde las 16:00 hasta el amanecer. “Desde esa hora si usted sale a caminar le roban”.

Marco, quien el último 18 de julio cruzaba el puente Patria a las 17:00, nos mostró las guaridas de los consumidores, situadas en los cimientos de la estructura. “Aquí viven, lavan su ropa, duermen y se reúnen a consumir drogas”.

Más adelante, en la 33 entre Gómez Rendón y Brasil, 2 solares abandonados son usados como guaridas por los consumidores de drogas. Frente a la madriguera está la puerta principal de la escuela fiscal mixta matutina Teodoro Wolf.

“Aquí consumen sus pendejadas a vista de todos, incluso lo hacen en presencia de la Policía porque ellos saben que no pueden ser detenidos”, manifestó Rafael, otro vecino del lugar.

El artículo 364 de la Constitución de la República señala que ‘las adicciones son un problema de salud pública’.

La Carta Magna agrega que ‘al Estado le corresponderá desarrollar programas coordinados de información, prevención y control del consumo de alcohol, tabaco y sustancias estupefacientes y psicotrópicas; así como ofrecer tratamiento y rehabilitación a los consumidores ocasionales, habituales y problemáticos.

El marco legal advierte que: “en ningún caso se permitirá su criminalización ni se vulnerarán sus derechos constitucionales”.

Actuación policial

Los controles en la zona denominada ‘Cuchillo’ y sus inmediaciones son diarios por parte de la Policía del Circuito ‘Suburbio’ en el Distrito Portete.

Ante esto, el control policial se limita a reportar la presencia de los consumidores de drogas y desalojarlos de los espacios públicos, donde está prohibida esa actividad según una ordenanza municipal aprobada el último 27 de abril.

“Nosotros cuando ubicamos a los consumidores (de drogas), normalmente llamamos al Sistema Integrado de Seguridad (ECU-911) para que nos envíen una ambulancia con personal especializado en el tratamiento de personas narcodependientes. Luego realizamos la escolta respectiva hasta el centro de salud más cercano donde se les brinda atención ambulatoria o de internamiento según la gravedad de la adicción”, expresó el coronel Fausto Herrera, jefe del Distrito Portete.

El oficial, quien tiene un año y 4 meses de gestión en la zona, revela que en el territorio bajo su mando los consumidores de drogas están en todos lados. Cabe destacar que el distrito mencionado tiene una extensión de 15 kilómetros cuadrados y una población que supera las 400.000 personas.

El oficial de la Policía pidió a la ciudadanía que adopte medidas de autoprotección y denuncien a los gendarmes del circuito cualquier hecho irregular al 1800 Drogas y 1800 Delitos. Según las cifras del coronel Herrera, mensualmente atienden 3.000 auxilios, de los cuales solo el 1.5% corresponden a delitos, ‘el resto de emergencias reportadas son por la presencia de consumidores, libadores y escándalos en la vía’.

Otra realidad que un equipo de este diario pudo observar fue la existencia de consumidores de drogas que se han convertido en expendedores. “Usted los ve consumiendo, pero ellos también venden”, corroboró el mayor Darwin Sangoquiza, jefe de la Unidad Contra el Tráfico para el Consumo Interno (UCTCI) de la Zona 8.

Explica que por su condición de enfermo, el adicto no trabaja y de eso se aprovecha el microtraficante para convertirlo en expendedor de las sustancias ilícitas. “Les pongo un ejemplo:, de las 10 dosis que porta el consumidor, la mitad la vende para generar ingresos y poder seguir drogándose y con las 5 restantes compra 10 dosis más y así el circulo vicioso del consumo y el expendio nunca se rompe”.

El mayor Sangoquiza da a conocer también que durante sus intervenciones han descubierto que los microtraficantes o distribuidores migran a otras zonas de la ciudad para seguir vendiendo drogas. “Distribuidores y consumidores necesitan subsistir y se trasladan a otras zonas para seguir con la venta al menudeo porque no saben hacer nada más”.

La UCTCI del 1 de enero al 11 de agosto ha realizado 1.669 operativos y detenido a 1.914 sospechosos en la Zona 8. La droga incautada alcanza una tonelada 455 kilos.

Jorge Rodríguez, vocero de la Municipalidad de Guayaquil, se mostró preocupado por la problemática de consumo en la mayoría de sectores suburbanos y marginales de la ciudad puerto, lo cual para él ‘ha desbordado la capacidad de respuesta del Estado.

Rodríguez explica que si bien la ordenanza prohíbe el consumo de drogas en los espacios públicos, ellos solo se limitan a informar porque no pueden ocupar el espacio de control que le corresponde a otros entes como la Policía, Intendencia de Policía y Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas (Seted).

Asimismo, el vocero municipal coincide con el mayor Sangoquiza sobre la actividad de los consumidores que se han convertido en expendedores de drogas. Ante esta realidad, Rodríguez informó que el Cabildo está dispuesto a donar espacios o terrenos para la construcción de centros especializados de atención para adictos.

Logística para la atención

Para atender a las personas con problemas de consumo de drogas, la Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas (Seted) posee 480 centros ambulatorios y 12 para internamientos. En construcción están otros 4 en Gualaceo, Portoviejo, Santa Rosa y Esmeraldas. Cada centro de internamiento tiene una capacidad promedio de 30 pacientes.

Además, el último 13 de julio, la Seted y el Ministerio de Salud suscribieron un convenio con 99 centros privados de tratamiento contra las adicciones, con el fin de crear una Red de Nacional de Centros de Tratamiento para personas con problemas de consumo de alcohol y estupefacientes.

“Este acuerdo además apoyará el proceso de reinserción de las personas que hayan obtenido un alta médica. Queremos certificar laboralmente a aquellos seres humanos, pues aún enfrentamos muchos mitos sobre este problema social”, dijo la titular de la Seted, Ledy Zúñiga.

La funcionaria destacó que en estos centros estatales hasta la fecha han sido dadas de alta 800 personas desde 2015.

En el país existen unas 250.000 personas con problemas de adicciones a sustancias estupefacientes y psicotrópicas. (I)

En los cimientos del puente ‘Patria’, que cruza el estero Salado para unir la calle Gómez Rendón con la Av. Barcelona, se esconden a consumir droga hasta 30 individuos. Foto: Fabrizzio Obando Laaz  / El Telégrafo