Científico es investigado por crimen de periodista

| 01 de Septiembre de 2017 - 00:00

Kim Wall subió al submarino UC3 Nautilus y no salió con vida. Parte de su cuerpo mutilado fue hallado en una bahía.

La Fiscalía de Dinamarca investiga al inventor Peter Langkjær Madsen, por el supuesto asesinato de la periodista de Suecia Kim Wall, hecho ocurrido entre el 10 y 11 de agosto de este año.

La periodista sueca, de 30 años, seguía a Madsen para realizar un reportaje sobre su gran invento, el submarino ‘UC3 Nautilus’, una nave de 18 metros de largo.

El 10 de agosto, Wall subió al sumergible en Copenhague invitada por Madsen y no se volvió a saber de ella.

Al día siguiente (11 de agosto), el novio de Wall denunció su desaparición y las autoridades marítimas y policiales de Dinamarca emprendieron la búsqueda de la mujer y del submarino.

En la tarde del mismo día, el sumergible fue localizado y su inventor Madsen explicó por radio que volvía al puerto, con problemas técnicos pero sin ningún herido.

Poco después la nave se hundió y Madsen, nacido en Saeby, ciudad portuaria del este de Vendsyssel en la península de Jutlandia, norte de Dinamarca, fue rescatado por un barco privado. La Policía determinó que el hundimiento de la nave había sido deliberado y que dentro de ella no había rastros de la reportera.

Primeras investigaciones

Las sospechas de la desaparición de la profesional del Periodismo recayeron en Madsen, quien fue acusado de ‘asesinato negligente’.

El  hombre explicó que Wall se había desembarcado en la isla de Refsehaleøen el día anterior, pero después confesó que la periodista había muerto accidentalmente a bordo y que la había enterrado en un sitio de la bahía de Koge.

Tras su declaración, los cargos contra Madsen fueron modificados por el de ‘homicidio negligente en circunstancias particularmente agravantes’; mientras la búsqueda de la periodista continuaba intensamente por los agentes policiales.

El 21 de agosto, un ciclista dio aviso sobre el hallazgo de un torso  en una bahía cerca de Copenhague. Los restos estaban atados a un trozo de metal para facilitar su hundimiento. No tenía cabeza ni extremidades. Pocas horas después, las pruebas de ADN confirmaron que los restos correspondían a la joven.

En tanto, la Fiscalía danesa esperará hasta el 5 de septiembre, día en que concluye la prisión preventiva contra Madsen, para solicitar al tribunal que dicte su encarcelamiento por el delito de homicidio y presentar la acusación de trato indecente al cadáver. Así lo señaló el fiscal Jakob Buch-Jespen, según publica el diario danés BT.

Además adelantó que se pidió un informe psiquiátrico del imputado. Nacido en enero de 1971, Peter Madsen es un viejo conocido en los medios daneses por sus ambiciones espaciales. Como explica su biógrafo, el periodista Thomas Djursins, autor de Raket-Madsen, “es una de las pocas personas que pueden llevar a cabo proyectos irreales”.

Madsen proviene de un matrimonio que se disolvió cuando él tenía seis años. Sus hermanos se quedaron con su madre y él se fue con su padre, un excomandante de un campo de concentración nazi.

“Cuando pienso en mi padre, pienso en los niños, en Alemania”, contó su biógrafo en 2014.

Su vida y sus sueños

En compañía de ese hombre aficionado a la historia militar, epopeyas navales y aéreas, el adolescente empezó a soñar con la inmensidad espacial.

A los 15 años, Madsen fundó su primera empresa, Danish Space Academy, con el fin de comprar piezas para construir un cohete y tras la muerte de su padre, tres años después, comenzó estudios de ingeniería que abandonó cuando consideró que ya había aprendido bastante.

Creación del submarino

En 2008, el sospechoso de homicidio, fabricó el ‘UC3 Nautilus’, entonces uno de los mayores submarinos privados del mundo y en paralelo siguió adelante con su ambición espacial. En junio de 2011, lanzó un cohete desde una plataforma flotante frente a la isla de Bornholm, en el mar Báltico.

“Es una gran nave. Es también un mensaje político de libertad. Puedes sumergirte durante semanas y estás fuera del mundo exterior. No se ha encontrado el modo todavía de rastrearlos. Puedes moverte libremente e inadvertido”, explicó en su época.

La biografía del científico muestra su pasión extrema por sus ambiciosos proyectos. “Deliberadamente eligió no tener hijos porque no coinciden con su tipo de vida y no tiene muchos amigos, aunque sí muchos conocidos, pues sus proyectos son lo primero”.

La historia de Madsen lo describe como tranquilo. “No es violento, no bebe, no toma drogas, pero se enfada con Dios y con todo el mundo”, según publica el Jyllands Posten.

El periodista y biógrafo, atónito tras el asesinato de Wall, revela del científico su afición por las mujeres, aunque subraya que es casado. ‘Sé que se quieren aunque tienen una relación abierta. Él se mueve por ambientes donde hay relaciones más alternativas con la sexualidad y el género’.

La investigación prosigue

La Policía danesa y miembros de la Agencia de Emergencia sueca han proseguido con las labores de búsqueda de las otras partes del cuerpo de la víctima.

Además intentan localizar las prendas que vestía Kim Wall y han hecho un llamamiento a la ayuda ciudadana. “Estamos buscando una blusa naranja chillón, una falda blanca floreada y un par de zapatos blancos”, explicó el inspector Jens Moller, según publica el diario Politiken.

La reportera Wall estudió relaciones internacionales en el London School of Economics y ganó un lugar en la maestría de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia. Colaboró con The New York Times, The Guardian, Time, entre otros medios. Para sus historias Wall viajó a Uganda, Cuba, las Islas Marshall, Kenia, Nueva York, incluso a Corea del Norte.

La abogada de Madsen, Betina Hald Engmark, manifestó que su defendido no hizo nada erróneo y que colaboró durante el interrogatorio preliminar. “Mi cliente no ha confesado nada y sigue declarándose inocente de los cargos que se lo acusan. La coincidencia del ADN no cambia la explicación de Madsen de que lo que ocurrió fue un accidente”. (I)