152 presos escaparon tras incendiar una zona de la penitenciaría de Bauru

| 26 de Enero de 2017 - 00:00

Después del incidente la Policía militar de Brasil emprendió una intensa búsqueda que dio como resultado la recaptura de 100 evadidos. Solamente falta ubicar a 52 prófugos.

Las autoridades brasileñas buscan a 52 internos que escaparon de un centro de detención de régimen semiabierto en el estado de Sao Paulo, luego de haber prendido fuego a un pabellón del recinto, informó este martes la Secretaría de Administración Penitenciaria (SAP) estatal.

El incidente ocurrió la mañana del martes último, cuando un agente del Centro de Progresión Penitenciaria (CPP3) de Bauru, a 330 km de Sao Paulo, retuvo el celular de un interno durante una revisión de rutina.

“En protesta, un grupo de detenidos prendió fuego al techo del pabellón, que fue rápidamente controlado por siete camiones de los bomberos”, explicó una fuente de la SAP.
Los presos comenzaron un tumulto y algunos aprovecharon para huir del centro, que solo está rodeado por unos sencillos alambres y del que los detenidos entran y salen rutinariamente en caso de obtener permisos para trabajar o estudiar, precisó la fuente.  

La Secretaría de Administración Penitenciaria aseguró en un comunicado que la Policía militar recapturó a 100 de los 152 internos que huyeron en medio de la confusión, y que pasarán a un régimen cerrado.

El capitán de la Policía militar, Juliano Loureiro, indicó que durante el motín hubo heridos leves y ningún agente penitenciario fue tomado como rehén. Además, siguen con la búsqueda.

La Policía solicitó ayuda de otras ciudades para recapturar a los presos y cuenta con un helicóptero de apoyo, pero por el momento pidió a la población de Bauru que solo saliera de su domicilio en caso de “extrema necesidad”. El CPP3 alberga a 1.430 presos, aunque tiene capacidad para solamente 1.124, según cifras de la SAP.

Todos ellos estaban en régimen semiabierto, es decir, trabajan de día fuera de la cárcel y volvían al centro penitenciario para dormir.

El episodio se enmarca en la grave crisis por los hacinamientos en los centros penitenciarios de Brasil, donde desde inicios de año hubo motines que dejaron cerca de 140 muertos en medio de una sangrienta guerra entre bandas.

Las cárceles de Brasil

El país más grande de Sudamérica comenzó el año convulsionado por un motín que dejó más de 50 víctimas fatales en una cárcel de Manaos. Desde entonces, estos hechos se han sucedido de manera continua prácticamente todas las semanas y en distintos puntos del país.

La situación alcanzó un nivel tan crítico que hace una semana el gobierno federal resolvió utilizar a las Fuerzas Armadas para frenar los hechos de violencia en las prisiones. Las malas condiciones de salud, provocadas por el hacinamiento no son una excepción brasileña. En América Latina la situación de los centros de detención es precaria.

A esto se suma la violencia, también generalizada, de parte de las fuerzas penitenciarias que agudizan aún más los problemas ya existentes.

El presidente brasileño Michel Temer calificó de “inhumanas” las condiciones en las que se encuentra la mayoría de presos en las cárceles brasileñas, por eso, propuso la construcción de nuevas prisiones.  

La masificación de las cárceles de Brasil está en el centro del debate público desde hace días, después de que cerca de 140 presos fueran asesinados en los motines registrados en las cárceles de Manaos, Amazonas, Roraima y Río Grande do Norte. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: