Miércoles, 28 Septiembre 2016 00:00 Medios

"El lenguaje expresa formas de poder y control"

Del Valle presentó la ponencia ‘Crisis Intercultural en la Araucanía de Chile. Industria cultural y hegemonía’.
Del Valle presentó la ponencia ‘Crisis Intercultural en la Araucanía de Chile. Industria cultural y hegemonía’. Foto: cortesía de Ciespal

El académico Carlos del Valle reflexionó sobre la manera en que los medios representan a los indígenas mapuches.

Ramiro Morejón

El académico Carlos del Valle presentó, hace dos semanas, la ponencia ‘Crisis Intercultural en la Araucanía de Chile. Industria cultural, hegemonía y producción del enemigo interno’,  en la que expuso el accionar de la trilogía de poderes chilenos (Estado, tribunales de justicia e industria cultural) sobre la construcción de un enemigo interno: los mapuches, quienes se encuentran en un aparente conflicto con el Estado desde 1990 y cuyo nombre significa ‘gente de la tierra’.

Desde hace algunos años, este grupo étnico amerindio que habita en el sur de Chile ha solicitado al Estado su autonomía jurisdiccional, es decir, contar con su derecho propio; recuperar tierras ancestrales y el reconocimiento de su identidad cultural.

Para Del Valle, la principal institución de esta trilogía de poderes es el Estado chileno, que actuó con paternalismo al desarrollar políticas de compra de tierras, sistemas de becas y, además, ejerció la violencia mediante el empleo de la fuerza en contra de las manifestaciones y movilizaciones sociales.

El segundo organismo, los tribunales de justicia, recurren al sistema jurídico-judicial para criminalizar a los mapuches. Fue así como apareció la Ley de Seguridad del Estado y la Ley Antiterrorista. En 2014, estas leyes significaron una sanción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, porque se demostró el carácter discrecional de la aplicación de estas normativas en Chile.

Finalmente, la industria cultural ha estado relacionada con la producción y reproducción de la cultura de manera capitalista, ejecutada por la literatura de élite y los medios de comunicación hegemónicos, como El Mercurio. Este último, según Del Valle, ha desempeñado un rol de producción de sentidos que va desde la oposición entre civilización y barbarie, pasando por un rechazo a lo ancestral, porque supuestamente se oponen a los ideales de progreso y modernización. El enemigo para estos medios es siempre el mismo: el mapuche.

Diario El Mercurio ha pasado a ser el medio de comunicación que más páginas y tiempo ha destinado a la construcción lingüística del mapuche chileno. Es así que el 3 de diciembre de 1997, la Corporación Chilena de la Madera denunciaba en este periódico “un verdadero ‘estado de guerra’ declarado por grupos indígenas”, y, al día siguiente,  titulaba en sus páginas: ‘Investigan acción extremista tras ataques de indígenas’.

Otro reportaje del diario manifestó ‘La rebelión mapuche. Vientos de guerra soplan en la Araucanía’, publicado el domingo 26 de octubre de 1998. Pero este no ha sido el único medio. El diario El Austral, de Temuco, perteneciente a la misma cadena de El Mercurio, pero de carácter regional, titulaba en su portada del 16 de enero de 1999: ‘Mapuches en pie de guerra’, y en sus páginas interiores decía: “Mapuches desafían al Gobierno”.

Según estudios académicos realizados sobre este tema, existen cuatro puntos centrales con los cuales los medios chilenos se refieren al pueblo mapuche y que, además, evidencian la dimensión conflictiva existente entre este y el Estado:

1. Los indígenas mapuches son representados negativamente cuando cumplen roles sociales activos.

2. Los indígenas mapuches son representados positivamente cuando cumplen roles pasivos.

3. Los indígenas mapuches aparecen en los medios cuando se trata de conflictos o acontecimientos relacionados.

4. Las fuentes más recurrentes en estos casos son las policiales y políticas, lo que refuerza las representaciones de rol activo negativo y rol pasivo positivo.

Durante la ponencia realizada en el ‘I Congreso Internacional: Los territorios discursivos en América Latina’, desarrollado en Ciespal, Del Valle precisó que “el problema no es que solo se estigmatiza al otro, sino que se lo criminaliza”, y es ahí donde, según el autor, los tribunales se han especializado en juicios y no en justicia.

Un ejemplo de esta realidad fue el caso denominado ‘Poluco Pidenco’, en el que los acusados de incendio fueron autoridades tradicionales y dirigentes indígenas de las comunidades mapuche de Tricauco, José Guiñón y Chequenco, de la comuna de Ercilla. Algunos de ellos permanecieron por más de un año en prisión preventiva acusados de incendio terrorista. (I)

Datos

La Ley de Seguridad Interior del Estado considera al pueblo mapuche como enemigo interno. La segunda táctica es con algunos casos que son enfrentados como delitos comunes, principalmente acusándolos como ladrones de madera, sobre todo cuando hay conflictos con empresas forestales.

La Ley Antiterrorista permite vulnerar todas las normas de un debido proceso, admitiendo la existencia de testigos sin rostro, los cuales pueden ser suficientes para dar por acreditada la existencia de un delito.

Durante la ponencia realizada durante el ‘I Congreso Internacional: Los territorios discursivos en América Latina’, que se desarrolló en Ciespal, Carlos del Valle precisó que “el problema no es que solo se estigmatiza al otro (al mapuche), sino que además se lo criminaliza”. (I)

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Martes, 27 Septiembre 2016 21:30

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