ECUADOR, DIEZ AÑOS DESPUÉS

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Inclusión social

Hay más garantía para el desarrollo y cuidado infantil

Las personas con discapacidad y los adultos mayores recibieron el mejor trato, contando hoy con programas y servicios.

En 2012 Victoria Mata recibió la sorpresiva visita de un grupo de brigadistas que portaban chalecos azules. Ellos llegaron hasta su casa, ubicada en el recinto Guabito, del cantón Colimes, con una silla de ruedas, un colchón de plaza y media y pañales. Las ayudas eran para su hija María Rosa, quien tiene discapacidad intelectual del 97%.

Victoria fue una de las miles de beneficiarias de la Misión Solidaria Manuela Espejo, impulsada por la Vicepresidencia de la República desde 2010. Además recibe $ 240 del bono Joaquín Gallegos Lara. “Cuando me dijeron que todo eso era para mi niña me puse a llorar, porque si no fuera por eso mi hija estuviese mal. Con ese dinerito le compro su leche y sus pañales”.

La Misión Manuela Espejo recorrió todo el país. Durante 3 años entregó 545.986 ayudas técnicas; 1.400 equipos audiológicos y 28.142 audífonos. También dedicó 30 servicios de rehabilitación de lenguaje y 7 servicios oftalmológicos. Asimismo, otorgó 8.854 viviendas Manuela Espejo.

El trabajo logrado hizo que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconociera al programa que se convirtió en un modelo insigne para otros países de la región y del mundo.

Infografía Salud

En 2012 la Ley Orgánica de Discapacidades, aprobada por la Asamblea Nacional, dispuso que toda empresa con más de 24 empleados contrate a personas con discapacidad. Debían completar el 4% de su nómina. La normativa permitió que en la actualidad existan 87.030 personas con discapacidad empleadas. En 2011 constaban 9.911.

El desarrollo infantil fue otro de los logros a nivel social que tuvo Ecuador en esta década. Solo en 2015 se invirtieron 230’000.000 para esta área, mientras que en 2006 se emplearon 60’000.000, según el vicepresidente.

La ministra de Inclusión Económica y Social, Lídice Larrea, aseguró que 300.000 niños se han visto beneficiados con la construcción de Centros Infantiles del Buen Vivir (CIBV) y 208.000 con el programa Creciendo con Nuestros Hijos (CNH).

La activación de estos espacios, desde 2013, permitió no solo fortalecer el desarrollo integral de los niños, sino también generó empleos con los contratos a educadoras. Hoy, el país cuenta con la primera Red de Educadoras de Desarrollo Infantil, conformada por 14.000 mujeres. Ellas reciben un sueldo superior al básico, que va de $ 571 a $ 800.

Milena Zambrano, de 2 años y 8 meses, sabe contar, memoriza el abecedario y algunos colores. Desde los 9 meses la menor recibió estimulación temprana desde casa. Su madre Esther García, quien es presidenta del programa CNH Estrellita Luminosa, en Socio Vivienda II, espera que el programa se mantenga.

En 7 meses nacerá su segundo hijo y tiene un deseo. “Quiero que mi segundo bebé reciba la misma educación. Aquí crecen seguros y rodeados del amor de sus padres. Solo eso evitará que caigan en las drogas y más bien se superen”.

La ministra Larrea destacó que en estos 10 años se atendió a los grupos más vulnerables en el país. “Un trabajo que se hizo con estrategias que ha logrado una ciudadanía participativa”.

Con una población del 7,2% del total de ecuatorianos, los afrodescendientes en 2016 empezaron a trabajar en una agenda de propuestas con la que buscan cumplir los 3 ejes del Decenio Afro: Desarrollo, Reconocimiento y Justicia. Esto fue decretado por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Otro de los grupos que en estos 10 años logró reconocimiento fue el de los gays, lesbianas, intersexuales, transexuales y bisexuales (GLBTI).

En el último año, 113 personas transexuales registraron su identidad de género en su cédula. El servicio está vigente tras la aplicación de la nueva Ley Orgánica de Gestión de la Identidad y Datos Civiles, (Logidac). (I)