El personaje

Emma saca la energía negativa con hierbas

- 02 de Septiembre de 2017 - 00:00
Foto: EL TELÉGRAFO

Emma Lagla. Curandera

En un local lleno de hierbas, ubicado en el Centro Histórico de Quito, Emma Lagla (60 años) cura aquellas enfermedades que la medicina occidental no puede sanar.

A los menores les quita el espanto y el mal de ojo. A los adultos les ayuda con el estrés y las malas energías. “Hago hasta de psicóloga porque converso con mis clientes, veo cuáles son sus problemas, trato de llegar a ellos. Y de aquí salen renovados”.  

Lagla lleva 27 años haciendo limpias y baños energéticos. Como cualquier médico, primero revisa a sus pacientes y observa sus síntomas. Dice que mide sus energías mientras dialogan.

Según Lagla, las dificultades que se presentan en la vida hacen que la persona esté con energía baja y que se vuelva negativa haciendo que su cuerpo y su alma se enfermen.

“Primero trato de hacerles entender que nosotros sin Dios no somos nada”, dice, al tiempo que asegura que las personas cometen el error de no pensar en qué deben hacer para cambiar su situación actual.

Lagla limpia por dentro y por fuera a sus pacientes, pues además de las limpias y las charlas, suele darles a tomar una bebida energética natural. Pero aclara que su oficio no es brujería, sino que es una ayuda para que las personas salgan renovadas. “Trato de subirles el autoestima”.

Aunque los conocimientos de esta medicina tradicional los heredó de sus abuelos, Lagla siguió varios cursos para mejorar sus técnicas.

Recuerda que su madre era muy conocida en el Mercado San Francisco por sus limpias efectivas. Y fue justamente ella quien le hizo creer en esta medicina, pues Lagla en su adolescencia era escéptica.

Pero en una ocasión enfermó y ningún médico la curaba. Su mamá la salvó y empezó a creer.  El tratamiento, que incluye baños en casa, cuesta $ 12. (I)