Sábado, 05 Noviembre 2016 00:00 Guayaquil

Los sancarleños aún no tienen una vía asfaltada

Como se aprecia en la gráfica, al final del adoquinado de la calle principal, comienza la vía de tierra.
Como se aprecia en la gráfica, al final del adoquinado de la calle principal, comienza la vía de tierra. Foto: cortesía / GAD parroquial San Carlos

Los habitantes, en su mayoría agricultores de cacao y banano, piden más atención de las autoridades.

Redacción País Adentro

La parroquia San Carlos fue fundada en 1960, tiempo en el cual su actividad económica ha sido decisiva para el desarrollo del cantón Naranjal, el segundo más grande del Guayas.

Sus tierras son fértiles para la siembra de banano y de cacao, siendo el segundo producto el de mayor cultivo en la zona debido a que los precios de la fruta se encuentran por debajo del oficial.

A pesar de su importancia productiva, la parroquia ha visto postergadas algunas de sus obras más importantes, como el alcantarillado y un sistema de transporte público más regular, ya que el privado —hay 2 cooperativas de camionetas— sí trabaja con normalidad y cubre la ruta Puerto Inca-San Carlos.

Sin embargo, el mayor problema que existe es la ausencia de una carretera asfaltada desde los puntos antes indicados.
La vía posibilitaría no solo el traslado apropiado de sus principales productos, sino también de los moradores, algunos de los cuales viven en recintos alejados, como Pechiche, Luz de América y Jesús del Gran Poder.

En aproximadamente 4 kilómetros de longitud predominan los baches, el polvo en verano y el lodo en invierno.

Reina Quevedo, agricultora de la zona, asegura que todos los gobiernos, ya sean municipales, provinciales o nacionales se han hecho de ‘la vista gorda’ ante la demanda de la población de una buena carretera.

“Siempre ha existido la mala costumbre de echarle la responsabilidad al que está más cerca: si no es el alcalde, es el prefecto; si no es el Ministerio de Obras Públicas es el Gobierno, lo cierto es que nadie asume la competencia”.

Quevedo, quien cultiva cacao y banano, cree que es hora de que las fuerzas vivas de la parroquia protesten de una forma más radical.

“Algunas veces hemos salido a cerrar la Panamericana, pero no ha resultado efectivo”.

Parte de la atención al problema vial de la parroquia fue atendido por el gobierno central con la construcción de 2 puentes: uno en la vía Indiana-San Carlos, sobre el río Cañar, y otro en la vía Puerto Inca-San Carlos, sobre el río Norcay, ambas de impresionante estructura.

Antes y después de llegar a los puentes, las vías se encuentran asfaltadas: de un lado 1,8 kilómetros y del otro 1,2 kilómetros. Ese asfaltado fue ejecutado por la compañía china que construyó el puente y la municipalidad de Naranjal.

Durante su construcción, este diario consultó a uno de los ingenieros responsables por qué no se extendía el asfaltado, y este contestó que ese trabajo era parte de los puentes, que el resto de la vía no les correspondía.

Sobre este tema también hay cierta inconformidad.

Caty Ramón cultiva banano y piensa que, aunque los puentes eran necesarios, no se debió construir estructuras tan grandes.

“Son inversiones demasiado onerosas. Es verdad que necesitábamos los puentes, pero mejor hubieran hecho algo más pequeño y hubieran asfaltado la vía. Espere que llegue el invierno y verá cómo se pone esto de feo”.

Además, indica que el puente de la vía Puerto Inca-San Carlos, sobre el río Norcay, no es utilizado mayormente, ya que en la zona no hay tantos habitantes y pocos son los agricultores. La mayoría —según ella— son trabajadores de bananeras.

A diferencia del río Cañar, antes no había estructura alguna sobre el Norcay, de menor caudal.

Respecto al tema, se intentó hablar con el alcalde del cantón, Marcos Chica Cárdenas, pero su asistente, Lady Morán, informó que, debido a sus múltiples ocupaciones, no podía atender.

Se preguntó por el vicealcalde y tampoco estaba disponible; asimismo, se requirió la presencia de algún concejal, pero Morán volvió a decir: “Hoy ninguno va a venir”.

Julio Torres Campoverde, expresidente del GAD parroquial de San Carlos y actual vocal principal, precisa algunos detalles sobre el tema.

“En la tercera semana de agosto, el Municipio de Naranjal, la Prefectura y la EPA (Empresa Pública del Agua) firmaron un acuerdo tripartito mediante el cual se fijaba el asfaltado de los 4 kilómetros de vía a un costo de $ 500 mil; $ 250 mil de parte del Municipio y $ 250 mil del gobierno provincial.”

Según Torres, para su ejecución se estaría esperando el depósito de los $ 250 mil de parte de la Prefectura, un trámite que debe cumplir ciertas fases propias del proceso. (I)

ENLACE CORTO

Banner

Últimas noticias

Portada

Lea la edición impresa

Portada impresa