Sábado, 05 Noviembre 2016 00:00 Quito

Diez barrios esperan 2 años por su regularización

La falta de vías en buen estado es una de las carencias de Pampa 1, zona en proceso de regularización.
La falta de vías en buen estado es una de las carencias de Pampa 1, zona en proceso de regularización. Foto: Miguel Jiménez/ El Telégrafo

La mejora de la planificación urbana y de las condiciones de vida en zonas informales es una meta de Hábitat III.

Luis Almeida

La Declaración de Quito, el documento final de la conferencia sobre urbanismo Hábitat III, hace hincapié en la necesidad de “replantear la forma en que las ciudades y los asentamientos humanos son planeados, diseñados y financiados”.

Según el documento, de esa manera se “ayudará a eliminar la pobreza y el hambre en todas sus formas y dimensiones, a reducir inequidades, promoviendo un crecimiento económico sostenido, incluyente y sostenible”.

La necesidad de mejorar la planificación urbana y reducir los asentamientos informales no es una innovación de Hábitat III.

El tema estuvo presente en los encuentros internacionales previos de las Naciones Unidas sobre el desarrollo de las ciudades celebrados en Vancouver (Canadá), en 1976, y Estambul (Turquía), en 1996. A partir de entonces, según la Declaración aprobada el 20 de octubre, se han “visto mejoras en la calidad de vida de millones de habitantes de las ciudades, incluyendo los de los barrios marginales y asentamientos informales”.

En algunos casos, sin embargo, la solución de los problemas de quienes viven en zonas urbanas no regularizadas persisten o se han solucionado a través de la autogestión.

Entre los años 2001 y 2009 habían sido formalizados 175 asentamientos de hecho en Quito. En mayo de 2011, un estudio del Municipio determinó la existencia de 450 sectores que mantenían su condición de irregulares.

De estos, de acuerdo con los registros de la pasada administración municipal, alrededor de 300 fueron regularizados hasta mayo de 2014.

A partir de entonces, el proceso ha registrado altibajos e incluso se han producido protestas contra la Alcaldía por ello.

El 11 de septiembre de 2014, por ejemplo, moradores de 10 asentamientos del sur de Quito se reunieron en la Asamblea Nacional como una forma de presionar al Cabildo para que agilitara sus procesos de regularización.

El interés de los vecinos nace del hecho de que las áreas que no han sido regularizadas no pueden recibir obras ni servicios básicos de parte del gobierno local.

Entre las zonas representadas en la protesta estuvieron Pampa 1, Dorado del Sur, Virgen de la Nube, Cipreses, El Conde IV y El Sol. Los vecinos de esos asentamientos pedían que se les aplicara la expropiación especial, integrada al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad) en enero de 2014.

Este permite que el Cabildo declare de utilidad pública sin mayor trámite cualquier asentamiento en el que el lotizador haya engañado a quienes compraron los terrenos.
El siguiente paso es que el Municipio traspase los lotes a quienes los adquirieron haciendo valer lo que estos pagaron al lotizador.

El 16 de junio pasado, 21 meses tras la protesta de los barrios del sur en la Asamblea, Pampa 1 y Dorado del Sur se convirtieron en los primeros de la capital cuya expropiación especial fue aprobada por el Concejo Metropolitano.

En estos casos, sin embargo, la Dirección Metropolitana de Catastros valoró los predios según precios actuales en lugar de hacerlo con los de la época en que se establecieron los asentamientos.

Mayra Cando, vecina de Pampa 1, señala que en el caso de esa zona, la ficha de valoración fue elaborada a razón de $ 5,76 el metro cuadrado (m²), cuando debió utilizarse como valor referencial $ 0,20 por m². Tras la protesta respectiva, la Dirección de Catastros modificó las fichas, que entraron en vigencia el 17 de octubre pasado.

A pesar de ser durante 16 años una zona informal, la Pampa 1 tiene cobertura de una parte de los servicios básicos. Cando explica que ello se debe a una labor de autogestión, proceso que se ha fortalecido durante los últimos 4 años. Esto ha permitido que el asentamiento cuente con electricidad, alcantarillado y un sistema propio de agua que aún no está conectado a la red municipal.

Sin embargo, el barrio todavía no cuenta  con bordillos y las calles son aún de tierra, lo que dificulta la movilidad, sobre todo en invierno.

Entre tanto, los 8 asentamientos restantes que se manifestaron en septiembre de hace 2 años continúan a la espera de que se los incluya en el sistema de expropiación especial y que los trámites para su legalización se aceleren. (I)

Datos

El presupuesto de la Unidad Especial Regula Tu Barrio, creada para facilitar la formalización de asentamientos, ha visto reducido su presupuesto los últimos años.

En la reforma presupuestaria aprobada en el Concejo Metropolitano el 4 de septiembre de 2014, la Alcaldía disminuyó los recursos destinados a la regularización de barrios en $ 429 mil.

A finales de octubre del año anterior, el alcalde Mauricio Rodas planteó una nueva disminución de los fondos utilizados para formalizar zonas habitadas. En este caso, la disminución fue de $ 356 mil.

La Unidad Especial Regula Tu Barrio volvió  a sufrir un golpe presupuestario este año cuando en septiembre se redujo su asignación de fondos en $ 200 mil.

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