Sábado, 08 Octubre 2016 00:00 Guayaquil

El personaje

A los 56 años decidió aprender a leer correctamente

A los 56 años decidió aprender a leer correctamente

Norma Bazurto, residente de la Comuna Cerecita, Guayaquil

Redacción Guayaquil

Sus ojos claros son tan expresivos como sus manos: brillan y se mueven en todas las direcciones como queriendo contar algo. Sonríe con recelo, pero inmediatamente confiesa, sin reservas, que está aprendiendo a tejer, porque necesita distraerse para salir de una depresión severa en la que ha caído.

Norma Bazurto es residente de la comuna  Cerecita, perteneciente a la parroquia guayaquileña Juan Manuel Gómez Rendón (Progreso), pese a sus limitados recursos económicos, todos los miércoles se moviliza 10 kilómetros hasta el recinto El Consuelo, donde la exmaestra de educación pública y privada, Lupe Itúrburu Rivadeneira, enseña a tejer gratuitamente a un grupo de mujeres de ese empobrecido sector del cantón. Por casi 2 años, Norma se sumió en una depresión luego del fallecimiento de su esposo en un accidente de moto, poco después de eso un nieto al que crió y educó contrajo matrimonio y se fue de su casa. “Me la pasaba llorando todos los días, porque me quedé solita. Un día mi hija me avisó de este curso y decidí meterme, para distraerme”.

Cuando aprendió a tejer, Norma decidió también aprender a leer y escribir, pues solo asistió hasta el cuarto grado de primaria y por la falta de práctica se le olvidó lo aprendido. “Le pregunté a la señorita Lupe si me podía enseñar y después de tejer me enseña. Ya llevo 3 meses y estoy muy contenta”, comenta la mujer, a quien las clases de lectura y escritura le han permitido realizar trámites legales por sí sola, pues antes dependía de su esposo y su nieto. Norma insiste en que nunca es tarde para aprender y a sus 56 años cree que puede iniciar una nueva vida. (I)

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