Miércoles, 05 Octubre 2016 00:00 Guayaquil

Emapag suscribió contrato para mejoras

Aguas servidas contaminan tres sectores

Los comerciantes de Gallegos Lara y la B deben lidiar con el rebosamiento de un ducto de la red sanitaria.
Los comerciantes de Gallegos Lara y la B deben lidiar con el rebosamiento de un ducto de la red sanitaria. Foto: José Morán / El Telégrafo

Las carencias del servicio provocan acumulación de líquidos residuales.

Redacción Guayaquil

Blanca Tomalá tiene 5 años como comerciante informal en la esquina de Gallegos Lara y la B, suburbio oeste, cerca del sector de Puerto Lisa y desde hace un año debe lidiar con un ducto de aguas residuales.

En el punto, los líquidos se rebosan con tal presión que la tapa de cemento que tiene como tapón resulta inútil. Un líquido entre verde y marrón sale hacia la calle y el hedor incomoda tanto a vendedores como a los transeúntes. “Ni comer se puede por aquí”, dice uno de ellos.

El problema, comentan vecinos del sector, ya es de conocimiento de Interagua y en varias ocasiones ha enviado personal para que limpie, pero el incidente se vuelve a presentar a los pocos días.

Las fallas de la red de alcantarillado están consideradas por Interagua dentro del programa de mejoras y ampliación de la cobertura del servicio. En la rendición de cuentas de 2014, la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado  (Emapag) ofreció el 100% de cobertura para finales de 2015.

Sin embargo, la meta se cumplió solo el 92%, según el informe presentado este año por la empresa pública. Es decir, 16.345 habitantes no tienen el servicio.

Paraíso de la Flor, La Chala y El Fortín son algunos de los sectores donde persiste la carencia. Hay domicilios, incluso, donde las aguas residuales caen directo en un canal abierto.

En el bloque 3 de Unión de Bananeros aún hay domicilios donde las aguas residuales terminan directo en una zanja del lugar.

Javier Orrico, quien tiene casi 20 años en la zona, comentó que Interagua, desde hace dos años, trabaja en la construcción de un ducto cajón “pero lo hace en forma lenta”.

El problema es más complejo en la temporada invernal debido a que los líquidos alcanzan un nivel que provoca que los desechos ingresen a las viviendas.

Orrico comentó que la concesionaria realiza inspecciones periódicas en el sitio, pero algunos vecinos no obedecen la disposición de conectarse a la red de alcantarillado.
Mientras que en Mapasingue Este, cerca del km 5,5 de la vía a Daule, varios inmuebles aún no cuentan con este servicio.

En la cooperativa El Cerro, una zanja es la que sirve para este fin. Abel Quinde, habitante del lugar, afirma que el estancamiento de las aguas servidas genera problemas de salud.

Hace un año, personal del Cabildo visitó el sitio y ofreció una solución, pero esta aún no se ha concretado.

Por su parte, Emapag firmó ayer el contrato para iniciar el proyecto de rehabilitación de la red en la parroquia Febres Cordero, hacia la estación de bombeo La Chala, con el objetivo de favorecer a 265.000 habitantes.

El alcalde Jaime Nebot destacó que se realizará con tecnología de punta y sin romper el pavimento, es decir, mediante un sistema de perforación robótica subterránea. (I)

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