Turistas recorrieron la ciudad

Crucero de aventura hizo escala técnica en Guayaquil

- 01 de Noviembre de 2016 - 00:00
Uno de los turistas del Silver Explorer se encamina hacia la furgoneta en la que realizará un pequeño recorrido por algunos sitios turísticos de la ciudad.
Foto: José Morán / El Telégrafo

El Silver Explorer partió hacia Paita, Perú. Su destino final es la Antártida.

Gracias a la iniciativa del italiano Manfredi Lafebvre, desde 2008, el crucero de lujo Silver Explorer se encarga de llevar a miles de turistas a lugares recónditos, entre ellos, la ciudad más austral del planeta: Usuahia, en Argentina.

Provisto de un casco reforzado con registro Lloyd de valoración de clase de hielo (1A), para los navíos de pasajeros, le permite deslizarse de un modo seguro, incluso a través de los témpanos de hielo.

Y es la Antártida el destino final del Silver Explorer, con 90 turistas a bordo -con capacidad para albergar a 130- la mayoría de Estados Unidos y el resto de Europa.

Ayer, en la mañana, producto de una escala técnica de un día, el barco, que abrió la temporada de cruceros este año de la compañía Silversea, atracó en el muelle 6 del puerto marítimo de Guayaquil.

Durante su estadía, los turistas efectuaron un pequeño city tour, que consistió en visitar el Malecón 2000, el parque Centenario y el Parque Histórico en Samborondón.

Mario Zalamea, agente naviero del Silver Explorer, señaló que el crucero cumple un periplo de rotación anual, que consiste en dejar y recoger pasajeros en los lugares que atraca.“En esta ocasión, 90 pasajeros se quedan en Guayaquil y un número similar aborda el crucero”, señaló Zalamea, quien destacó que el barco tiene aproximadamente 150 metros de eslora, cinco metros de calado y la tripulación es integrada por 50 personas.

Rumbo a la Antártida

El periplo del Silver Explorer,  que es parte de una flota de nueve barcos de Silversea, con sede en Mónaco, comenzó hace dos semanas en el puerto de Colón, Panamá, pasó por Ecuador, hoy parte hacia Paita, Perú; luego se dirigirá a Valparaíso, Chile, y culminará el viaje en la Antártida.

Alker Night, originario de Alabama, EE.UU., fue uno de los pocos pasajeros que descendió del barco. Lo hizo para comprar artesanías en uno de los stands colocados en la explanada cercana al muelle.

En un español apenas entendible, entusiasmado, dijo que estaba feliz de visitar Ecuador, concretamente Guayaquil, y que esperaba volver dentro de poco, posiblemente para enero.

Roger Alpretch, originario de Hamburgo, Alemania, también comentó que le parecía “bueno estar en Ecuador”, el primer país de Sudamérica que conocía.

Él tenía previsto quedarse en Perú, país en el que quiere conocer las ruinas de Machu Picchu, un lugar del que ha escuchado hablar mucho. De Ecuador tiene referencias de las islas Galápagos.

El acceso a la embarcación fue restringido y no se pudo hacer tomas ni hablar con otros turistas, la mayoría no bajó.

Para darles la bienvenida a los viajeros extranjeros en la tarde estaba previsto un show con presentaciones artísticas. La compañía Silversea cubre 800 destinos en el mundo.

Productos nacionales

Como parte del recibimiento también se organizó una pequeña feria con 12 stands para promocionar productos ecuatorianos.

Entre ellos, estaba Vivian Tettamanti, quien tenía de venta llaveros, carteras y pinturas con paisajes de la serranía. Otro stand estaba dedicado a la venta de sombreros, canastas y bolsos elaborados artesanalmente con base de fibra de banano. Su dueña, Mónica Alvear, destacó que son productos 100% ecológicos y proceden de Manabí y Santa Elena.

De igual forma, en la feria estaba  la tienda de camisetas Línea Verde, que ofrecía estas prendas de vestir con motivos de las islas Galápagos. Night fue uno de los turistas que compró.

Los comerciantes y expositores fueron invitados por la Comtecon (puerto marítimo). (I)