Sábado, 21 Enero 2017 00:00 Guayaquil

El ceviche de concha conquista los paladares en el sur de Guayaquil

La mayoría de clientes son conductores de la Sierra que van camino al Puerto Marítimo de Guayaquil.
La mayoría de clientes son conductores de la Sierra que van camino al Puerto Marítimo de Guayaquil. Foto: William Orellana / El Telégrafo

Los moluscos llegan desde Machala y se comercializan entre conductores que pasan por la cooperativa Puertas del Sol.

Redacción País Adentro

‘Sabor y buen gusto’ es el lema de 2 primas que, en la entrada de la cooperativa Puertas del Sol, han conseguido que el ceviche de concha se destaque en el lugar. Sus asiduos clientes son los traileros y buseteros que circulan por el sector.

Cobijada por la sombra de un frondoso árbol, Khaterine González, de 24 años, sabe que en su negocio el tiempo es primordial y que, además, es necesario mantener limpias y organizadas las 2 mesas de tablones de madera que sirven de comedor a sus clientes.

“La mayoría de los que se detienen no cuentan con mucho tiempo. Ante ello se requiere rapidez y agilidad para negociar y transar”.

La jornada laboral es de alrededor de 10 horas diarias. En ese lapso pueden vender hasta $ 120, mientras la inversión no supera los $ 30. Además ofrecen colas y jugos.

Servirse este platillo tiene costos que van entre los $ 3 y $ 6 dependiendo del gusto del cliente. Lo puede acompañar con arroz y una funda de chifle, ambos a un costo adicional de $ 0,50.

“Desde julio del año pasado estamos en este sitio que es estratégico para nuestros clientes, porque lo pueden atisbar desde lejos. Además está cerca del manglar”, manifiesta Marcela Maridueña, quien es madre de 2 varones y una niña.

La pata de mula o concha prieta, como también se la conoce, se compra en Machala, provincia de El Oro.

“Mi mamá es quien nos trae las conchas; ella tiene a un proveedor que se las entrega frescas y esto nos da la seguridad de contar con la materia prima para elaborar este plato que es muy apetecido”, destaca Khaterine.

A un costado, su prima Liseth Tumbaco González ajusta el espacio de no más de 3 metros.

Un poco más allá se ubican fundas para la basura, 2 hieleras de espuma flex y unos tarros con agua para lavar los platos.

Un tráiler se parquea al pie del letrero de las primas González; es la señal de la llegada de un cliente. Este, sin demora, pide la especialidad de la casa: el ceviche.

Liseth coloca sobre la mesa tomates, cebollas curtidas rebanadas en cuadritos, limones jugosos, aceite, sal, pimienta y mostaza.

El plato está listo y Pedro Rosales, de 48 años, se apresura a degustarlo sin quitarle un ‘ojo’ de encima a su preciada carga, por lo cual se sienta frente a ella.

“Algunos amigos me han contado que en este lugar del Guayas se puede comer sin miedo concha fresca y así debe ser si está cerca del manglar”, comentó el camionero ante la mirada y sonrisas cómplices de las mujeres que no lo contradijeron.

Este carchense hace una pausa solo para beber algo de jugo, al tiempo que recuerda haber escuchado que este platillo costeño es afrodisiaco.

Khaterine sugiere —para enganchar al cliente— que si retorna puede degustar otros ceviches además del de concha, como el de calamar, pulpo y pescado, o hacer un mix con todo.

Con casi 4 horas de trabajo, las primas González se frotan las manos como señal de que han conseguido la mitad de la ganancia del mejor día. “Algunas veces las cosas no van bien y con problemas se vende unos $ 15, pero sabemos que esto no es siempre. Un día se gana mucho y, otro, las ganancias no son altas”.

Las primas, con paciencia, esperan entre bostezos y algo de sueño, a los clientes para que las acompañen, aunque sea por unos minutos, en ese sitio por donde muchos han pasado, pero pocos se han detenido a probar este tradicional platillo.

Los carros van y vienen. El ruido de los motores es fuerte. Dos camiones se detienen y los choferes bajan a probar la delicia marina. (I)

ENLACE CORTO

Banner

Últimas noticias

En las redes

Portada

Lea la edición impresa

Portada impresa