Sábado, 19 Noviembre 2016 00:00 Regional Sur

Desde agosto comenzaron con la elaboración de las máscaras

La risa y la sátira se 'fabrican' en los barrios del oeste de Machala

Los muñecos y caretas para los tradicionales ‘años viejos’ están listos. La familia Ramírez trabajó desde agosto.
Los muñecos y caretas para los tradicionales ‘años viejos’ están listos. La familia Ramírez trabajó desde agosto. Foto: Fabricio Cruz / El Telégrafo

Este año, el objetivo de la familia Ramírez–Anguisaca es confeccionar 80 mil caretas, que distribuirán en las provincias de El Oro, Azuay, Loja y Guayas.

Fabricio Cruz

La fabricación de las caretas para los ‘años viejos’ está a punto de terminar en Machala. La familia Ramírez trabaja  en ellas desde agosto. En esta ocasión tienen como meta hacer 80 mil unidades hasta fines de este mes, y en diciembre distribuirlas en las provincias El Oro, Azuay, Loja, Guayas e incluso Tungurahua.

Elvia Ramírez, de 65 años, recuerda que desde muy joven aprendió el oficio en Guayaquil gracias a su abuelo, posteriormente llevó el negocio hasta Machala. Ella habla de los años 1963 cuando era una tradición que cada familia hiciera de 2 a 3 monigotes para quemar el 31 de diciembre. En su vivienda, ubicada en el barrio 7 de Julio de la capital orense, toda la familia se une para fabricar las caretas, tradición que lleva más de 50 años.

Desde agosto empezaron con la elaboración. Los artesanos agilitan el trabajo, todos cooperan. Lo primero que hacen es un molde con barro para darle forma al rostro de las  personas que desean imitar.

La máscara se hace de forma manual cuando el diseño es personalizado, es decir, al gusto del cliente. Luego se coloca papel con engrudo y se deja secar durante 2 días, aunque el tiempo de secado puede variar según el clima. Una vez que la figura está seca, se pinta, así lo explica Juan Ramírez, un joven artesano que creció en medio de una familia que realiza la actividad de elaborar caretas una vez al año.

El objetivo de fabricar 80 mil caretas ya está próximo a cumplirse, pues hasta la semana pasada tenían 78 mil.

La labor empieza desde las 08:00 hasta las 17:00. Elvia Ramírez, saca una mesa de su casa, coloca el almidón, trae tirillas de papel periódico y comienza a pegar las partes de la cabeza hecha de la misma materia prima. “Es una tradición familiar dedicarnos a esta actividad; todo el producto se vende, principalmente en diciembre”, comenta.

Elaborar una careta sencilla le toma alrededor de 3 horas, pero sin contar el tiempo de diseño que “es la parte más compleja”.

Las máscaras tienen un costo de $ 1,50. Pero si se compra una gruesa (saco) compuesta por 144 caretas al por mayor, se debe cancelar $ 120.

“La labor es muy grande, nosotros desde marzo comenzamos a hacer los moldes, la gente pregunta por las figuras de políticos, cantantes y dibujos animados”, cuenta Matéu Cruz, que tiene 16 años, pero ya es un experto en la elaboración. Él se toma los fines de semana para ayudar en la realización de las 80 mil cabezas para los monigotes de ‘año viejo’.

En el barrio 7 de Julio, ubicado al oeste de Machala, viven varias familias que se dedican a la confección de monigotes y caretas.

Se puede ver que en cada casa, en los corredores o veredas, reposan las máscaras para secarse. “Ya tenemos los pedidos de gente de otras provincias, incluso del norte de Perú. Nos buscan porque vendemos barato”, dijo Juan Ramírez.

La avenida Arízaga, en Machala, es escogida por los artesanos para exhibir monigotes de todo tipo y de personajes que hicieron historia en el año.

Son más de 8 cuadras, las cuales por años han sido el lugar para la “feria de los monigotes”. Los Anguisaca, también se dedican a la misma actividad, ellos ya tienen 10 mil caretas, las cuales distribuyen en cantones de El Oro. (I)

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