Lunes, 25 Septiembre 2017 00:00 Política

Entrevista / paúl carrasco / prefecto de azuay

"Las enmiendas y la reelección indefinida tienen que ir en la consulta"

Paúl Carrasco, prefecto de Azuay
Paúl Carrasco, prefecto de Azuay

El ejecutivo provincial plantea cambiar a los representantes de las funciones del Estado. Advierte al presidente Moreno sobre los mandos medios en los territorios. Destaca el diálogo emprendido.

Redacción Política

El prefecto de Azuay, Paúl Carrasco, está sorprendido. Esperaba que Lenín Moreno continuara la misma línea de la anterior administración; por eso en las elecciones apoyó a Guillermo Lasso.

Ahora valora positivamente los 100 primeros días del nuevo Ejecutivo y es un firme defensor de la consulta popular.

¿Cómo se posiciona políticamente en este momento?

Vemos que tenemos ahora un Presidente que dialoga.

Más allá de que yo tuve diferencias en su momento, veo un Gobierno que actúa en la línea de ampliar la democracia, de rescatar las libertades, de desarrollar un modelo democrático; eso es importante. Hay que apoyar esas iniciativas.

¿Cómo valora los 100 primeros días del Gobierno?

Tiene varios aciertos e incertidumbres. En cuanto a los aciertos es indudable que abre los espacios de diálogo, por lo tanto cambia la estructura mental del Gobierno. El Ejecutivo tiene un acierto: el diálogo, cambiar el esquema sicológico de la administración pública para ir a una más abierta. Otro acierto es la transparencia, dejar que se destape el proceso de corrupción, no interferir. Eso cambia la dinámica y muestra que es un Presidente que nos ha tapado la boca a muchísimos porque demuestra independencia.

¿A usted lo sorprendió?

Claro, indudablemente. Uno de los criterios que teníamos inicialmente era que el poder correísta era muy difícil de romper y que el Presidente no iba a poder con eso, o que al final pertenecía al mismo grupo. Sin embargo, nos ha demostrado lo contrario y eso sorprende. Más allá de que puede ir lento porque hay estructuras todavía que pueden frenar las decisiones del Gobierno Nacional.

Otro acierto es haber mantenido la política social, pero desde una nueva visión, desde la cooperación público-privada. Se nota en los ministerios la posibilidad de  estructurar procesos de articulación del desarrollo en los territorios.

¿Antes no había eso?

No, nada, ningún contacto. Fueron 10 años que no tuve contacto con nadie del Gobierno, solo había boicot. Desde 2009 no he entrado a un ministerio, no he hablado con ningún ministro, no respondían llamadas. Es más, los procesos de gestión que uno hacía eran boicoteados. Nos aislaron de tal manera que ni la banca nacional, nadie del sector público, nadie del sector privado, ni el sistema financiero, excepto algunos privados, podían acercarse a Paúl Carrasco porque eran tildados de traidores. Esa era la tónica y hoy el acierto es empezar a armar planes de trabajo donde se puedan empatar políticas públicas, programas y proyectos.

¿Cuál es la incertidumbre?

Uno es el tema económico. Se van viendo ciertas medidas pero que no son contundentes.

¿Cuáles?

El tema pasa por una repriorización del nuevo plan de desarrollo del país. Hubo un gasto innecesario, no había sentido de la prioridad por eso tiene aeropuertos, infraestructuras que no sirven. Lo primero es identificar cómo ahorro priorizando programas reales.

El Gobierno va a apostar por el programa Toda una Vida...

En el plan Toda una Vida habrá que ver qué está. Si me dice que en Yachay hay que seguir invirtiendo yo le digo ‘ciérrela y potencie el desarrollo científico-tecnológico de las universidades que ya existen en el país’.  Hay que dar un sentido de prioridad.

Es necesario desarrollar una propuesta de disminuir el gasto corriente del Estado para aumentar el gasto de inversión, pero me parece fundamental reprogramar la deuda. Es necesario aumentar los ingresos; para ello hay que renegociar la deuda y en eso todavía no se ve cómo se cambiará deuda cara por deuda barata. Tampoco veo un plan de ordenamiento de la inversión pública interna y extranjera, en perspectiva de las potencialidades del territorio.

