La historia del japonés chocolatero
Una propiedad cacaotera que tiene 150 años, forma parte del recorrido turístico de la ruta del cacao de Los Ríos.
“Un japonés contaba que su padre había sido chocolatero, y desde pequeño veía en su oficina unas fotos que decían Vinces, Babahoyo - Los Ríos, Ecuador; y había escuchado que el mejor cacao fino de aroma provenía de allí.
Entonces, ya adulto, quiso conocer el sitio donde se producía. Vino hasta Ecuador, y en el aeropuerto un carro lo llevó a Babahoyo. Allí preguntó dónde quedaba Vinces. Lo embarcaron en una canoa a motor, y en su poco español este japonés repetía constantemente la frase que había aprendido: “cacao nacional, cacao fino de aroma”. Lo llevaron a ver al señor Segundo Fernández (un cacaotero de la zona), quien partió una mazorca de cacao y el extranjero percibió un aroma igual al chocolate que hacía su padre”.
Se sabe que el nipón jamás volvió a probar otro cacao que no fuera el ecuatoriano; o al menos así lo afirma Mina Bustamante de Caicedo, mientras sirve un vaso de un refrescante jugo de toronja concentrado. Ella cuenta la historia no solo del japonés, sino de los importantes personajes, visitantes extranjeros que han degustado el cacao fino de aroma que se produce en Los Ríos.
A doña Mina se le iluminan los ojos cuando hace los relatos de aquella época. y refleja el amor hacia la ‘Pepa de Oro’ que le dio y le sigue brindando prosperidad a la hacienda Rancho Grande, que junto con su esposo don Teófilo Caicedo han mantenido.
Ahora, la propiedad tiene cerca de 150 años y forma parte del recorrido turístico de la ruta del cacao de Los Ríos.
“Me acuerdo del cacao recogiéndose en la hacienda cuando era pequeño”, refiere Don Teófilo, quien es la cuarta generación de una familia de cacaoteros.
“Él (el cacao) no nos ha fallado nunca. Hemos vivido la desgracia del fenómeno de El Niño, la monilla, la escoba de bruja, las plagas, del tronquero (que roba de noche las mazorcas que están en la parte baja del tronco)”, enfatiza doña Mina.
“Aquí dicen que el cacao es como la esposa fiel y el banano como la amante”, comenta risueña la ‘hija del cacao’.
Doña Mina es una experta en la gastronomía. Logra despertar el apetito a quien la escuha hablar de su especialidad, el risoto de cacao y otras delicias, que cocina con gran arte para propios y visitantes.
Alicia Ortiz
aortiz@telegrafo.com.ec
Reportera