Tras 88 días, el beneplácito para Alexis Mera no llega desde EE.UU.

| 25 de Septiembre de 2017 - 08:01
Actualmente, Mera es miembro del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), en la OEA.
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Por costumbre, el país norteamericano responde a una candidatura en máximo 1 mes. Analistas consideran que ‘ese silencio’ denota un rechazo al postulante.

Han pasado casi tres meses desde que el Ministerio de Relaciones Exteriores postuló a Alexis Mera como embajador en Estados Unidos y todavía no llega el beneplácito por parte del Gobierno norteamericano.

El pasado 30 de junio, la Cancillería justificó la designación de Mera por “su amplia trayectoria y profesionalismo que caracterizan al señor”. Enfatizó que esas facultades “contribuirán positivamente al fortalecimiento de las tradicionales y fraternales relaciones diplomáticas”. El artículo 4 de la Convención de Viena establece que la designación del embajador que representará a un país ante otro depende, exclusivamente, del Estado que lo emite.

Sin embargo, debe tener el beneplácito del Estado que lo recibe. Por eso, analistas internacionales y exdiplomáticos reconocen que el “silencio” de Estados Unidos significa que no ven con agrado la candidatura de Mera, quien fue secretario jurídico de la Presidencia durante los 10 años de mandato de Rafael Correa.

Para el diplomático Francisco Proaño Arandi, la Cancillería debe retirar la propuesta porque en los países de Occidente, cuando pasa más de un mes y no hay respuesta es una señal de que no es aceptado el embajador. Recalcó que en las costumbres diplomáticas, muchas veces, no se necesitan de palabras. Por eso, justificó el silencio del Departamento de Estado. Afirma que es una falta de conocimiento mantener todavía el pedido formal.

Proaño lamenta que se haya filtrado la postulación del exsecretario jurídico. Según el analista Carlos Estarellas Velásquez ya es tiempo de que Ecuador nombre a otro candidato.

“No sé si ahora que el presidente Lenín Moreno almorzó con el mandatario Donald Trump -en el marco del 72 Período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU)-, le habrá pedido el beneplácito. Pero debería proponer a otro representante”.

Tras la salida de Francisco Borja, la embajada ecuatoriana está acéfala. Sin embargo, el departamento de Comunicación de Cancillería informó que el Cuerpo Consular y la Embajada en Washington funcionan normalmente. Aclararon que hay encargados, aunque no emitieron sus nombres. Además, una fuente al interior de esa cartera de Estado confirmó que si bien operan con normalidad, no están con el personal completo ya que afrontan todavía una “etapa de transición”.

Estarellas detalla que el embajador representa al Estado, mientras que el cónsul hace actividades como agente comercial. Además, afirma que nunca será lo mismo un encargado que un titular.

Para el exdiplomático Francisco Carrión, el hecho de tener un embajador faculta el acceso a los ministros, legisladores, inclusive a Moreno (en un caso de alto nivel).

Ese mismo tratamiento -dijo- no lo tiene un encargado de negocios, ya que no posee el reconocimiento, por eso “su gestión es limitada”. Detalla que el perfil del candidato debe ser de absoluta integridad, es decir profesional, que hable inglés, que pueda relacionarse con las autoridades y que sea sensible con los temas migratorios. “Ser un candidato aceptable para EE.UU. no significa que sea afín a las políticas de ese país.

Recalcó que ellos respetan las ideologías, "lo que no toleran es la corrupción, por ejemplo”.

El analista Édgar Allan García resalta la importancia de un embajador en ese país. La parte comercial es de suma importancia, porque gran cantidad de productos nacionales va al mercado norteamericano.

A pesar de ciertas ‘tensiones’, recalca que Estados Unidos sigue siendo un “socio comercial fundamental y un país que pesa políticamente en el mundo”.

Hay “silencio” en EE.UU.

Por lo general, las solicitudes de beneplácito son entregadas mediante nota diplomática, adjuntando la hoja de vida. La respuesta también llega por nota diplomática cuando es aceptado. Cuando no lo es -aclaran los analistas-, el Gobierno guarda silencio.

EL TELÉGRAFO consultó a la Embajada de Estados Unidos en Quito y desde allí contestaron que desconocían la etapa en que estabadicho proceso. Afirmaron que de conceder el beneplácito, será informado por las vías correspondientes.

La Cancillería, en cambio, respondió que cada país “tiene su propia lógica para proveer los beneplácitos y es potestad de ellos hacerlo”. Recordaron que no existe una ley que determine plazos para esa acción y aclararon que el embajador funciona como representante del Gobierno en el país. “Que haya un encargado no significa que cumpla las funciones oficiales”. Finalmente, Mera, quien acudió el pasado viernes a la Fiscalía del Guayas a rendir una ampliación de su testimonio dentro de la investigación por asociación ilícita en el caso Odebrecht, no quiso hablar de su postulación. “Es un tema delicado”, sentenció el jurista, quien dijo también que está alejado de la actividad política.

El exsecretario de la Presidencia trabaja actualmente en el Estudio Jurídico Romero Menéndez. Además, es miembro del Consejo Directivo de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La semana pasada, el presidente Lenín Moreno se reunió con las autoridades que representan al Gobierno ecuatoriano en Estados Unidos. La cónsul Linda Machuca dio la bienvenida al Jefe de Estado. 

DATOS ADICIONALES

Actualmente, Mera es miembro del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), en la OEA.

30 días es el plazo acostumbrado que demoran los gobiernos en dar el beneplácito a los embajadores. (I)