Cientos de personas utilizan estas áreas para descansar y movilizarse hacia otros atractivos de la zona central

El trajín ambateño lo acogen dos parques

- 28 de Enero de 2017 - 00:00

Los monumentos de Pedro Fermín Cevallos y Juan Montalvo se hallan en el corazón de estos espacios. Las bancas metálicas, las piletas y los kioscos son recursos para atraer a los caminantes.

Los parques Cevallos y Montalvo son parte de un circuito turístico y de recreación que a diario utilizan cientos de personas en la zona central de Ambato.

Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en el cantón Ambato vivían 342.529 habitantes en 2010 y para 2020 serán 387.309. “Es por eso que estos parques cobran importancia para los habitantes urbanos. Se calcula que el 50% de la población cantonal los utiliza por lo menos una vez a la semana, ya sea de paso o como sitio de reposo momentáneo o prolongado”, explicó John Tello, analista económico.

Historia del parque Montalvo

Este espacio recreativo está vinculado con el ensayista y novelista ambateño Juan Montalvo Fiallos.

“El 16 de octubre de 1900, casi a los 10 años de la muerte del escritor, el Congreso de la República aprobó la construcción de un monumento que prolongara en el tiempo la figura moral e intelectual del ilustre ambateño”, recordó Carlos Miranda, director de la Casa de Montalvo.

Ese monumento se mantiene hasta la actualidad en el centro del parque. A su alrededor crecen plantas ornamentales, como el pino, la araucaria, la palma de jardín, el cepillo, la guaba, la buganvilla y otras.

Cuenta con 8 puertas de acceso que se conectan con las calles Sucre, Bolívar, Castillo y Montalvo. Estas calzadas son muy transitadas y a su vez conducen a sitios atractivos, entre ellos los edificios con valor patrimonial, como la Gobernación, el Municipio, la Casa del Portal, la Catedral y la Casa de Montalvo con su vistoso mausoleo (leer datos).

El parque Montalvo fue edificado a partir de 1905 en el lugar que ocupaba la Plaza Mayor o Plaza Matriz. Tiene alrededor de 500 metros cuadrados y su diseño fue del arquitecto Pedro Durini y la edificación la realizó Alfonso Troya.

Cuenta con piletas típicas italianas que representan a mujeres estilizadas que portan cántaros. En las bancas de metal se sientan a diario turistas, amas de casa, estudiantes, comerciantes, empleados públicos, empresarios y más. Permanece abierto hasta las 19:00.

“Realicé el pago del impuesto predial y ahora me di un momento para descansar mientras veo como alimentan a las palomas. Estos espacios son muy necesarios para pensar mejor las cosas”, dijo Rodrigo Jiménez, ciudadano.

A 2 cuadras de allí, por la calle Sucre, en dirección al norte, se levanta el parque Cevallos, que fue construido en la década de los 40 sobre la antigua plaza 10 de Agosto.

Según el historiador Pedro Reino en ese sitio se desarrollaba la esencia del ambateño: el comercio de todo tipo de mercancías.

En la explanada todavía hacen sombra plantas antiguas, como palmeras, araucarias y magnolias. Es un sitio estratégico para redireccionarse hacia otros atractivos como el museo de la Unidad Educativa Bolívar. “El parque es un sitio de descanso en medio del trajín y el caos vehicular”, comentó Cristina León, responsable del museo. (I)

DATOS

La Casa del Portal se terminó de construir en 1900 y es de estilo republicano. Allí hay un museo y escenarios para teatro
y danza.

La catedral es el edificio más representativo de la capital tungurahuense. El templo original fue afectado por el terremoto del 5 de agosto de 1949.

La Casa de Montalvo fue inaugurada en 1932 con motivo del centenario del nacimiento del denominado ‘Cervantes de América’. Fue diseñada por el arquitecto Jorge Mideros.

El Museo de la Unidad Educativa Bolívar está frente al parque Cevallos. Cuenta con 11 salas en las que se exhiben 7.167 objetos relacionados con numismática, fotografía, zoología, botánica y más.