El temor y el peligro imperan en las calles de Socio Vivienda 2

- 07 de Septiembre de 2017 - 00:00
Los policías efectúan operativos para prevenir los delitos en el ingreso de la ciudadela Socio Vivienda 2.
Foto: José Morán / El Telégrafo

Los vendedores de productos de consumo masivo y visitantes ingresan en la ciudadela con miedo. La Policía reconoce que falta personal para el control.

La intervención interinstitucional para erradicar la delincuencia y el microtráfico en el plan habitacional Socio Vivienda 1 y 2 no ha dado buenos resultados.

El 6 de julio del año pasado la Policía destinó 383 gendarmes para los controles de las dos etapas de la urbanización, pero, según los habitantes del sitio, solo permanecieron un mes.

Moradores del sector, bajo anonimato, denunciaron los peligros que corren diariamente.

“Nadie está tranquilo. Diariamente las 20.000 personas que vivimos aquí, nos exponemos a ser asaltados, violados y asesinados”, manifestó Mayra, de 62 años, que habita en la misma peatonal, donde vivía el taxista Byron Alvarado, quien fue asesinado por 3 delincuentes del lugar.

La mujer teme identificarse porque pondría en peligro a los miembros de su familia. “Aquí necesitamos mano dura contra la delincuencia. No es posible que gente honesta como el vecino Byron haya sido asesinado y su familia tenga que abandonar la casa por temor a los avezados ladrones, mientras las autoridades no hacen nada”.

Ante esta realidad, el teniente coronel Marcelo Castillo Pantoja, jefe del distrito Nueva Prosperina, solicitó el incremento del contingente policial, porque solo 35 gendarmes brindan seguridad en Socio Vivienda 2. “Nuestro trabajo es constante, pero el tema social es determinante en el comportamiento de las personas que habitan en la ciudadela”.

Para la autoridad, se necesitan reformas urgentes que permitan la intervención policial en el control de libadores y consumidores de drogas en la vía pública. “A las familias nos enfrentan porque los desalojamos de los portales, donde beben licor, y ellos deslegitiman nuestro  trabajo”.

Conductores asustados por robos

Taxistas informales y choferes de las líneas de buses que llegan a la ciudadela están atemorizados por los continuos robos. Ellos denunciaron, sin identificarse por temor a represalias, que las malas actuaciones de ciertos policías estarían aupando a la delincuencia.

Una señora de la zona La Favela, en Socio Vivienda 2, la semana pasada, le abrió la puerta de su casa a un vendedor para evitar que lo asaltaran. Los ladrones de inmediato la insultaron y amenazaron de muerte.

Rocío Mendoza denunció que pasadas las 22:00 es casi imposible salir a la calle y no ser asaltado.

La gente reclama presencia militar

Castillo no negó la presencia de malos policías que serían cómplices de hechos delictivos en este sector. “Puede existir que ciertos elementos no estén apegados a la ley, pero la ciudadanía debe saber que estamos en un proceso de autodepuración y realizando operativos”.

Admitió la existencia de dos zonas donde el control policial tiene problemas. “Existe el sector La Barraca donde he discutido con moradores, quienes solo se retiran cuando ven gran presencia de gendarmes. El otro sitio es La Favela”.

Desde la semana pasada, los operativos son constantes en el ingreso de Socio Vivienda 2, pero la gente reclama la presencia de un contingente militar. “Necesitamos mano dura con la delincuencia y creo que las Fuerzas Armadas son necesarias aquí”, manifestó un habitante de la zona, cuya casa fue estruchada hace seis meses.

En tanto, familiares del taxista asesinado Byron Alvarado preparan para mañana, a las 15:00, una marcha de protesta a fin de exigir la máxima pena para los dos adultos y el menor involucrados en el crimen.  El hombre, de 50 años, recibió un disparo en su ojo izquierdo tras el robo de su celular. (I)