Tomada de la edición impresa del 03 de julio del 2009

Disminuye la producción en los cultivos de naranja

Pese a estar adelantada la cosecha de naranja, en los árboles se aprecia menos fruta que años anteriores. | FOTO: EDUARDO ESCOBAR / El Telégrafo

FOTO: EDUARDO ESCOBAR / El Telégrafo

Pese a estar adelantada la cosecha de naranja, en los árboles se aprecia menos fruta que años anteriores.

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La escasa fruta y los bajos precios preocupan a los productores en Bolívar, que piden capacitación.



Entre 200 y 300 naranjas por árbol cosecha actualmente Ediberto Zapata, productor que habita en el recinto Embarcadero Grande, del cantón Chimbo. Por ello, recuerda con pesar que años anteriores la producción fluctuaba entre 1.000 y 1.500 frutas por planta.

“La cosecha está mala. Ahora un árbol da menos frutos que antes y eso es algo que me preocupa, porque con la naranja puedo mantener a mi familia en la época en que mis otros cultivos están en desarrollo”, manifiesta Zapata.

Según este productor, en su terreno tiene alrededor de 1.000 árboles de la fruta y la baja de producción lo está afectando, pues no le permite obtener ingresos económicos “razonables” por la venta de la cosecha.

Igual situación vive el resto de agricultores que se dedica a la producción de naranja en la provincia de Bolívar. Por ejemplo, en Caluma, cantón donde hay más de 2.600 hectáreas destinadas a este cultivo de las cuales sale el 64% de la producción nacional de la fruta, la realidad es más preocupante, afirma el productor Einstein Sarango.

Las malas cosechas -indica Sarango- han provocado que ex productores del cítrico destinen sus terrenos a otros tipos de cultivos, que les represente una mayor rentabilidad económica.

Sarango tampoco se escapa del problema de producción en sus 600 árboles de naranjas (antes tenía 3.000), de los cuales hoy recoge entre 800 y 1.000 frutos por planta, cuando en años anteriores llegaba a 3.000 unidades, pero dependiendo de la variedad y el manejo técnico que se daba a la arbusto.

El Ministerio de Agricultura señala que los productores no le dan mantenimiento adecuado a las plantas

“Porque no es lo mismo la valencia tardía -que por su tamaño, sabor y textura es más requerida- que la común, delta, washington u otras, de las que se cosechaban antes hasta 4.000 frutos y se la vendía barata”, señala.

Según los cultivadores, hay varios factores que han incidido en la baja productividad de los últimos cinco años en la provincia, como las cenizas que expulsó el volcán Tungurahua, el exceso de agroquímicos en las plantaciones y los cambios climáticos bruscos (sequías, heladas y demasiadas lluvias).

El último factor mencionado también está afectando el periódo de cosecha. Este año la recolección de la fruta comenzó en mayo, cuando tiempo atrás se iniciaba desde julio y se extendía hasta septiembre.

En estos tres meses es cuando sale la “producción pico de la fruta”, que sumados a lo que se cosecha en los otros meses del año, se obtienen alrededor de 50.000 toneladas, según los registros del Ministerio de Agricultura de 2007.

Sin embargo, en la época de cosecha aparece  otro problema para la actividad. Para los meses de agosto y septiembre, cuando se recoge la mayor cantidad de la fruta, el precio que se paga por las cien unidades baja a un dólar y, en muchas ocasiones, hasta ochenta centavos.

En los actuales momentos,  la centena de naranja se vende entre 3 y 4 dólares.

Esto también ha incidido para que los productores del cítrico busquen otras alternativas, apunta Sarango, al tiempo de señalar que las cien naranjas se deberían vender entre 5 y 6 dólares, a fin de mantener las áreas de cultivo para tener ingresos económicos razonables.

Por ello, los productores demandan más apoyo del Ministerio de Agricultura y del Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) para que, a través de asistencia técnica y talleres de capacitación, se pueda dar un manejo adecuado y tecnificado del cultivo, “Aspectos que el agricultor desconoce”, manifesta Guillermo Alarcón, ex presidente de la Asociación de Productores de Naranja de Echeandia.

“(El Ministerio) no se ha encargado de nada y ni siquiera ha enviado a preguntar cómo está nuestra producción”, comenta Alarcón.

Sin embargo, Carlos Andaluz, funcionario del Ministerio de Agricultura, afirma que la baja producción del cítrico en Bolívar se debe a que las plantaciones son viejas y que el productor en general no le da el mantenimiento adecuado.

“Sin equivocarme, apenas un 10% de productores hace la limpieza del árbol, porque la naranja es habitada por plantas parásitas como la piña y el pajarito, y, lógicamente, eso va en desmedro de la producción”, destaca Andaluz.

Ante ello, afirma que el Ministerio sí apoya al productor con charlas de capacitación, asesoría técnica, entrega de urea y elaboración de parcelas demostrativas, “como la que se encuentra en el sector de Pital, donde hay 20.000 plantas listas para sembrar”.
Gabriel Moreira
gmoreira@telegrafo.com.ec
Reportero - Guayaquil