Organismos reportan que el alza de los precios, que alcanza un 45% en el mundo, será prolongada
En Haití, la carestía de alimentos generó disturbios, la semana pasada. Hubo seis muertos y decenas de heridos, mientras que su primer ministro, Jacques Edouard Alexis, fue destituido. En Filipinas -el mayor importador de la gramínea- la población hace -y sigue haciendo- largas filas para comprar un poco de arroz, cuyo precio del saco ha aumentado en un 35% desde 2007.Los informes de las Naciones Unidas (ONU) reportaron similares protestas en Egipto, Camerún, Senegal, Kenia, Etiopía, Camboya, Indonesia y Madagascar.
En total son más de 30 países que sufren, en algún grado, escasez y alza de precio en los alimentos. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el precio de los productos en el mundo se ha incrementado en un 45%, desde el año pasado, con tendencia a seguir subiendo en 2008.Actualmente 52,4 millones de personas pasan hambre en América Latina y el Caribe, de ellos 9 millones son niños menores de 5 años y 3,5 millones mueren por malnutrición, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).Ante ello, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional alertaron que la escalada de los precios podría empeorar la pobreza de 100 millones más de seres humanos.
El desencadenante de la crisis global de víveres radica en el precio del maíz, que ha sufrido un aumento progresivo. Según datos proporcionados por la FAO en Ecuador, en la época de los 80, la tonelada (1.000 kg) de maíz se encontraba en el orden de los 80 y 100 dólares. De ahí subió en forma escalonada en un 10 y 15%, hasta que hace dos años alcanzó los 180 dólares y ahora el precio del grano está en alrededor de 260 dólares la tonelada.
El representante de la FAO en Ecuador, Iván Angulo, explica que el alza del grano, fundamental en la alimentación de las personas, también repercutió en el valor de otros productos correlacionados, como son la leche, el huevo y la carne.Pero ¿cuáles son las causas subyacentes que originaron la escalada de precios? Angulo explica que ha sido atribuida, en parte, a la creciente demanda de China e India, así como al uso alternativo de maíz, soja y caña de azúcar para producir biocarburantes.
Y pone de ejemplo a Estados Unidos, principal productor y exportador de maíz.Según la FAO, el país norteamericano convirtió el 40% de su producción de maíz en combustible, lo que generó un déficit en la oferta para el consumo humano y se elevó el precio “considerablemente”.Sin embargo, no es el único problema. El representante del Programa Mundial de Alimentos en Ecuador, Helmut W. Rauch, explica que otros factores son el incremento de los precios del petróleo -que supera los 110 dólares el barril- y los eventos relacionados con el cambio climático, como ocurrió el año pasado en Australia, uno de los principales países exportadores de cereales. El mal clima generó que se produjeran sequías, malas cosechas y, por ende, bajó la producción.
"El alza del maíz también repercutió en los precios de la leche, el huevo y la carne"
La jefa del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PAM), Josette Sheeran, entidad que da de comer a 73 millones de personas en 78 países, hizo, el pasado viernes, una advertencia de que se verá obligada a retirar la ayuda alimentaria a 100.000 niños en todo el mundo si no consigue en breve 755 millones de dólares para hacer frente al alza de los precios.Las consecuencias de este aumento de precios ya empiezan a darse. El PAM cesó su programa de alimentación escolar en Camboya, uno de los países del mundo donde ya se han generado los llamados “disturbios del hambre”.
La XXX Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) concluyó, este viernes en Brasilia, con la convicción de que la crisis de los precios de los alimentos en el mundo será prolongada, por lo que es necesario redoblar el apoyo a los países más pobres.Los pronósticos de la FAO no son muy alentadores.
El representante de la organización en Ecuador, Iván Angulo, calcula que el problema de la carestía de los víveres a nivel internacional durará entre diez y quince años.Entonces -explica- que si la tendencia al alza se mantiene, será difícil evitar las hambrunas, porque “lamentablemente” EE.UU. subsidia la producción de maíz para colocarla en el mercado internacional, compitiendo con otros países. La medida tiene un efecto negativo para Ecuador, porque importa un 60% de este maíz que sirve de balanceado para los animales.
“La otra alternativa que nos queda es producir maíz duro para evitar el aumento del precio del grano a nivel internacional”, agrega Angulo.Brasil coincide también con que los subsidios agrícolas representan un problema. El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, pidió al FMI que los combata (subsidios agrícolas) en Europa y EE.UU., en vez de atacar la bioenergía y vincularla a la actual crisis alimentaria.
Sin embargo, agricultores de toda América Latina pidieron en la XXX Conferencia Regional de la FAO, que se adopte una moratoria para paralizar la producción de biocombustibles, porque los perjudica. En Ecuador, los precios de los productos nacionales como los insumos agrícolas, entre ellos la úrea y los fertilizantes, están al alza y han incidido en la producción agropecuaria.Sergio Seminario, agricultor y empresario bananero, explica que el valor de los insumos agrícolas ha aumentado un 50% en este año.
Una de las causas es el alza en el precio del petróleo que superó los 110 dólares el barril. “Esto ha ocasionado un incremento en los precios de muchos químicos derivados del petróleo, lo cual también aumentó los costos de los fletes internacionales”, menciona. Según cifras de la Asociación de la Industria de Protección de Cultivos y Salud Animal (Alcsa), nuestro país importa cerca de 170 millones de dólares en insumos, fuera de los fertilizantes.
Seminario destaca que en Ecuador aún no se vive una emergencia alimentaria, pero los sectores agrícolas necesitan una política de posicionamiento en el mercado. El presidente de la Asociación de Productores de Ciclo Corto, (Aprocico), Víctor Ahón, reconoce que el precio del petróleo incide en los altos costos de los insumos, aunque también considera que hay especulación, por lo que no cree que la escasez de alimentos se deba a la influencia de los biocombustibles.
Advierte que el tema se especula a nivel internacional y recomienda que los gobiernos ofrezcan una política en seguridad alimentaria y creen excedentes de producción para abastecer la canasta familiar.
(Diana Auz/Mónica alvarez)