Punto de vista

El concurso de Miss Ecuador necesita cambios estructurales con urgencia

| 08 de Febrero de 2017 - 00:00

Durante la historia del concurso de Miss Ecuador, su organización estaba a cargo de un determinado canal de televisión. Esa estación también producía el evento.

En la década del 70 esa responsabilidad recaía en Canal 2, que actualmente se llama Ecuavisa.

De esa época surgieron las beldades Sofía Monteverde Nimbriotis y Rosana Vinueza de Tama, quienes fallecieron de cáncer.  

Telecentro, hoy TC, tomó la posta en la década del 80. Durante esa época hubo ocasiones en que la soberana era elegida de manera directa. De esa forma resultó escogida Lucía Vinueza, quien en 1981 accedió a la semifinal del concurso Miss Universo, en Nueva York.

En los años 90 el concurso regresó a Ecuavisa, con excepción de 1996 que lo realizó Teleamazonas. Aquel suceso motivó un par de entredichos. Hasta ese momento el propietario del concurso era el peruano Benjamín Kramer.

Luego la dueña del certamen fue Rocío Vallejo de Ponce, una ex reina de belleza y empresaria, quien a su vez escogió a Gamavisión (hoy GamaTv) para que produzca y transmita el evento.

Nunca pasaba nada en el Miss Universo. Pero se envía a una Miss Ecuador como una embajadora de obras sociales.

No todas cumplían ese papel a cabalidad. Algunas ganaban la corona, iban al concurso universal y regresaban solo a renunciar y casarse. A pocos les importaba la reina la verdad. A finales de la década del 90 hubo asesoría de Nuestra Belleza de México. Nunca se sacó nada provechoso de esa asesoría que se esfumó tan rápido como apareció. El canal organizador Gamavisión era manejado por los actuales dueños de Canal Uno. Pero el concurso como tal gozaba de cierto prestigio. Y gozaba de un trato preferencial en prensa.  

Desde el 2005 el concurso es propiedad de María del Carmen de Aguayo, experiodista de TC y relacionista pública de entidades bancarias. Ese año existió un impasse sobre quiénes eran los dueños de la franquicia de Miss Universo Ecuador. Aparentemente todo se resolvió. La franquicia de Miss Universo Ecuador es de ella, de la señora Aguayo. No de Gamatv. Este canal solo transmite el evento, y otorga en sus instalaciones de Guayaquil, una pequeña oficina  donde se dirige el concurso y se realizan las audiciones.

María del Carmen de Aguayo es creadora y dueña de otro concurso: Miss Continentes.  Hasta ahora ha gozado del respaldo de Gamatv. Durante 12 años de la administración de la ex periodista, solo se registran dos hechos notables: el tercer lugar de Constanza Báez en Miss Universo en el 2013, y el triunfo de María Fernanda Cornejo en Miss Internacional de 2011. Ambas han manifestado que sus victorias obedecen a propios esfuerzos y pare de contar. Las últimas representantes ecuatorianas al Miss Universo se han limitado prácticamente a un saludo a la bandera. Es ciertos que reinas nacionales han sido bellas, pero fueron contundentes ni bien asesoradas.

En el concurso Miss Universo todas son bellas, cada una ha sido ya ganadora en su respectivo país. La fórmula o receta radica en que son verdaderos vendavales en el escenario. Tienen ángel y carisma arrollador, algo que en las representantes de Venezuela, Colombia y Perú se nota a raudales. En los eventos de belleza como Miss Universo o Miss Mundo, la actitud supera a la belleza. Pero eso no surge de la noche a la mañana. Es cuestión de meses de aprendizaje, asesorías. Las reinas en Venezuela, Colombia y Estados Unidos son tratadas como deportistas de élite. Desde los mismos certámenes nacionales ya se las prepara para Miss Universo, mientras que aquí las llevan a recorridos interminables y cansados de tours en ciudades para cumplir compromisos municipales, algo importante, pero a la vez no recomendable porque se agotan. Quizás sea hora de que la organización del concurso Miss Ecuador se tome un respiro y haga cambios estructurales o la misma historia se repetirá cada año. (O)