Tomada de la edición impresa del 27 de septiembre del 2008

Jaguares ofreció un show inolvidable

Los integrantes del grupo mexicano se dirigieron al público quiteño con un emotivo mensaje “Jaguares se pone a tus pies Quito”.  | FOTO: ALEJANDRO REINOSO / El Telégrafo

FOTO: ALEJANDRO REINOSO / El Telégrafo

Los integrantes del grupo mexicano se dirigieron al público quiteño con un emotivo mensaje “Jaguares se pone a tus pies Quito”.

El grupo mexicano recordó la etapa de Caifanes e interpretó la canción “La negra Tomasa”.



El Ágora de la Casa de la Cultura no se llenó. De hecho al concierto de Jaguares solo asistieron unas 2.500 personas, en un escenario que tiene un aforo para 4.000. Sin embargo, para la mayoría de los espectadores, el concierto resultó simplemente “inolvidable”.

Saúl Hernández, de 44 años, fundador  del grupo, afirmó “Jaguares se pone a tus pies Quito” y comenzó un largo recorrido de casi dos horas (de 21:00 a 22:55) por toda su discografía, que incluyó en un inicio el tema “Entre tus Jardines”, de su último disco, 45 (que recuerda a los 45 millones de pobres en México), así como la etapa en que lideró Caifanes (1987 - 1995). 

Hernández, capaz de mostrar en sus canciones una cierta visceralidad, y a la vez, líricas que bien podrían ser consideradas poesías, mostró recuperada su voz. A finales de los años noventa el cantante tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de la garganta 38 veces.

La calidad del grupo fue indiscutible, pero se vio afectada por las constantes fallas de sonido, que solo se solucionaban a momentos. Hubo una queja generalizada de las personas que se ubicaron en la general. A pesar de ese inconveniente, Jaguares mostró sus diferentes facetas: una búsqueda por recobrar la identidad de culturas indígenas milenarias, el activismo por los derechos humanos y su visión sobre el amor.

“Que el Dios Jaguar ilumine nuestra resistencia”, afirmó Hernández antes de interpretar “Dime Jaguar”, “Miedo” (de la etapa de Caifanes) y “Arriésgate”, explicando que el grupo “no cree en el partidismo, pero sí en el movimiento civil”. Luego de algunos temas de Jaguares, llegó la parte más emotiva del concierto. Alfonso André dejó la batería e interpretó “Miércoles de Ceniza”. Terminaron por primera vez con “Te lo pido por favor” (incluido en su disco ‘El Primer Instinto’), un homenaje a la canción del mexicano Juan Gabriel. Regresaron al escenario aclamados por el público, que se encontraba eufórico.

“Esta historia de amor no puede terminar así” dijo Hernández y presentó un pequeño repertorio compuesto por: “Antes de que nos olviden”, “La célula que explota” y  “No dejes qué”.  Conmovidos por la respuesta del público, agradecieron a “la gente que vino por diez horas en camión para vernos”. Saludaron a los fans que llegaron de Ibarra, Cuenca, Guayaquil y hasta de Piura.   

“Disculpen los errores y las cagadas pero queremos tocar un tema, que hace algunos años no lo presentábamos”, en ese momento interpretaron “La negra Tomasa”, importante no solo porque marcó la internacionalización de Caifanes sino porque regresó su mirada hacía la cultura popular mexicana.

Saúl Hernández, por pedido del público, finalizó con “Quisiera ser alcohol”, acompañado solo por el bajista Marco Rentería y su guitarra acústica. Parecía ser un instante sublime para el público que coreaba: “Quisiera ser alcohol/ Para evaporarme en tu interior/ Y saber lo que es pasión /Y sentir que soy querido una vez”.
Galo Betancourt
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Reportero