ONU crea plan contra crisis
El organismo solicitó a la comunidad internacional que done US$ 2.500 millones para combatir la carestía
Redacción, EFE/AFP
Pedir donaciones a la comunidad internacional por 2.500 millones de dólares forma parte de las resoluciones a la que llegaron las 27 agencias humanitarias de las Naciones Unidas (ONU), en Berna, Suiza, para afrontar la crisis alimentaria global.
Así lo dio a conocer ayer el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien informó que las Naciones Unidas y el Banco Mundial crearán una unidad de emergencia, con el fin de diseñar un plan de batalla para enfrentar este problema, que amenaza con engrosar la fila de hambrientos en unos 100 millones de personas. El subsecretario adjunto John Holmes presidirá la agrupación.
Sin embargo, este plan no recomienda una moratoria a la producción de biocombustible -ampliamente aceptada como una de las principales causas de la crisis- ni la creación de un mecanismo para controlar la especulación financiera sobre los alimentos en el mercado internacional.
El representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación en Ecuador (FAO), Iván Angulo, resaltó que la razón de no incluir en las resoluciones una moratoria para la producción de biocombustibles se puede haber dado por presiones políticas. Resaltó que espera que las agrupaciones campesinas y los productores reclamen, pues ellos fueron uno de los grupos que solicitaron esta moratoria en la Cumbre de la FAO realizada en Brasil.
Para el secretario de la ONU, no existe una causa única para lo que algunos llaman el “tsunami del hambre” y, aunque admitió que la acelerada producción de biofuel ha tenido un gran impacto, recalcó que también han sido detonantes de este problema el cambio climático, con su secuela de inundaciones y sequías, y la variación de los patrones de consumo en Asia (India y China).
Sin embargo, no todo es negativo para los representantes de la ONU. El director general de la FAO, Jacques Diouf, estimó que la actual emergencia alimentaria causada por el encarecimiento actual de los alimentos debe aprovecharse para impulsar la agricultura.
“Debemos garantizar que los pequeños campesinos tengan el acceso adecuado a los recursos hídricos y a insumos esenciales como semillas y fertilizantes. Esto les permitirá incrementar su suministro en respuesta a los precios elevados, aumentando sus ingresos, mejorando sus medios de subsistencia y beneficiando a los consumidores”, subrayó.
Para la FAO, el precio actual de los productos básicos necesita un enfoque que incluya políticas y programas para ayudar a los millones de pobres cuyos medios de subsistencia están amenazados y a los campesinos en el mundo en desarrollo para sacar partido de la nueva situación.
El tema de los precios de los alimentos será debatido, desde el 3 hasta el 5 de junio, en Roma, cuando los líderes mundiales se reúnan por invitación de la FAO para asistir a la conferencia de alto nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y los Retos del Cambio Climático y la Bioenergía.