Tomada de la edición impresa del 18 de julio del 2009

Texaco rechaza acusaciones

Texaco atribuye a Petroecuador la contaminación ambiental, pues en 1995 firmó un contrato con el Ministerio de Energía y la compañía estatal para reparar la zona de explotación.



La petrolera estadounidense Chevron-Texaco afirmó que las últimas ocho inspecciones judiciales, que hacen parte del juicio ambiental que se desarrolla en su contra, “han demostrado” que sus trabajos de reparación ambiental en una zona de la Amazonía de Ecuador fueron “exitosos”.

De ese modo, según señaló Texaco en un comunicado, se “desmienten” las acusaciones “falsas” que hicieron en su contra los demandantes del Frente de Defensa de la Amazonía, que agrupa a comunidades indígenas de la región.

Los miembros de esta organización reclaman una indemnización de 27.000 millones de dólares por supuesto daño ambiental, porque aducen que la empresa “habría aplicado prácticas deficientes”.

Texaco atribuye a Petroecuador la contaminación ambiental, pues en 1995 firmó un contrato con el Ministerio de Energía y la compañía estatal para reparar la zona de explotación.

“Los informes de las inspecciones presentados por Muñoz confirman, una vez más, que los abogados litigantes son capaces de afirmar cualquier cosa sin base o prueba alguna, a fin de sacar dinero a la compañía”, afirmó James Craig, asesor de comunicación de Chevron para América Latina.

“Durante años, falsamente, han afirmado que la remediación realizada por Texaco, a mediados de la década de los 90, fue mal hecha y que la utilización de piscinas sin revestimiento constituía una práctica deficiente”, agregó.

Según el funcionario, las últimas ocho inspecciones judiciales “demuestran que estas dos afirmaciones son erróneas”, pues los resultados “confirman que la remediación cumplió con los criterios de cierre establecidos por el Gobierno ecuatoriano de la época”.