En ese marco hay que diseñar una estrategia de regulación jurídica - económica. Por ejemplo, si es que Azuay es uno de los principales productores de calzado hay que determinar cuáles son las materias primas claves que no se producen en Ecuador y que se requiere importar; en ese marco determinar disminución de aranceles. Podemos tener una política productiva y arancelaria inteligente. Eso no lo veo y son las incertidumbres.

Usted dijo que hay estructuras que podrían frenar al Gobierno, ¿cuáles son esas estructuras?

Los mandos medios. En mi experiencia, los mandos medios en este país están partidizados. Usted puede cambiar las cabezas del poder, pero si no cambia la estructura donde se toman las decisiones reales estas siguen siendo partidizadas por Alianza PAIS y responden a Rafael Correa. Esas son las estructuras que hay que cambiar. Una de las recomendaciones que haría es abrir el espacio en los territorios a otros sectores. Usted puede poner un gobernador, pero tenga la seguridad que a él nadie le obedece abajo porque todos tienen una estructura fundamentalista de partido. Así funciona, lo que pasa es que en Quito no se dan cuenta, pero en el caso de las provincias así es. Un ministro se reunió conmigo y enseguida fueron los asambleístas de Azuay para decirle que esa no es la política y que estaba prohibido. Esa es la estructura que al final o viabiliza las decisiones o las cierra.

¿Su movimiento va a hacer una propuesta para la consulta?

La consulta popular es necesaria. En este momento lo que debemos hacer los partidos es dejar de condicionar. Es necesario que los partidos nos mantengamos al margen y que sean los ciudadanos los que participen con propuestas. Aquellos que piensan que con la consulta se va a cambiar la estructura hiperpresidencialista no es así, eso tiene que pasar por una Constituyente. Hay que buscar formas para que el Presidente no tenga las mismas estructuras  personales en el resto de poderes del Estado. A lo mejor la consulta nos viabiliza tener la misma estructura, pero diferente gente en un proceso más negociado y más amplio. Y si eso pasa por negociar en la Asamblea se lo tiene que hacer. Así funcionan las democracias en el mundo porque lo otro es totalitarismo.

¿Las autoridades de control elegidas por la Asamblea?

Lo que planteo es que la consulta viabilice el cambio de las estructuras del Estado. Debería la consulta limpiar esa partidización para que vengan nuevos ciudadanos, no nombrados por el CPCCS, o por ellos también pero en una perspectiva mucho más amplia y democrática. Hay temas clave; las enmiendas y la reelección indefinida tienen que ir en la consulta y deberían eliminarse.

¿Para todos los cargos? Le podría afectar a usted...

Yo no quiero volver a ser candidato. Dos períodos es suficiente. El Presidente debería utilizar la consulta para luchar contra la corrupción. No hago un planteamiento de reformas jurídicas; lo que debería hacer el Presidente es que la ciudadanía se pronuncie y sancione moralmente a todos los corruptos y ladrones que se llevaron la plata de este país. La consulta debería incluir las enmiendas, cambiar a los representantes de las estructuras del Estado y una sanción moral a la corrupción.

¿La muerte civil?

Podría ser, pero no en términos jurídicos porque es más complejo; pero sí que la ciudadanía diga ‘ya no queremos verlos’. Que la consulta movilice para decir ‘ya basta’, ‘fuera’, ‘se van presos’, ‘ya no caminen por aquí’, ‘ya no queremos verlos en los medios’. El Presidente anuncia que no va a interferir en las funciones del Estado, que es lo correcto, pero nosotros sabemos que el expresidente sí está interviniendo. Lo que hay que hacer es despartidizar las mismas estructuras y después podremos pensar en una Constituyente. (I)

Contexto

El prefecto Paúl Carrasco militó en la Izquierda Democrática. Apoyó en un inicio a Rafael Correa hasta 2011, cuando se alejó por la consulta popular sobre la justicia.

Es líder del movimiento provincial Participa. Paralelamente organiza la tienda Juntos Podemos, que aún no logra su inscripción en el Consejo Nacional Electoral.

Es ingeniero agropecuario. Lleva tres períodos al frente del Consejo Provincial de Azuay, desde 2004. Entregará su cargo en 2019.

En las pasadas elecciones intentó forjar una unidad electoral con Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil y líder del Partido Social Cristiano. Esa alianza se rompió y  apoyó al candidato de CREO, Guillermo Lasso, quien le dio espacio a su tienda en las listas para asambleístas.

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