Tomada de la edición impresa del 20 de abril del 2008

La crisis alimentaria duraría al menos 15 años

En Puerto Prícipe, Haití, los habitantes realizan diversas manifestaciones portando platos vacíos. | FOTO: AFP

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En Puerto Prícipe, Haití, los habitantes realizan diversas manifestaciones portando platos vacíos.

Análisis

Daniel Escobar San Martín, desde Haití

Los haitianos se desesperan por alimentos


Daniel Escobar, desde Haití
Después de tener una relación laboral de casi nueve años en una compañía constructora de Guayaquil, en julio de 2004 decidí aceptar una oferta de trabajo en Haití, en una contratista de una de las operadoras celulares de ese país.

En esos días, el pueblo haitiano aún pronunciaba el nombre de Jean Bertrand Aristide, presidente defenestrado en febrero de 2004, acusado de incitar el narcotráfico y la asociación ilícita.  Desde entonces, las manifestaciones populares contra el régimen, movidas por las desigualdades sociales y la carestía de la vida, han estado presentes.

Y aunque se responsabiliza a grupos fuertemente armados, auspiciados supuestamente por Aristide de crear zozobra en la población, principalmente en la capital Puerto Príncipe, la escasez de alimentos en el país es una realidad.

El constante incremento en el precio de los productos, principalmente del arroz, que es la base de la alimentación de los haitianos, ha generado fuertes protestas callejeras en las últimas semanas. La escala de violencia inició en Semana Santa, cuando la gente salió a las calles.

En la ciudad de Miragoane, grupos de manifestantes gritaban y vociferaban contra el régimen. Abundante gas lacrimógeno recibían de la fuerza de seguridad policial, pero ellos preferían que los maten antes de volver a casa a morir de hambre. En Gonaives turbas saqueaban los mercados.

Los habitantes se desesperaban por conseguir alimentos, que en su mayoría son importados desde México, Colombia, Republica Dominicana o Estados Unidos. Las protestas se registraron hasta la semana anterior, lo que derivó en la renuncia del primer ministro ante la incapacidad de su gobierno para controlar los motines.
Como extranjero residente en Haití, no he sentido tanto el alto costo de la vida como la población local, porque en mi trabajo me reconocen como rubro de viáticos un aporte importante. Sin embargo, el salario de los haitianos, que promedia 160 dólares, no les alcanza para adquirir siquiera la canasta básica. 

Organismos reportan que el alza de los precios, que alcanza un 45% en el mundo, será prolongada

Antecedentes

 

En Europa hubo un largo período de hambrunas a principios del siglo XVII. En 1845, se produjo una gran hambruna en Irlanda.

La cosecha fue destruida por un hongo (Phytophthora infestans), que llegó desde América del Norte.  Un millón de personas murieron por hambre o por enfermedades, y otro millón emigró.

A finales del siglo XIX, aproximadamente 25 brotes de hambruna se extendieron por los estados de Tamil Nadu en el sur de India, Bihar en el norte y Bengala en el este, donde murieron entre 30 y 40 millones de hindúes.

En 1974, Bangladesh sufrió una hambruna después de unas catastróficas inundaciones.


 
En Haití, la carestía de alimentos generó disturbios,   la semana pasada.  Hubo seis muertos y decenas de heridos, mientras que su primer ministro, Jacques Edouard Alexis, fue destituido. En Filipinas -el mayor importador de la gramínea- la población hace -y sigue haciendo- largas filas para comprar un poco de arroz, cuyo precio del saco ha aumentado  en un 35% desde 2007.Los informes de las Naciones Unidas (ONU) reportaron similares protestas en Egipto, Camerún, Senegal, Kenia, Etiopía, Camboya, Indonesia y Madagascar.

En total son más de 30 países que sufren, en algún grado, escasez y alza de precio en los alimentos. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el precio de los productos en el mundo se ha incrementado en un 45%, desde el año pasado, con tendencia a seguir subiendo en 2008.Actualmente 52,4 millones de personas pasan hambre en América Latina y el Caribe, de ellos 9 millones son niños menores de 5 años y 3,5 millones mueren por malnutrición,  según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).Ante ello, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional alertaron que la escalada de los precios podría empeorar la pobreza de 100 millones más de seres humanos.

El desencadenante de la crisis global de víveres radica en el precio del maíz, que ha sufrido un aumento progresivo. Según datos proporcionados por la FAO en Ecuador, en la época de los 80,  la tonelada (1.000 kg) de maíz  se encontraba en el orden de los 80 y 100 dólares. De ahí subió en forma escalonada en un 10 y 15%, hasta que hace dos años alcanzó los 180 dólares y ahora el precio del grano está en alrededor de 260 dólares la tonelada.

El representante de la FAO en Ecuador, Iván Angulo, explica que el alza del grano, fundamental en la alimentación de las personas, también repercutió en el valor de otros productos  correlacionados, como son la leche, el huevo y la carne.Pero ¿cuáles son las  causas subyacentes que originaron la escalada de precios? Angulo explica que ha sido atribuida, en parte, a la creciente demanda de China e India, así como al uso alternativo de maíz, soja y caña de azúcar para producir biocarburantes. 

