47 minas están suspendidas desde la semana anterior

El Concejo de Portovelo pide que se reforme el decreto de emergencia

| 20 de Septiembre de 2017 - 00:00
Los mineros atendieron la sesión pública del Concejo Cantonal de Portovelo en los graderíos del estadio.
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Los mineros de este cantón reclaman porque se han cerrado los yacimientos. El Gobierno tomó esa decisión para proteger el centro de la vecina Zaruma.

Machala.-

Luego del cierre de 47 labores mineras en el Distrito Zaruma-Portovelo, los trabajadores del cantón se convocaron nuevamente en el estadio de la Liga Cantonal, ubicado en pleno centro de la ciudad, para protestar por la medida que los deja sin empleo.

En el estadio sesionó el Concejo Cantonal de Portovelo, acto en el que resolvió solicitar al presidente de la República, Lenín Moreno, que amplíe o reforme el decreto de excepción en el área minera del cantón.

El Gobierno decretó la excepción en Zaruma debido al hundimiento que registra el centro de la urbe, afectado por explotaciones mineras clandestinas.

Según la alcaldesa de Portovelo, Paulina López, 6.000 mineros sufren directamente el cierre de las minas; indirectamente la afectación llega a 10.000 ciudadanos, ya que la economía del cantón gira en torno a la minería.

“El estado de excepción ha sido decretado sin la valoración socioeconómica, productiva y técnica, de la verdadera situación que vive la ciudadanía de Portovelo, que  lesiona la economía del cantón”, indica el numeral 2 de la resolución que tomó el Concejo.

José Torres, coordinador de la Agencia de Regulación y Control Minero (Arcom), aclaró que básicamente están suspendidas las mineras en el tema de explotación, lo que implica extraer recursos mineros, el acarreo, transporte y moladura, pero -dijo-, que los mineros tienen permiso para dar mantenimiento y el bombeo de las aguas subterráneas.

“Los mineros deberán abrirnos las puertas, para así nosotros realizar una revisión topográficamente, con el fin de verificar que no haya conexión con Zaruma. Si no la hay, podemos liberar las minas para que puedan trabajar”.

Sin embargo, la población reprocha que se haya tomado una decisión sin haber realizado estudio alguno del suelo o de las minas. Los mineros ahora exigen celeridad para que los técnicos encargados inspeccionen cada uno de los yacimientos del cantón Portovelo.

“Queremos que se verifique que los trabajos no afectan el casco urbano de Zaruma, ya que van al centro de la tierra”, insistió la burgomaestre Paulina López.

La funcionaria municipal manifestó que “el pasado viernes se hizo todo lo contrario a lo que hablamos con el Presidente (en Quito), donde acordamos que la zona de exclusión se iba a tratar con Arcom o el Ministerio de Minería y no con la Secretaría de Gestión de Riesgos”.

Lo cierto es que el socavón que afecta a Zaruma se ha agrandado y amenaza con tragarse otras casas. Una escuela ya fue destruida.

Hugo Macas, minero de Portovelo, aseveró que tras el cierre de las mineras se ha golpeado la economía de la cabecera cantonal. “Los dueños de negocios, transporte, y otras actividades están sin trabajo, incluso las tiendas de abastos no tienen ventas”.

La misma opinión tuvo María Espinoza, quien se dedica a la venta de pollo y provee a los restaurantes de empresas mineras. “Esto nos afecta a todos. De por sí la situación estaba mala, pero ahora está grave, porque si no hay trabajo no hay venta”, lamentó.

Los mineros, reunidos en los graderíos del estadio, gritaban consignas contra la decisión del Gobierno. No descartaron tomar medidas de hecho. (I)