Las vías de la parte alta de El Oro siguen deterioradas por el invierno

| 21 de Agosto de 2017 - 00:00
El paso se habilitó Luego del colapso de la carretera en el sector Las Bateas, pero la calzada sigue afectada.
FOTO: Foto: William Orellana / El Telégrafo

El colapso de una cascada en marzo pasado se llevó un tramo de la carretera Saracay-Piñas, en el sector Las Bateas, que está en mal estado.

Los habitantes de los sectores rurales de la provincia de El Oro se sienten olvidados. Desde que terminó la temporada invernal, en mayo pasado, los derrumbes no han sido removidos y obstaculizan la movilidad de las personas.

En el sector Las Bateas, en la carretera Saracay-Piñas, los trabajos de remediación del deslave que se llevó la calzada están paralizados. Esta arteria que une los cantones de la parte baja de la provincia con los de la zona alta fue dañada completamente por la fuerza de una cascada el pasado 19 de marzo.

El Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) habilitó inmediatamente el paso y por varios meses el tráfico fue controlado, pero “hace semanas los trabajos están paralizados”, dijo Olmedo Romero, oriundo de Piñas y chofer de un bus de transporte intercantonal.

Teófilo Cañar, conductor de la cooperativa TAC, que recorre la ruta a diario, sostuvo que el peligro es constante en ese punto, porque el relleno es irregular y “el bus se mueve como que estuviera sobre olas del mar”.

“Eso ya lleva meses así y es peligroso para los carros grandes, porque pierden estabilidad. El precipicio es profundo”, advirtió.

En un recorrido de EL TELÉGRAFO por el sector se comprobó que el paso vehicular en Las Bateas está habilitado, pero la calzada efectivamente aún no es adecentada y la irregularidad del terreno es notoria.

Más al sur, en Portovelo en la carretera entre la cabecera cantonal con la parroquia Salatí y de esta con  el sector El Cisne, en la provincia de Loja, los derrumbes generados en los meses de lluvia no han sido removidos. Las laderas evidencian la inestabilidad del terreno y la destrucción de cultivos.

Ángel Aguilar, presidente de la Junta Parroquial de Salatí, lamentó que la vía, que fue inaugurada el año pasado, esté en malas condiciones.

Aguilar recordó que conseguir esa carretera demoró más de 40 años de gestiones, pero el trabajo fue incompleto porque no controlaron los taludes.

Se trató de contactar a un representante del MTOP, pero el inspector de la obra Ramiro Aguilar dijo que no podía dar detalles; mientras Voltaire González, director provincial del MTOP de El Oro, no respondió su teléfono celular.

En Piñas, la vía entre el sector San Roque y la parroquia Capiro también evidencia deterioro. (I)