Y pone de ejemplo a Estados Unidos, principal productor y exportador de maíz.Según la FAO, el país norteamericano convirtió el 40% de su producción de maíz en combustible, lo que generó un déficit en la oferta para el consumo humano y se elevó el precio “considerablemente”.Sin embargo, no es el único problema.  El representante del Programa Mundial de Alimentos en Ecuador, Helmut W. Rauch, explica que otros factores son el  incremento de los precios del petróleo -que supera los 110 dólares el barril- y los eventos relacionados con el cambio climático, como ocurrió el año pasado en Australia, uno de los principales países  exportadores de cereales. El mal clima generó que se produjeran sequías, malas cosechas y, por ende, bajó la producción.

"El alza del maíz también repercutió en los precios de la leche, el huevo y la carne"


La jefa del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PAM), Josette Sheeran, entidad que da de comer a 73 millones de personas en 78 países, hizo, el pasado viernes, una advertencia de que se verá obligada a retirar la ayuda alimentaria a 100.000 niños en todo el mundo si no consigue en breve 755 millones de dólares para hacer frente al alza de los precios.Las  consecuencias de este aumento de precios ya empiezan a darse. El PAM cesó su programa de alimentación escolar en Camboya, uno de los países del mundo donde ya se han generado los llamados “disturbios del hambre”.

La XXX Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) concluyó, este viernes en Brasilia, con la convicción de que la crisis de los precios de los alimentos en el mundo será prolongada, por lo que es necesario redoblar el apoyo a los países más pobres.Los pronósticos de la FAO no son muy alentadores. 

El representante de la organización en Ecuador, Iván Angulo, calcula que el problema de la carestía de los víveres  a nivel internacional durará entre diez y quince años.Entonces -explica- que si la  tendencia al alza se mantiene, será difícil evitar las hambrunas, porque “lamentablemente” EE.UU. subsidia la producción de maíz para colocarla en el mercado internacional, compitiendo con otros países. La medida tiene un efecto negativo para Ecuador, porque importa un 60% de este maíz que sirve de balanceado para los animales.

“La otra alternativa que nos queda es producir maíz duro para evitar el aumento del precio del grano a nivel internacional”, agrega Angulo.Brasil coincide también  con que los subsidios agrícolas representan un problema. El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, pidió al FMI que los combata (subsidios agrícolas) en Europa y EE.UU., en vez de atacar la bioenergía y vincularla a la actual crisis alimentaria.

Sin embargo, agricultores de toda América Latina pidieron en la XXX Conferencia Regional de la FAO, que se adopte una moratoria para paralizar la producción de biocombustibles, porque los perjudica.  En Ecuador, los precios de los productos nacionales como los insumos agrícolas,  entre ellos la úrea y los fertilizantes, están al alza y han incidido en la producción agropecuaria.Sergio Seminario, agricultor y empresario bananero, explica que el valor de los insumos agrícolas ha aumentado un 50% en este año. 

Una de las  causas es el alza en el precio del petróleo que superó los 110 dólares el barril. “Esto ha ocasionado un incremento en los precios de muchos químicos derivados del petróleo, lo cual también aumentó los costos de los fletes internacionales”, menciona. Según cifras de la Asociación de la Industria de Protección de Cultivos y Salud Animal (Alcsa), nuestro  país importa cerca  de 170 millones  de dólares en insumos, fuera de los fertilizantes.

Seminario destaca que en Ecuador aún no se vive una emergencia alimentaria, pero los sectores agrícolas necesitan una política de posicionamiento en el mercado.   El presidente de la Asociación de Productores de Ciclo Corto, (Aprocico), Víctor Ahón, reconoce que el precio del petróleo incide en los altos costos de los insumos, aunque también considera que hay especulación, por lo que no cree que la escasez de alimentos se deba a la influencia de los biocombustibles.

Advierte que el tema se especula a nivel internacional y recomienda que los gobiernos ofrezcan una política en seguridad alimentaria y creen excedentes de producción para abastecer la canasta familiar.  (Diana Auz/Mónica alvarez)

GOBIERNOS TOMAN MEDIDAS PARA EVITAR DESABASTECIMIENTO


•La próxima Cumbre sobre la Seguridad Alimentaria que tendrá la FAO se realizará del 3 al 5 de junio en la sede de la organización en Roma, Italia.


•Líderes mundiales de 191 estados miembros de la FAO asistirán a la cumbre convocada con carácter de urgente para frenar el alza del precio de los cereales y otros productos de primera necesidad.

•Entre tanto, el gobierno filipino impedirá la reconversión de terrenos agrícolas para otros cultivos que no sean de arroz para intentar poner fin a la crisis de abastecimiento del grano, del que es el mayor importador mundial. La presidenta ha declarado la guerra a quienes especulen con el grano.

•Argentina prorrogó el cierre de sus exportaciones de trigo, por lo que los nuevos embarques no podrán salir del país hasta el 5 de mayo próximo. El propósito es que el producto sea accesible en el mercado interno.


•El gobierno haitiano prepara un plan de seis meses para enfrentar la crisis alimentaria que provocó disturbios, la semana pasada. La Unicef atenderá con dotaciones alimenticias a 10.000 niños haitianos y destinará 1,6 millones de dólares para ampliar su programa de saneamiento de aguas. Venezuela también aportó con ayuda.

Mónica Álvarez
malvarez@telegrafo.com.ec
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