Sábado, 01 Octubre 2016 00:00 Regional Centro

En la Sierra también se cuidan de inundaciones e incendios forestales

Los riesgos obligan a más simulacros en 3 provincias

Esta imagen del volcán Tungurahua, con su cumbre nevada, se ha podido apreciar desde diversos puntos.
Esta imagen del volcán Tungurahua, con su cumbre nevada, se ha podido apreciar desde diversos puntos. Foto: Roberto Chávez / El Telégrafo

El volcán Tungurahua sigue en alerta naranja. En Penipe 800 alumnos simularon una evacuación por ceniza.

Redacción Regional Centro

Ambato-Latacunga-Riobamba.-

Los días despejados en la Sierra centro han permitido la observación de nieve acumulada en los volcanes Cotopaxi y Tungurahua, a pesar de su actividad interna.

Ayer, los técnicos del Instituto Geofísico (IG) aseguraron en su informe que el Cotopaxi mantiene una actividad baja, pero se divisaron emisiones de vapor de agua y gases a nivel del cráter. También, una leve columna de vapor que avanzaba con dirección al occidente. No se registraron lluvias.

En ese contexto, en la provincia de Cotopaxi se trabaja con las comunidades en la construcción del Plan de Gestión Integral de Riesgos. Esto en base a cinco  amenazas: erupción volcánica, sismos, deslizamientos, incendios forestales e inundaciones. Los dos últimos son los más recurrentes.

Para fortalecer esto se realizarán 17 talleres con autoridades locales y líderes comunitarios. La meta es identificar las amenazas en cada sector e  identificar sus capacidades y recursos para mitigar los efectos.

El Gobierno Provincial de Cotopaxi  coordinará el personal técnico para los talleres. Diversas organizaciones no gubernamentales serán las encargadas de la logística y la convocatoria de los líderes de los sectores en donde trabajan. Este plan será desarrollado con el aporte de Plan Internacional, Cruz Roja, Fedecox, Child Fund, Codespa, Fepp, Caritas y la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR).

Un simulacro en Riobamba

El volcán Tungurahua mantiene una actividad moderada sin señales superficiales. La alerta es naranja en las zonas cercanas al coloso y la gente de las áreas de riesgo se moviliza por su voluntad hacia los reasentamientos situados en los cantones Pelileo, Baños y Penipe, este último en Chimborazo.

También en algunos sectores empezaron a organizarse los simulacros. Ese fue el caso de  800 alumnos de la Unidad Educativa del Milenio, en Penipe, que participaron ayer en un ejercicio ante una posible caída de ceniza que les impida salir de las aulas.

La práctica empezó con el sonido de la sirena. Profesores y alumnos tomaron las mascarillas, lentes y bufandas y esperaron con calma las instrucciones de los superiores que debían acudir en pocos minutos a las diferentes aulas.

Todos sabían anticipadamente la información del estado del coloso. Los profesores entretuvieron a los más pequeños con cantos y juegos. Otros recorrieron la institución educativa buscando niños que estuvieran en el patio o en el baño.

“Los profesores fueron capacitados para que supieran cómo actuar y sobre todo mantener la tranquilidad frente a los estudiantes”, dijo Gerardo Haro, coordinador de riesgos de la unidad educativa.

Durante el ejercicio se simularon golpes y desmayos. Se aplicaron primeros auxilios y se esperó el arribo de profesionales de la salud.

Pese a que viven 17 años con el volcán activo, los profesores y los estudiantes no han bajado la guardia. Todos sabían los tiempos y lugares exactos que debían utilizar para la tranquilidad de los niños.

“La naturaleza es impredecible. Por eso no escatimamos esfuerzos en realizar este tipo de entrenamientos. Sabemos que son elementales para la integridad y salud física de los alumnos”, señaló el rector Miguel Guadalupe.

En el evento participaron también los bomberos y enfermeras. Al finalizar el simulacro, los técnicos de la SGR calificaron el ejercicio como exitoso. (I)

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En Manabí se cumplió acción

Profesor canta a sus alumnos para estar en calma

En el centro de la cancha de la Unidad Educativa República de Ecuador de Manta, en la provincia de Manabí, el profesor de séptimo B, César Campuzano, entonaba canciones infantiles y de los equipos de fútbol. Lo hacía mientras sus alumnos aplaudían y seguían la melodía, luego de evacuar el aula junto a otros 500 estudiantes del establecimiento.

La actividad fue parte del simulacro nacional de sismo que se realizó ayer en las instituciones educativas del país, para evaluar la reacción ante posibles emergencias. “En nuestro grado hemos cumplido con los parámetros que ha indicado el Cuerpo de Bomberos”, expresó el docente, quien canta a los alumnos para animarlos y “liberar la tensión del miedo”.

A pocos metros estaba otro grupo del quinto de básica. Entre las alumnas constaba Génesis, Jassú y Daniela, quienes expresaron que en este establecimiento les han enseñado a salir en calma hacia un lugar seguro.

El coordinador zonal de Educación, Carlos Fernando Chávez, expresó que estas actividades son una política pública que comenzó desde mucho tiempo atrás y se  hacían esporádicamente en temas como tsunamis en la Costa, evacuaciones ante activaciones de volcanes en la Sierra. No obstante, desde el 16 de abril la política se enfatizó más y se estableció que el último viernes de cada mes debe plantearse un simulacro en todos los centros educativos del país.  

Al final se hizo una evaluación. Mercedes Rodríguez, directora del establecimiento, dijo que “tenemos que mejorar en tiempo (fueron 14 minutos) y de cómo cargar a los heridos, pues los subimos al hombro y eso no es así”. (I)

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