La artesanía es otra alternativa
Para las 34 mujeres que pertenecen actualmente a la Asociación, el logro más grande es haber sido consideradas como ayuda económica por los hombres de la comunidad.
Hace 10 años, 29 mujeres decidieron aprender la elaboración de artesanías con paja toquilla, tagua, semilla de palmito, entre otros elementos con el único fin de incrementar los ingresos económicos en sus familias.
Elvia Suárez, presidenta de la Asociación de Trabajadoras Autónomas Artesanales de Dos Mangas (Manglaralto), señaló que gracias a la colaboración de organismos no gubernamentales, como la Fundación de Desarrollo Social (Fedeso), el Programa de Desarrollo Comunitario de la Ruta del Sol (Prodeco) e instituciones internacionales, como Paz y Solidaridad de Navarro-España, lograron aprender otros oficios.
En un principio recibieron capacitaciones de microempresa, luego incursionaron en el trabajo con la paja toquilla, material con el cual elaboran sombreros, carteras, canastas y demás accesorios. “Un día nos dimos cuenta de que en un taller no se podía trabajar con un solo material y decidimos aprender otras cosas”, aseguró Suárez, tras recordar que todas pusieron todo su empeño para aportar con nuevas ideas.
Suárez indicó que existe libertad entre las integrantes del grupo, pues cada una decide qué elaborar, dependiendo del tiempo y de las habilidades.
Para Lucinda Guali, el ser parte de la Asociación ha permitido que su familia tenga un ingreso extra.
Explicó que la inversión que realizan para elaborar sus artesanías depende de lo que vayan a realizar. “A veces se invierte 10 dólares semanales, otras veces menos”.
Para las 34 mujeres que pertenecen actualmente a la Asociación, el logro más grande es haber sido consideradas como ayuda económica por los hombres de la comunidad. “Muchos se mostraron reacios cuando comenzamos, pero poco a poco fueron cediendo hasta que entendieron que lo único que buscamos es ayudar en la economía de la casa”, destacaron Gauli y Suárez.