El Frente de Defensa de la Amazonía, representa a las 30.000 indígenas y colonos ecuatorianos que han demandado a Chevron-Texaco.
La petrolera estadounidense Chevron-Texaco aseguró este martes que busca una solución "justa y total" en el juicio por daño ambiental que se sigue en una corte ecuatoriana, pero reclamó que el Estado respete los acuerdos contraídos y evite interferir en el proceso.
"Chevron desea una solución justa y total" del caso que se sigue en la Corte Superior de Justicia de Nueva Loja, la capital de la provincia amazónica de Sucumbíos, en el noreste de Ecuador, señaló a Efe James Craig, portavoz de la petrolera.
No obstante, aclaró que Chevron exige al Gobierno de Ecuador y a su empresa estatal, Petroecuador, que "reconozcan sus obligaciones" en el caso y respeten los acuerdos contractuales, uno de los cuales reconoce que la petrolera cumplió con la reparación ambiental.
"Chevron se mantiene abierta a buscar una solución amistosa, pero tal diálogo deberá incluir las obligaciones contractuales no cumplidas por Petroecuador, así como un compromiso del Estado ecuatoriano para dejar de interferir en el juicio en curso", agregó.
Según Craig, la posición de Chevron, de abrir la posibilidad de diálogo, no significa que ha renunciado a defender su inocencia en el proceso que siguen en su contra 30.000 indígenas y colonos ecuatorianos por daños ambientales.
"Tenemos plena confianza en nuestra posición", remarcó el portavoz, que no descartó la posibilidad de una reunión con autoridades ecuatorianas.
De su lado, los acusadores de la petrolera estadounidense, anunciaron hoy que esperan que la compañía reconozca el millonario perjuicio causado en la Amazonía ecuatoriana.
"Tenemos entendido que Texaco ha sacado un comunicado" en el que abre una puerta para resolver el litigio, dijo a Efe el abogado Pablo Fajardo, tras señalar que ese posible cambio de actitud se debe a la "innumerable cantidad de pruebas" en su contra.
No obstante, Fajardo no quiso ahondar sobre el comunicado de Texaco, hasta recibir una notificación oficial. "Esto debe ser tratado de forma oficial, no por comunicados de prensa", apuntó.
El Frente de Defensa de la Amazonía, que representa a las 30.000 indígenas y colonos ecuatorianos que han demandado a Chevron-Texaco, reveló hoy parte del contenido de un comunicado de la petrolera, emitido el pasado viernes.
En esa declaración, Chevron-Texaco abre la posibilidad de conversar con el Gobierno de Ecuador para intentar resolver el litigio, cuyo proceso ha establecido, de forma preliminar, el pago de 16.300 millones de dólares, si la petrolera es condenada.
El pasado sábado, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, señaló la posibilidad de una reunión con los representantes de Chevron-Texaco, conjuntamente con delegados y abogados del Frente de Defensa de la Amazonía.
De su lado, Luis Yanza, que preside dicho Frente, interpretó la versión de Chevron como un cambio de actitud de la petrolera estadounidense, debido a que el caso Texaco le estaría pasando factura.
Según Yanza, Chevron compró Texaco en 2001 y se hizo también responsable del proceso en Ecuador, lo que limitaría sus opciones empresariales.
Además, indicó que la apertura a dialogar por parte de Chevron, deja atrás una posición radical de la petrolera, que niega los cargos imputados, pese a que, según Yanza, hay abundantes pruebas presentadas en su contra.
"Chevron parece ser que se abre a otras posibles soluciones, porque cuando uno mira sus pruebas y defensas, no hay mucho para apoyarse," dijo Yanza, que coordina a las 80 comunidades campesinas y cinco grupos indígenas afectados por la contaminación petrolera atribuida a Texaco.
El Frente de Defensa de la Amazonía espera que el juicio contra Texaco, que comenzó en 2003, concluya en el primer semestre del próximo año.