Miércoles, 30 Noviembre 2016 00:00 Justicia

Criminal contactaba a sus víctimas a través de una aplicación celular

Dibujo de Stephen Port durante su declaración en la audiencia en el Tribunal Penal de Old Bailey (Londres).
Dibujo de Stephen Port durante su declaración en la audiencia en el Tribunal Penal de Old Bailey (Londres). Ilustración: BBC

El cocinero británico Stephen Port fue condenado a cadena perpetua por la muerte de cuatro personas, aunque habría asesinado a más de 50.

Redacción Justicia

Un cocinero británico que envenenaba a sus víctimas, tras haberlas conocido en aplicaciones celulares de contactos homosexuales, fue condenado a cadena perpetua. El hombre identificado como Stephen Port asesinó a cuatro jóvenes entre junio de 2014 y septiembre de 2015.

También fue declarado culpable de haber drogado o violado a otros siete hombres por el Tribunal Penal de Old Bailey, el Central de Inglaterra y Gales.

El juez subrayó que el acusado había asesinado para ‘satisfacer sus deseos’ llevando a cabo actos ‘retorcidos y monstruosos’.  

Cocinero de profesión, Stephen Port, de 41 años, contactó a las personas a través de Grindr —una de las redes sociales más populares entre los homosexuales— y, una vez establecida la relación, las convenció para que fueran a su vivienda, ubicada en el este de Londres. Allí, agregaba a sus bebidas la GHB -conocida como ‘la droga del violador’- y los abusaba mientras estaban inconscientes.

En su perfil de Facebook, el hombre se presentaba como profesor para alumnos con ‘necesidades especiales’ en Westminster Kingsway College y que concurrió a la Universidad de Oxford entre 2000 y 2003.

La parte acusadora encontró evidencias de que el delincuente veía pornografía extrema en línea mientras cometía sus actos vejatorios, circunstancia que sugiere que se inspiraba con esas imágenes de violencia sexual.

Los restos de dos de sus víctimas fueron encontrados en el verano de 2014 por la misma persona que paseaba a su perro, pero con tres semanas de diferencia, en un cementerio situado a unos 500 metros del domicilio del asesino.  Otro cuerpo fue hallado cerca de un contenedor de basura.

Los fallecidos eran Anthony Walgate, de 23 años y originario de Hull; Gabriel Kovari, de 22 años y proveniente de Lewisham; Daniel Whitworth, de 21 y de Gravesend y Jack Taylor, de 25 y nacido en Dagenham.

Víctimas estuvieron en audiencia

Durante la audiencia estuvieron 11 abusados sexualmente por Port. Uno de ellos, de origen musulmán, contó que después de drogarlo y violarlo, lo acompañó a la estación de Barking. Dos meses después asesinó a Anthony Walgate y marcó al 911 de manera anónima para reportar el caso.

Un detalle importante es que junto al cuerpo de Whitworth, el criminal colocó una nota que pretendía ser la confesión de uno de los presuntos crímenes: “No puedo más, tomé la vida de mi amigo Gabriel (Kovari). Estábamos teniendo un buen rato en casa de un compañero y nos dejamos llevar y le dimos otra oportunidad a GHB (una poderosa droga). Fue un accidente, sé que voy a ir a la cárcel si voy a la Policía. He tomado lo que quedó de GHB, con pastillas para dormir; si muero es lo que merezco.

De esta manera puedo al menos estar con Gabriel de nuevo”.

Port fue arrestado tras el primer asesinato, pero solo fue acusado de entorpecer la investigación, con lo cual pudo continuar su actividad criminal. Por este motivo, 17 agentes se enfrentan a acciones disciplinarias.

Las autoridades británicas contemplan la relación de Stephen Port con los cadáveres de otras 58 personas que han aparecido en Londres desde 2011 y podrían tener restos de GHB. Sin embargo han recibido muchas críticas por no haber relacionado los cuatro cuerpos que hallaron en lugares próximos en un intervalo de 15 meses.

“Es un hombre pérfido, manipulador y egocéntrico que no mostró ni un ápice de arrepentimiento por sus actos”, indicó el comandante Stuart Cundy, de la sección criminal de la policía de Londres. (I)

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