Jueves, 18 Mayo 2017 00:00 Columnistas

Historias de la vida y del ajedrez

Nos visitan extraterrestres, y esto descubren

Nos visitan extraterrestres, y esto descubren
Fotos: Internet
Ramiro Díez

La realidad y la ficción se dan la mano. Alguien imaginó una nave que, venida del fondo de la galaxia, escudriñaba nuestro sistema solar y encontró que solo había vida en el planeta tierra. Después de un tiempo, los extraterrestres concluyeron:

“Planeta azul, cubierto casi todo por agua. La especie dominante es un bípedo feroz cuyo cuerpo es un 70% de agua. Su órgano más importante es el cerebro, compuesto a la vez por un 90% de agua. El bípedo sabe que la vida empezó en el agua, y que sin agua, la vida no sería posible. No obstante está empeñado en contaminarla. Se descarta cualquier forma de inteligencia en el bípedo dominante.”

Es ficción, pero es verdad. Hoy, los mares solo albergan el 40% de la vida que tenían hace cien años. Los estamos convirtiendo, en nombre de la borrachera delirante del desarrollo, en inmensos desiertos, en gigantescos cementerios de color verdeazulado.

No es terrorismo verbal. Hace poco las olas arrojaron a las playas de Inglaterra a una orca muerta. “Su cuerpo era una masa virtual de cianuro, arsénico, plásticos, metales pesados y unas 700 sustancias artificiales más.”, reportó el laboratorio que analizó su cuerpo.

“A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos, como el recodo al camino”, dice una canción al Mar Mediterráneo, que tiene una profundidad media de 1.200 metros. Pero a eso hay que restarle el tapiz plástico de 30 metros de espesor que cubre el fondo en muchas partes. Ese tapiz son las redes que los barcos arrojan, una vez terminada la faena de pesca, para aliviar la carga y ahorrar combustible.

Hoy existe un continente más, en el Océano Pacífico. Se llama Great Pacific Garbage Patch, tiene el doble del área de los Estados Unidos. Es una masa de piezas de plástico adornada con los cadáveres de la vida marina y las aves víctimas de la contaminación.

No es posible que los humanos lo alcancemos a ver pero, de continuar así, en un tiempo se convertiría en el continente más grande del planeta y los mares apenas podrían respirar. Cada año se fabrican y se arrojan a la basura 26 mil millones de botellas plásticas. Si las pusiéramos una tras otra, podríamos tejer 14 puentes de plástico desde la tierra hasta la luna.

Tienen razón los extraterrestres. Se descarta cualquier forma de inteligencia en el bípedo dominante. Pero habría que aclararles que eso solo vale para quienes dominan el mundo.

El ajedrez, en cambio, es el mundo de la inteligencia y nada más.

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