Los 27 países diseñan un plan común para asistir a refugiados y garantizar el retorno de niños indocumentados.
Tras un debate celebrado ayer en Bruselas, los ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea (UE) acordaron trabajar de forma conjunta en la “prevención, protección y retorno” de los refugiados y de los menores inmigrantes no acompañados que llegan de forma ilegal a sus fronteras, las mismas que la UE busca reforzar para reducir la migración ilegal.
En lo que va del año hasta agosto, se han registrado solo en España 1.300 solicitudes de asilo de menores, en su mayoría provenientes de Somalia y Afganistán.
La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración de España, Consuelo Rumí, dio a conocer su propuesta al que se incorporará el programa de Estocolmo, un tratamiento común al problema de los menores inmigrantes no acompañados que llegan a los países de la Unión Europea.
Así, los Veintisiete acordaron elaborar un plan que comprenda la prevención, la protección y el retorno asistido de los menores a sus países de origen, dentro del estricto respeto a los derechos del niño.
En cuanto a la repatriación, la UE pondrá especial atención para que el menor regrese con su familia, a no ser que su situación lo desaconseje. En ese caso, se trabajará porque los países de origen, tales como “Marruecos, Senegal o Mali tengan instituciones apropiadas para acogerlos”, afirmó Rumí. Su reparto a lo largo y ancho del espacio europeo también es una cuestión en la que se han comprometido los Veintisiete.
Además, entre las propuestas del plan está la formación del personal que atiende a los menores en los centros de acogida, tanto en el país al que emigran como en el de origen. Se trata, destacó Rumí, de “acuerdos que España ya tiene con países africanos, pero que queremos que se hagan a nivel europeo, para dar una señal clara a las mafias que trafican con personas”.
Según Rumí, la inmigración de menores no acompañados está cobrando más fuerza. No obstante, en el último año, ha habido un descenso en España, del 80%, en la llegada de menores respecto al año anterior.
Además, llegan menos de origen marroquí y ha aumentado el número de los que llegan de Senegal, Mali o Mauritania.
El vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Jacques Barrot, destacó que a los menores no acompañados hay que respetarles un doble derecho, “como solicitantes de asilo y como niños”.
Según Tobias Billström, ministro sueco de Inmigración, Suecia también se encuentra junto a los Estados miembros con un número elevado de menores que llegan sin acompañantes. De hecho, el año pasado pidieron asilo en este país 1.500 menores, procedentes sobre todo de Irak, Somalia y Afganistán.
Los ministros también acordaron que los gobiernos europeos mantengan una coordinación a la hora de acoger refugiados que solo disfrutan de una protección temporal en países terceros próximos a la Unión, con el objetivo de proporcionarles, dentro de la UE, una protección permanente.
Según explicó Barrot, se trata de que estos refugiados “no sean víctimas de los traficantes”, cuando se acaba la protección temporal.
Tras el apoyo inicial logrado ayer, Barrot expresó su deseo de que la iniciativa pueda ser adoptada antes de que finalice el año.
En 2008, según fuentes comunitarias, hubo una oferta mundial de reasentamiento para 65.000 refugiados, de los cuales 4.378, esto es, solo el 6,7% del total, fueron acogidos en algún país de la Unión Europea.
Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), de los 10 millones de refugiados que existen en el mundo, unos 203.000 necesitarán en 2010 ser redistribuidos para garantizar su protección.
La mayoría de estos refugiados se encuentra en países de Asia y África.