Sábado, 11 Febrero 2017 00:00 Guayaquil

El 'cirujano' de la música y el estilo urbano

En su local de la 25 y la Ch, en el Suburbio Oeste, atiende a sus clientes. Corta el cabello a hombres y mujeres.
En su local de la 25 y la Ch, en el Suburbio Oeste, atiende a sus clientes. Corta el cabello a hombres y mujeres. Foto: José Morán / El Telégrafo
Redacción País Adentro

Aunque nació en Borbón, provincia de Esmeraldas, Marcos Caicedo (homónimo del jugador de fútbol) se considera un guayaquileño más.

Llegó junto a sus padres a la ciudad a los 5 años. Su domicilio ubicado en Leonidas Plaza y la calle A, muy cerca de Don King, un bar en donde se escuchaba salsa, formó su personalidad artística.

“Veía todos los fines de semana cómo llegaba gente desde todos los rincones de la ciudad a divertirse en donde vive gente negra”.

Pero a pesar de que el sector jamás fue amigable, Caicedo decidió estudiar. Nunca se sintió atraído por el fútbol, pero sí por la música. Sus padres siempre lo reprendían porque hacía sonidos con las manos o golpeaba a los trastes de la cocina. La primaria la hizo en la escuela Ottón Castillo y la secundaria en el nocturno Andrés Matheus.

Su vínculo con la música nació cuando empezó a hacer folclore con el grupo afro Raíces, de Zoraida Campas, que funcionaba en el barrio Cristo del Consuelo.

Caicedo bailaba, pero lo que más le cautivaba eran las voces de las artistas marimberas. Aprendió a tocar el cununo. “Ahí la raza se destapó y me fui de largo”, dice Caicedo.

Cuenta que sí le gusta el fútbol y que no tiene preferencias ni por Emelec ni Barcelona. “Yo le voy al equipo que juegue mejor. Tengo familiares que se han dedicado al fútbol pero mi vocación es la música”.

Yo soy músico y peluquero. Luego de permanecer en el grupo folclórico por 3 años decidió ingresar a Umbrales, grupo de música popular. Ahí se vinculó con la poética de la Nueva Trova con la música de Silvio Rodríguez y con grupos salseros como Los Van Van, Irakere y Orichas. Un año después empezó a escribir sobre la gente de la calle y hacía fusión de salsa y marimba. Todos sus compañeros lo tenían en cuenta como instrumentista.

Luego pasó al grupo Océano y a Bolaño Jazz con el que durante 3 años tocó la batería, el bongó, las congas y los timbales.

También formó parte de la agrupación Promedio 20, ahí pegó con temas como el ‘Cuchicheo’ y ‘La negra Romelia’.

Dos años después fundó La Eminencia, con ellos grabó el disco Los Dueños de la Rumba que contenía el tema ‘El divorcio’ cuya letra y música son de autoría de Caicedo.

El inicio de la peluquería

Aunque los lunes se dedica a la música -componer temas, ensayar con los músicos y grabar-, el resto de la semana atiende su peluquería ubicada en la 25 y la Ch.

Cuenta que aunque le ha ido bien en la música tiene otro oficio que es el de estilista.

Su ingreso a este mundo nació de la improvisación. Comenzó haciendo ‘travesuras’. Un día fue a cortarse el cabello pero no le gustó el estilo. Entonces se sentó frente al espejo y empezó a darle forma.

“Los primeros cortes fueron muy básicos, pero luego le fui dando forma. Luego un amigo me preguntó en dónde me cortaba el cabello y le conté que yo lo hacía frente al espejo. Me convenció y le corté, quedó contento y me recomendó con amigos. Les cortaba pero no cobraba, lo hacía por pura amistad. Descubrí que tenía ese talento”.

Una mañana, en su casa, en la 15 y Callejón Parra, un amigo le pidió que le haga un corte. No aceptó porque estaba cansado, pero cuando le dijo que le daba para las colas, el panorama cambió. “Además eso me abría las puertas de un negocio, aunque al principio no fue así”.

Con un maletín en donde guarda unas tijeras, espuma de afeitar y un espejo pequeño, recorría algunos sectores del suburbio oeste.

El trabajo no era complicado —recuerda— antes se había oficiado como oficial de albañilería y cargador de bultos.

Con experiencia como estilista ambulante instaló su primer local en las 18 y la L. Ahí arrancó su fama de estilista urbano. Llegaban de todos los sectores de la ciudad. “Nací con 2 habilidades que exploto al máximo: la música que llevo en la sangre y la genialidad de cortar en cabello sin haber estudiado. Es un talento innato”. (I)

ENLACE CORTO