Sábado, 26 Agosto 2017 00:00 Regional Centro

Esta laguna de 7 km. de diámetro está en el Parque Nacional Sangay

Ozogoche, pila bautismal y tumba de seres vivos

Para muchos, sumergirse en las gélidas aguas de Ozogoche ahuyenta las malas energías para todo el año.
Para muchos, sumergirse en las gélidas aguas de Ozogoche ahuyenta las malas energías para todo el año. Foto: Elizabeth Maggi / para EL TELÉGRAFO

En el gélido lago se hacen baños rituales, y en septiembre aves migratorias mueren al caer sobre las oscuras aguas.

Elizabeth Maggi

Riobamba.-

Con el viento alborotando su cabellera, el cantar de las aves y el remezón de las ramas de los árboles, Isabela, de 17 años, camina descalza por un suelo arenoso.

En ciertos tramos tropieza por el desnivel del terreno y con achupallas, (planta andina similar a la penca) que en el lugar crecen sin medida y crean una enorme alfombra natural de color verde.

Para muchos es una locura caminar descalzo en un suelo casi congelado, pero para ella esta acción es sinónimo de libertad.

Al avanzar en su trayecto se encuentra con una laguna cuyas aguas tienen una tonalidad azul, rodeada de inmensas montañas y una densa  nubosidad oscura. Las pequeñas olas que rompen en la orilla cautivan a Isabela, pues arrastran piedras de diferentes tamaños que son depositadas en la rivera.

La mujer se refiere a la laguna como un ‘pedacito de mar’ (por el oleaje). “Solo me falta el calorcito de la Costa, es increíble, nunca antes había visto que se formen olas en los lagos, la belleza del lugar cautiva todos mis sentidos”.

Con esta frase, la joven describe al enigmático sistema lacustre Ozogoche, del cantón Alausí en Chimborazo. Su nombre proviene del vocablo jíbaro Ushu, que significa: ‘glotón, deseoso de comer carne’ y Juchi; que quiere decir ‘solo’.

Un acontecimiento curioso

El lago tiene 7 kilómetros de extensión y se encuentra en el Parque Nacional Sangay. Está formado por más de 30 lagunas, las más grandes, Magtayán y Ozogoche, se ubican a 3.800 metros de altitud.

Esta última es reconocida a escala nacional e internacional debido a que en sus aguas ocurre cada año un curioso evento natural, a mediados de septiembre.

Decenas de aves denominadas cuvivíes, después de un largo y extenuante viaje desde Norteamérica, caen a gran velocidad en el lago y mueren en lo que aparentemente se trataría de un suicidio colectivo de aves, único en el país y región.

Este hecho convoca cada año a  centenares de personas a la laguna, a fin de comprobar este suceso poco común y a la vez curioso. “Es interesante porque Ozogoche quiere decir ‘deseoso de carne’ y esto precisamente es lo que cae en las oscuras aguas”, manifestó Pedro Yunda, habitante del sector.

Sin embargo existe otra hipótesis del acontecimiento. “Los cuvivíes viajan miles de kilómetros, por lo que al sobrevolar la laguna se encuentran muy cansados y descienden a toda velocidad para mitigar la sed, sin medir el riesgo de golpearse contra el agua, lo cual les causa una muerte instantánea”, señaló Rosendo Cajas, morador y guía de la vecina comunidad de Palmira.

Algunos visitantes, mientras observan este curioso hecho, optan por refrescarse en la enigmática laguna, como parte de una aventura en la que se conjuga adrenalina y e intenso frío. Otros dicen que solo estar cerca al lago les atrae suerte, por lo que vuelven cada año. No obstante las bajas temperaturas, que pueden llegar hasta 5 grados, les impiden sumergirse.

“Al ingresar a las aguas se siente  como si decenas de cuchillos se clavaran en el cuerpo, pero este ritual, según las leyendas ancestrales andinas, significa lavarse de las malas energías para vivir sin cargas emocionales negativas”, explicó Enrique Poma, turista riobambeño que visita el lugar cada septiembre.

Al complejo se puede llegar en auto, pero para ingresar al sistema lacustre en mención se lo hace caminando o a caballo. Los comuneros cuidan este rincón natural y proporcionan lo necesario a los visitantes para una mejor experiencia.

“Esta tarea es una labor sagrada que hemos heredado de nuestros abuelos y la continuaremos haciendo como un tributo a la madre naturaleza, de la cual obtenemos cosechas, lluvia, sol, calidad del suelo y energía, a diario”, dijo Benancio Santos, vecino de Ozogoche.

Este lugar además es hogar de osos de anteojos, cóndores, pumas, gaviotas andinas, ciervos y ovejas, por lo que se recomienda tomar precauciones en las visitas. (I)

DATOS

Los cuvivíes son aves migratorias provenientes de Norteamérica, tanto de Canadá como de Estados Unidos, y llegan a Ozogoche entre agosto y septiembre.

En el Parque Nacional Sangay hay un conjunto de 45 cuerpos de agua, conocidos como lagunas de Ozogoche, donde la temperatura oscila entre 3 y 15 grados la mayor parte del año.

Allí el paisaje se pinta de colores por la presencia de árboles de quishuar, pumamaquis, polilepis, chuquirahuas, chilcas y gulags, los cuales están bajo protección estatal a fin de evitar su tala.

Es el hábitat perfecto del oso de anteojos, del cóndor andino, de pumas, venados, gaviotas andinas, patos, curiquingues, ciervos y ovejas, especies también protegidas tanto por la Ley como por los comuneros. (I)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense