Jueves, 02 Febrero 2017 00:00 Justicia

100 cámaras de seguridad se suman a las 3.600 instaladas en Ecuador

100 cámaras de seguridad se suman a las 3.600 instaladas en Ecuador
Foto: José Morán / El Telégrafo
Redacción Justicia

Raquel camina por uno de los callejones de Socio Vivienda 2, en el noroeste de Guayaquil. La mujer muestra las paredes manchadas por grafiteros, la basura inundando las esquinas y los montes crecidos por el invierno. Lamenta lo normal que es ver por esos pasos a personas expendiendo drogas o escapando tras cometer un asalto.
La habitante del sector, donde viven alrededor de 16.000 personas, espera que con la nueva cámara de seguridad instalada y monitoreada desde el Servicio Integrado de Seguridad ECU-911 la situación mejore.

Distribución de nuevas cámaras

César Llaguno Vera, director zonal de operaciones de la institución en Samborondón, detalla que esta es una de las 100 cámaras que se entregarán este año en Ecuador; 30 se implementarán en Pichincha, 29 en Guayas, 15 en Los Ríos, 10 en Esmeraldas, la misma cantidad en Bolívar y 6 en Santa Elena.

Los puntos específicos aún no fueron revelados, pero se contemplarán los niveles de conflictividad. En estas nuevas entregas se invirtieron $ 620.000. En el país hay 3.600 dispositivos de vigilancia operativos.

Las cámaras de videovigilancia visualizan los lugares a 360 grados y distinguen rostros hasta 500 metros de distancia, es decir cinco cuadras. “La noche no es impedimento, pues tienen un sistema infrarrojo. No solo nos permiten disminuir los hechos delictivos al ser disuasivas, sino que atendemos otras emergencias, como incendios”.

En julio de 2016, Socio Vivienda 1 y 2 fueron intervenidas en un trabajo interinstitucional para recuperar los espacios públicos. Gloria Guerrero, presidenta barrial, sostiene que si bien la acción fue buena duró poco y espera que la retomen. “El principal problema es que aquí viven muchas personas desocupadas y no con eso justifico que delincan, pero sería bueno que en los trabajos que se ejecutan en el sector se contrate la mano de obra de aquí”.

Llaguno enfatiza que antes de la intervención recibían de 25 a 30 alertas semanales por temas relacionados con drogas y que durante y después de ese programa especial las llamadas bajaron entre 8 y 5 en el mismo período. “Los primeros días las personas que cometen actos ilícitos se alejarán de las cámaras, pero luego se olvidarán y regresarán a sus rutinas”.  

Ciudadanos piden seguridad

Delfina Campas, quien vive en uno de los callejones, espera que la delincuencia disminuya, pues más de una vez vio a pillos corriendo afuera de su casa, incluso tratando de entrar a su vivienda para esconderse y no ser apresados. “Quisiéramos poner cerramientos para sentirnos más seguros”.

Iván Obaco, policía comunitario de Socio Vivienda, indica que en ocasiones los mismos moradores impiden que capturen a los delincuentes o microtraficantes. “Llaman a la Policía y cuando llegamos o hacemos operativos nos piden que no llevemos al ladrón y no solo eso, también nos suelen insultar, lanzar piedras, dañar los patrulleros.

Entonces es contradictorio, porque piden seguridad, pero ellos se vuelven cómplices”.

El gendarme coincide en que los principales problemas del lugar son los robos y el microtráfico de drogas, pero la particularidad es que no son personas de otros barrios los que llegan a perjudicarlos, sino -la mayoría- los mismos habitantes. (I)

ENLACE CORTO

Banner

Últimas noticias

Google Adsense

 

Twitter ET